TAIPEI, Taiwán — El presidente Lai Ching-te ha dicho que Taiwán podría desempeñar un papel mucho más relevante en los esfuerzos mundiales de salud si se le permitiera a la isla unirse a la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Lai hizo estas declaraciones en un mensaje de vídeo pregrabado para la Serie del Foro Mundial de Salud de Taiwán el lunes, uno de los varios eventos que Taiwán organiza paralelamente a la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) de esta semana en Ginebra, que se celebra del 18 al 23 de mayo. El foro fue organizado por el Ministerio de Salud y Bienestar de Taiwán.
Como primer presidente de Taiwán con formación médica, Lai expresó su compromiso de construir un "Taiwán saludable", y destacó que la isla tiene mucho que aportar a la gobernanza de la salud digital y la inteligencia artificial (IA), la política y la innovación en materia de cáncer, y en los esfuerzos mundiales para eliminar la hepatitis C.
"La floreciente industria de la salud digital de Taiwán seguirá impulsando la innovación. Con herramientas como la IA médica y la robótica, e incluso el metaverso médico, podemos mejorar la atención médica de precisión y la calidad de la atención en todos los sentidos", dijo Lai.
Para prevenir y tratar mejor el cáncer, el presidente señaló que Taiwán ha estado reforzando la detección temprana y la medicina de precisión, además de mejorar el acceso a tratamientos innovadores. En cuanto a la hepatitis C, Lai indicó que la isla ha alcanzado los objetivos de eliminación antes del año 2030, fecha límite establecida por la OMS.
"Ante los desafíos de salud que afrontamos hoy, ningún país puede actuar solo", dijo. "Durante muchos años, Taiwán ha participado activamente en la salud mundial. Como socio responsable y fiable, nos comprometemos a compartir nuestras experiencias y a colaborar estrechamente con la comunidad internacional".
"Al unirse a la OMS, Taiwán podría garantizar mejor el derecho a la salud de toda nuestra población y hacer aún más para apoyar al resto del mundo".
Taiwán no es Estado miembro de la OMS. Entre 2009 y 2016, participó en la Asamblea Mundial de la Salud (AMS), el órgano decisorio de la OMS, como observador. Sin embargo, desde 2017, Taiwán no ha sido invitado a asistir debido a las objeciones de Beijing.
Aunque el régimen comunista chino nunca ha gobernado Taiwán, Beijing considera a la isla autónoma como parte de su territorio y se opone a cualquier acción que pueda interpretarse como una legitimación de la soberanía taiwanesa. Por ello, Beijing bloquea sistemáticamente la participación de Taiwán en organismos internacionales y ha presiona a otros gobiernos extranjeros para que eviten cualquier contacto oficial con Taipéi.
El 18 de mayo, los Estados miembros de la OMS rechazaron una propuesta para invitar a Taiwán a la Asamblea Mundial de la Salud después de que China dijera que bloquearía la participación de la isla.
"China no está de acuerdo con la participación de la región de Taiwán de China en la Asamblea Mundial de la Salud bajo ninguna circunstancia", declaró un delegado chino a los estados miembros.
Palaos y Paraguay, dos de los aliados diplomáticos de Taiwán, se pronunciaron a favor de la participación de Taiwán en el organismo internacional de salud.
"La gobernanza sanitaria mundial no puede permitirse lagunas; excluir a cualquier socio capaz y responsable, como Taiwán, crea precisamente ese vacío", dijo el delegado de Palaos.
"La exclusión de Taiwán de la OMS es injustificada y perjudicial. Debilita la vigilancia mundial de enfermedades, retrasa el intercambio de información y socava la preparación colectiva".
Un delegado de Paraguay afirmó que Taiwán "ha demostrado ser un socio responsable y eficaz en materia de salud pública".
"Taiwán debería ser invitado a participar en la Asamblea Mundial de la Salud como observador y a sumarse de manera significativa a las reuniones, mecanismos y actividades de la OMS", agregó el delegado paraguayo.
En diciembre de 2024, el Subcomité Selecto de Supervisión de la Cámara de Representantes sobre la Pandemia de Coronavirus publicó un informe de 520 páginas , en el que concluía que el virus que causa el COVID-19 probablemente se originó en un laboratorio en la ciudad de Wuhan, en el centro de China, tras una investigación de dos años sobre la pandemia.
El informe también destaca cómo las advertencias tempranas de Taiwán fueron "prácticamente ignoradas" por la OMS debido a la falta de reconocimiento de la isla como Estado miembro y a la "presión de China".
"Taiwán notificó a la OMS el 31 de diciembre de 2019, sobre casos de neumonía atípica notificados en Wuhan y solicitó más información. La OMS nunca respondió", indica el informe.
El ministro de Asuntos Exteriores taiwanés, Lin Chia-lung, y el ministro de Salud y Bienestar, Shih Chung-liang, viajaron a Ginebra con la delegación de Taiwán. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, criticó el viaje.
Hsiao Kuang-wei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán, respondió al comentario de Guo el 19 de mayo, declarando a la agencia de noticias nacional taiwanesa, la Agencia Central de Noticias (CNA), que China no tiene derecho a representar a Taiwán internacionalmente, ni siquiera en la Asamblea Mundial de la Salud.
El ministro Shih también denunció que la delegación de Taiwán enfrentó presiones de Beijing mientras asistía a eventos paralelos, incluyendo presuntos seguimientos por parte de ciudadanos chinos durante una actividad organizada por Taiwán.
Con información de Reuters.














