La Unión Europea refuerza sus vínculos con Brasil en su intento por reducir la dependencia del dominio chino en minerales críticos utilizados en vehículos eléctricos, electrónica y sistemas de defensa.
El comisario europeo de Asociaciones Internacionales, Jozef Sikela, visitó esta semana un proyecto de tierras raras en Brasil durante un viaje destinado a fortalecer las cadenas de suministro y expandir el procesamiento local.
Brasil es el socio más estratégico de la Unión Europea en América Latina para materias primas críticas, afirmó Sikela durante la visita.
Según la Comisión Europea, el viaje de Sikela, del 19 al 24 de junio, tiene como objetivo centrarse en alianzas que apoyen el procesamiento y el desarrollo industrial en Brasil, en lugar de la exportación de materias primas.
Su viaje incluye una visita al proyecto de tierras raras de Viridis Mining and Minerals, empresa australiana que cotiza en bolsa, en Poços de Caldas, estado de Minas Gerais. Este es uno de los cuatro proyectos prioritarios seleccionados para profundizar la cooperación entre Brasil y la UE.
Los elementos de tierras raras se utilizan en imanes, baterías y electrónica. China es el mayor productor mundial y domina la capacidad de procesamiento, lo que le otorga un papel preponderante en las cadenas de suministro globales.
Viridis inauguró una planta piloto que transforma el mineral en carbonato mixto de tierras raras, con producción comercial prevista para 2028. Viridis firmó una carta de intenciones no vinculante con el grupo químico Solvay para el suministro de material a una planta de procesamiento en Francia.
Solvay afirmó que el acuerdo fortalecería "la resiliencia y la diversificación de las cadenas de suministro de materiales críticos".
La Comisión Europea señala que su enfoque está diseñado para crear empleos, transferir tecnología y mantener altos estándares ambientales. Las autoridades brasileñas también buscan incrementar el procesamiento nacional para obtener mayor valor de los recursos minerales del país.
La compañía declaró que se encuentra en conversaciones avanzadas con clientes en Europa y Estados Unidos.
El impulso de Europa refleja la creciente preocupación por la posición de China en el sector de los minerales críticos. Beijing concentra la mayor parte del procesamiento mundial de tierras raras y se ha convertido en un punto clave en los esfuerzos de los gobiernos occidentales por diversificar sus cadenas de suministro.
La UE ha impulsado colaboraciones similares en otros lugares, como con Namibia en relación a materias primas críticas e industria verde.
La cooperación con Brasil se ha ampliado en los últimos años a través del programa de infraestructura Global Gateway de la UE y las negociaciones sobre el acuerdo comercial del Mercosur. Bruselas y Brasilia también han intensificado sus contactos en materia de transición energética y política industrial.
La pandemia y la invasión rusa de Ucrania pusieron de manifiesto las vulnerabilidades de las cadenas de suministro globales y aceleraron los esfuerzos por asegurar fuentes alternativas de materiales estratégicos. Desde entonces, la UE ha buscado desarrollar múltiples rutas de suministro en lugar de depender en gran medida de un solo país.
Continúan las conversaciones entre la UE y Brasil sobre un memorando de entendimiento formal en materia de minerales críticos. Aún no se anuncian compromisos de financiación definitivos para proyectos individuales.
Se prevén nuevas reuniones entre funcionarios europeos y brasileños a finales de este año, ya que ambas partes buscan profundizar la cooperación en el sector.
Con información de Reuters.




















