El presidente de EE. UU., Donald Trump, instó el 29 de abril a Irán a alcanzar un acuerdo para poner fin al conflicto en curso con Estados Unidos.
"Irán no es capaz de organizarse. No saben cómo firmar un acuerdo no nuclear. ¡Más les vale espabilarse pronto!", dijo en una publicación en Truth Social.
La publicación iba acompañada de una imagen editada en la que se veía a Trump con gafas de sol y empuñando una ametralladora, con explosiones de fondo.
Irán ha estado buscando el reconocimiento por parte de EE. UU. de su derecho a enriquecer uranio para lo que describe como fines civiles pacíficos.
Irán tiene alrededor de 970 libras de uranio enriquecido al 60 % de pureza, un pequeño paso técnico desde los niveles del 90 % necesarios para la fabricación de armas, según la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), el organismo de control nuclear de la ONU.
Funcionarios iraníes dijeron el 28 de abril que el país podría soportar el bloqueo estadounidense recurriendo a rutas comerciales alternativas y subrayaron que no consideran que la guerra haya terminado.
El conflicto, que ya entra en su segundo mes, ha provocado miles de muertes, ha interrumpido las rutas comerciales mundiales y ha causado volatilidad en los mercados energéticos.
La última propuesta de Teherán para resolver la guerra —suspendida en virtud de un alto el fuego del 8 de abril— retrasaría las conversaciones sobre su programa nuclear hasta que finalice el conflicto y se resuelvan las interrupciones del transporte marítimo. Este enfoque choca con la insistencia de Trump en que las cuestiones nucleares formen parte de las negociaciones desde el principio.
Desde que comenzaron los combates el 28 de febrero, Irán ha restringido en gran medida el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, un paso crucial para el suministro energético mundial. En respuesta, Estados Unidos ha comenzado recientemente a bloquear los buques iraníes.
Un hombre iraní pasa en motocicleta junto a un barco en la playa de Suru, en Bandar Abbas, Irán, el 24 de abril de 2026. (Razieh Poudat/ISNA/AFP vía Getty Images)Los esfuerzos por resolver rápidamente el conflicto se han estancado. Trump canceló recientemente una visita diplomática prevista de su enviado Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner a Pakistán, que ha estado actuando como mediador.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, visitó Pakistán dos veces durante el mismo fin de semana.
En su país, Trump se enfrenta a una presión cada vez mayor para poner fin a la guerra. La aprobación pública de su actuación ha disminuido; una reciente encuesta de Reuters/Ipsos muestra un apoyo del 34 %, frente al 36 % de la encuesta anterior. La preocupación por el costo de la vida y el descontento con la guerra han contribuido a esta caída.
Los precios del petróleo subieron casi un 3 % el 29 de abril, y el crudo Brent alcanzó su máximo en un mes ante el temor de que la interrupción continuada de las exportaciones iraníes pudiera reducir la oferta mundial.
El Banco Mundial advirtió el 28 de abril que los precios de la energía podrían aumentar un 24 % en 2026 —alcanzando potencialmente sus niveles más altos desde las primeras etapas de la guerra en Ucrania— si persisten las interrupciones en el suministro.
Con información de Reuters














