El alcalde de la ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi, defendió el uso de dispositivos AirTag para rastrear parte de la ayuda humanitaria enviada a Venezuela, al afirmar que la medida busca ofrecer transparencia y rendición de cuentas a los ciudadanos panameños que realizaron donaciones.
"Busqué una manera innovadora de poder decirle que el panameño no solamente lo monté en el avión, sino, mira, aquí está", dijo el alcalde Mizrachi sobre su iniciativa que consiste en colocar dispositivos de rastreo en algunos paquetes de ayuda con el objetivo de verificar que los acopios lleguen a su destino.
Mizrachi señaló que la ayuda movilizada representa mucho más que su valor económico. Explicó que Panamá aún mantiene más de 500 toneladas de insumos pendientes de despacho y sostuvo que administrar esas donaciones implica resguardar la confianza de los panameños.
"[El asunto] es que tú eres el custodio emocional de la esperanza de miles, y eso es una responsabilidad muy grande", dijo.
La situación en Venezuela continúa siendo crítica tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 del pasado 24 de junio. De acuerdo con las autoridades venezolanas, los sismos han dejado al menos 3342 personas fallecidas, 16,740 heridas y 17,345 venezolanos que perdieron sus viviendas, lo que obligó a habilitar 79 campamentos temporales para atender a los damnificados.
Por otro lado, a 12 días del desastre, permanecían desaparecidas más de 30,200 personas, según la plataforma Desaparecidos Terremoto Venezuela, creada por la sociedad civil para que los familiares reporten y den seguimiento a personas cuyo paradero aún se desconoce.
Durante la entrevista, el alcalde también respondió a las distintas interpretaciones que han surgido sobre la ubicación de algunos paquetes rastreados mediante AirTags.
Indicó que, por su experiencia en la vida pública, prefiere evitar conclusiones precipitadas y considerar primero las explicaciones más razonables.
"Tenemos que siempre buscar la interpretación positiva, porque por encima de esa mala fe que podemos percibir en otros, tenemos que prevalecer benevolentes".
Como ejemplo, planteó que un paquete identificado podría aparecer en una ubicación distinta porque un beneficiario desplazado recibió la ayuda y posteriormente se trasladó con familiares a otra ciudad.
"Si no pensara bien, no estuviéramos mandando otro avión con 18 toneladas el día martes", dijo.
Mizrachi sostuvo que entiende la desconfianza del pueblo venezolano hacia su propio gobierno porque existe un antecedente de una relación "bastante turbulenta" por lo que, dijo, las interpretaciones de los venezolanos son un reflejo de dicha relación.
También señaló que ante esta situación prefiere mantener la confianza en el proceso humanitario.
"Yo prefiero que les llegue un exceso de ayuda, y quizás un poquito no llegue, pero la mayoría sí. Y eso es más valioso que simplemente estar a la defensiva", dijo.
Por su parte, el Ministerio de Comunicación del gobierno venezolano respondió el 5 de julio diciendo que el rastreo de la ayuda panameña se trata de "manipulación" y "falsas denuncias".
"Mizrachi actuó de mala fe, pues no sólo colocó los dispositivos de geolocalización sino que, además, hizo afirmaciones contra el Estado venezolano sin antes verificar la información", dijo el ministerio.
Informó que en el caso de una caja que llegó a la ciudad de Maturin, estado de Monagas, y fue rastreada con localizador satelital panameño se encuentra en manos de una beneficiaria legítima que quedó afectada por el terremoto.
Explicó que la víctima del sismo recibió la ayuda en el estado de La Guaira, donde residía, y se trasladó hasta Maturín luego de la tragedia con unas cajas de ayuda panameña que traían el AirTag.
"Se confirmó la recepción de la ayuda humanitaria y se desmonta, una vez más, acciones que desde algunos sectores pretenden politizar este momento difícil que atraviesa el pueblo venezolano", agregó el ministerio.
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