El senador y precandidato presidencial de Brasil, Flávio Bolsonaro, celebró este día la decisión de Estados Unidos de declarar terroristas a las dos principales organizaciones criminales del país, una medida que entrará en vigor el próximo 5 de junio.
"Gran día", escribió en sus redes sociales el hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), condenado a 23 años por intento de golpe de Estado. Posteriormente el senador dijo que contribuuó a tal decisión durante las reuniones que mantuvo esta semana en Washington con el presidente Donald Trump y con el secretario de Estado, Marco Rubio.
El Departamento de Estado de EE. UU. anunció este 28 de mayo la designación del Comando Vermelho (CV) y del Primeiro Comando da Capital (PCC) como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO), por sus siglas en inglés).
Horas más tarde, en un video divulgado en sus redes, el senador Bolsonaro agradeció al presidente Donald Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, por atender rápidamente su pedido y resaltó el resultado de sus recientes reuniones en Washington D. C.
"En un viaje como precandidato hice más por la seguridad de los brasileños que el Partido de los Trabajadores (PT) y Lula en sus 17 años de mandato", dijo el senador en el video.
"Mientras Lula fue de rodillas ante Trump para hacer 'lobby' a favor del CV y del PCC, yo fui a trabajar para que fueran tratados como terroristas, que es lo que son", agregó.
El senador brasileño Flavio Bolsonaro saluda a sus seguidores a su llegada procedente de Estados Unidos al Aeropuerto Internacional de Brasilia, el 28 de mayo de 2026. (Foto de Sergio Lima / AFP vía Getty Images)La decisión del gobierno estadounidense fue divulgada un día después de que Flávio Bolsonaro se reuniera en Washington con Rubio y dos días después de su encuentro con el presidente Trump en la Casa Blanca.
Durante esas reuniones, dijo el senador, defendió la necesidad de que Washington calificara a las dos mayores organizaciones criminales de Brasil como grupos "narcoterroristas", al considerar que cumplían los requisitos para tal designación.
El Departamento de Estado justifica la medida al afirmar que ambos grupos figuran entre "las organizaciones criminales más violentas de Brasil" y son responsables de "orquestar ataques brutales" contra policías, funcionarios públicos y civiles.
Washington también señala que el PCC y el Comando Vermelho mantienen actividades que trascienden las fronteras brasileñas y llegan a otros países de América, incluso al territorio estadounidense.
La decisión supone un endurecimiento de la política estadounidense frente al crimen organizado transnacional y abre la puerta a restricciones de financiación para ambas organizaciones, ya que permitirá a las autoridades estadounidenses aumentar la presión sobre las redes de financiamiento y apoyo de ambas organizaciones.
La medida representa además un respaldo a una de las principales banderas de campaña de Flávio Bolsonaro, quien basa buena parte de su discurso electoral en el combate al crimen organizado y el endurecimiento de las políticas de seguridad.
Bolsonaro también se opone a las intenciones del gobierno de Brasil que solo considera terroristas a las bandas que reciben esa clasificación por parte de la ONU.
Para el gobierno brasileño existe además la preocupación por las implicaciones diplomáticas de la medida que podrían amparar una intervención militar en suelo brasileño.
Celso Amorin, asesor del presidente Lula, en su reacción ante la designación de Estados Unidos, dijo que aunque la cooperación internacional es bienvenida, es inaceptable usar pretextos para una intervención.
"La seguridad pública es un tema fundamental para el desarrollo socioeconómico. El crimen organizado es un mal que tiene que ser combatido. La cooperación internacional es bienvenida, especialmente en temas como lavado de dinero y contrabando de armas. Un pretexto para la intervención es inaceptable", dijo Amorim en una declaración escrita enviada a medios brasileños.
Fotografía de archivo en la que se captó al excanciller brasileño y actual asesor de la Presidencia de Brasil para Asuntos Internacionales, Celso Amorim, durante una conferencia, en Río de Janeiro, Brasil. (EFE/André Coelho)La decisión de Washington llega en un momento políticamente sensible para Flávio Bolsonaro, cuya imagen se ha visto afectada por revelaciones sobre sus vínculos con el banquero Daniel Vorcaro, actualmente encarcelado por sospechas de fraude financiero.
Vorcaro, antiguo propietario del Banco Master, intervenido por las autoridades brasileñas, habría contribuido a financiar una película sobre Jair Bolsonaro. Antes de que se divulgaran esas informaciones, el senador afirmó públicamente que no conocía al empresario.
Según la más reciente encuesta de Datafolha, el presidente Lula obtendría el 47 % de los votos frente al 43 % de Flávio Bolsonaro en una eventual segunda vuelta, ampliando ligeramente la ventaja respecto al empate técnico registrado en el sondeo anterior.



















