La tensión entre Washington y La Habana ante una posible escalada de confrontación causó la reacción de los gobiernos de México, Brasil y España en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, tras la cual expresaron su preocupación por la situación en la isla e hicieron un llamado a evitar acciones que agraven el escenario.
"Expresamos nuestra enorme preocupación por la grave crisis humanitaria que atraviesa el pueblo de Cuba y emplazamos a que se adopten las medidas necesarias para aliviar esta situación y se eviten acciones que agravan las condiciones de vida de la población o contrarias al Derecho Internacional", señalaron los tres países en un comunicado que fue publicado por el gobierno de México el 18 de abril.
En el mismo documento, los gobiernos indicaron que "nos comprometemos a incrementar de manera coordinada nuestra respuesta humanitaria dirigida a aliviar el sufrimiento del pueblo cubano".
La declaración también subraya la necesidad de apegarse a normas internacionales como la Carta de las Naciones Unidas. Asimismo, los tres países reafirmaron su postura en materia política y diplomática. Y añadieron un llamado a "un diálogo sincero, respetuoso y acorde al Derecho Internacional", con el objetivo de "encontrar una solución duradera a la actual situación" y garantizar que "sea el propio pueblo cubano quien decida su futuro en plena libertad".
Esta declaratoria se emitió en el marco de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, realizada el 18 de abril en Barcelona, España.
Al encuentro asistieron jefes de Estado y de Gobierno de países como España, Brasil, Colombia, México, Sudáfrica y Uruguay, así como representantes de Albania, Lituania, Barbados y Cabo Verde, de acuerdo con el diario local El País. También participaron la presidenta de Irlanda, Catherine Connolly, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Otros países, entre ellos Reino Unido, Alemania, Austria, Botsuana y Ghana, enviaron a funcionarios de nivel intermedio, mientras que Australia, Eslovaquia, Guatemala, Namibia, Noruega y República Dominicana estuvieron representados por delegaciones de menor rango.
"Todos acordamos también la importancia de seguir brindando ayuda humanitaria a Cuba. Entonces, esencialmente fue el [tema] y pues muchas coincidencias que tenemos entre nuestras visiones hacia el mundo, y particularmente hacia nuestros pueblos", declaró la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante su conferencia matutina del 20 de abril.
El posicionamiento ocurre en un contexto de creciente tensión entre Cuba y Estados Unidos.
El mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, advirtió el 16 de abril que el país debe prepararse ante posibles escenarios de confrontación, incluidos riesgos de carácter militar, durante un acto conmemorativo en La Habana.
En ese evento, el mandatario planteó que el contexto actual exige preparación frente a amenazas externas y dijo que, aunque el gobierno no busca un conflicto, considera necesario estar listo para enfrentarlo en caso de que ocurra.
En paralelo, la administración del presidente Donald Trump ha iniciado contactos recientes con autoridades cubanas, mientras el propio mandatario ha hecho referencias a una posible "toma amistosa" u hostil de la isla.
La relación entre ambos países se ha caracterizado por décadas de confrontación, incluida la vigencia de un embargo comercial impuesto por Estados Unidos a la isla, que limita las operaciones de empresas estadounidenses con entidades cubanas.
En este contexto, la Casa Blanca ha señalado la debilidad económica de la isla. El 8 de abril, la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, afirmó que el "régimen cubano está destinado a caer" y describió al país como en una posición económica y financiera frágil.
The Epoch Times se contactó con la Casa Blanca y el Departamento de Estado para solicitar su postura respecto al posicionamiento de México, Brasil y España respecto a la situación de La Habana, pero no obtuvimos una respuesta al momento de esta publicación.
A nivel regional, la situación se ha visto agravada por la suspensión del suministro energético desde Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro en enero, lo que ha intensificado problemas de abastecimiento y cortes eléctricos en Cuba.
Con información de Travis Gillmore y de Kimberly Hayek.
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