El informe anual 2026 de Amnistía Internacional (AI) documenta un deterioro sostenido de los derechos humanos en Cuba, marcado por prácticas represivas contra la disidencia, crisis económica y restricciones a libertades fundamentales.
En materia de represión política, la organización sostiene que el régimen cubano "continuó la política sistemática de represión contra activistas e integrantes de la oposición política". El documento agrega que defensores de derechos humanos, periodistas y artistas "sufrieron amenazas, hostigamiento, acoso digital, interrogatorios y vigilancia ilegales", en un contexto donde se documentaron al menos 3179 acciones represivas, de acuerdo con el reporte de abril de 2026.
El informe también describe un patrón de detenciones arbitrarias, que en algunos casos derivó en desapariciones forzadas de corta duración. Según el registro citado, en 2025 se contabilizaron 529 detenciones arbitrarias. Entre los casos documentados, se menciona que activistas y opositores fueron detenidos por manifestarse pacíficamente, sometidos a interrogatorios, agresiones físicas y restricciones de movilidad.
Sobre las condiciones de reclusión, el reporte afirma que "la negación de los derechos humanos, la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes eran prácticas recurrentes en las cárceles". También recoge denuncias de personas presas por razones políticas sobre privación de visitas, acceso limitado a alimentos y atención médica, así como "palizas y amenazas contra su vida".
En el ámbito de libertades civiles, el documento señala que "la libertad de expresión continuó severamente restringida", incluyendo campañas de hostigamiento contra medios independientes y periodistas. Asimismo, indica que la libertad de reunión pacífica fue reprimida mediante despliegues policiales y detenciones selectivas tras protestas.
Además AI señala que "los apagones de electricidad afectaron a los derechos a la salud y la educación", mientras que "el acceso a alimentos y medicamentos suministrados por el Estado sufrió un grave deterioro". La organización señala también que "continuaba la represión sistemática de la disidencia y de la libertad de reunión pacífica", junto con la persistencia de "detenciones arbitrarias".
En el plano económico y social, el informe indica que la crisis se profundizó en medio de reformas incompletas. Según datos citados, "el 96.91% de la población cubana había perdido acceso a alimentos por la inflación", y más del 60% destinaba entre 5 y 15 horas semanales a conseguir comida. Asimismo, las autoridades reconocieron que "solo se contaba con el 30% de los medicamentos esenciales".
AI no es el único que ha informado sobre este tipo de prácticas por parte del gobierno cubano.
El 7 de abril, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (REDESCA) emitió un comunicado advirtiendo sobre posibles violaciones a derechos humanos al personal de salud que participa en las misiones médicas internacionales de Cuba.
La mirada internacional hacia Cuba
Varias personas esperan para llenar sus bidones y cubos desde un camión cisterna en La Habana, el 20 de marzo de 2026. Yamil Lage/AFP vía Getty ImagesLa mirada sobre Cuba se intensificó tras las captura de Maduro por parte de EE. UU. a inicios de año, ya que ocasionó un abrupto desabasto de petróleo en la isla, que recibía subsidios por parte de Venezuela.
Un portavoz de la Casa Blanca declaró este lunes a The Epoch Times Español que, el presidente Trump ha declarado que la isla "es una nación en fracaso que ha sido administrada de forma terrible durante muchos años y cuyos gobernantes han sufrido un gran revés con la pérdida del apoyo de Venezuela".
Añadió que, en un corto período de tiempo, las autoridades cubanas "caerán, y estaremos allí para ayudarlos".
El presidente Donald Trump firmó el 29 de enero una orden ejecutiva que amenazaba con imponer nuevos aranceles a cualquier país que suministrara petróleo a Cuba. No obstante, el Tesoro de EE. UU. también anunció en febrero una nueva política para agilizar la reventa de petróleo venezolano a Cuba, con el objetivo de apoyar al sector privado de la isla y reforzar los esfuerzos humanitarios en medio de la crisis.
El Departamento de Estado también dijo este miércoles a The Epoch Times Español a través de su portavoz, que Estados Unidos "proporciona $9 millones en asistencia humanitaria directamente a 20,000 familias cubanas más afectadas por el huracán Melissa a través de organizaciones locales basadas en la fe". Sin embargo, también indicó que la administración estadounidense "está lista para aumentar aún más el apoyo directo al pueblo cubano, siempre y cuando el régimen corrupto permita dicha asistencia".
Por otra parte, países que han condenado las medidas impuestas por EE. UU. —cómo México, Brasil y España— se reunieron recientemente en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, en la cual expresaron su preocupación por la situación en Cuba a través de un comunicado conjunto.
"Expresamos nuestra enorme preocupación por la grave crisis humanitaria que atraviesa el pueblo de Cuba y emplazamos a que se adopten las medidas necesarias para aliviar esta situación y se eviten acciones que agravan las condiciones de vida de la población o contrarias al Derecho Internacional", el comunicado publicado por el gobierno de México el 18 de abril.
Asimismo, los tres países se comprometieron "a incrementar de manera coordinada" la ayuda humanitaria para "aliviar el sufrimiento del pueblo cubano".
Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado de EE. UU. declaró que "el régimen cubano gastó 11 veces más en sostener su fallida industria turística que en salud y educación combinadas en 2024", añadiendo que el gobierno de Díaz-Canel "prioriza que hoteles vacíos reciban electricidad, mientras los niños cubanos carecen de medicamentos y leche".
Con información de Jacob Burg y Kimberly Hayek.
Siga a Eduardo Tzompa en X: @JEduardoTzompa
















