Lo que comenzó como una caminata tranquila terminó en tragedia cuando un hombre de California, de 37 años, falleció el 19 de mayo de 2026 tras quedar inconsciente en el sendero Kalalau, en Kauai, Hawái.
El incidente ocurrió alrededor de las 4:00 p.m. en el tramo expuesto junto al acantilado conocido como "Crawler’s Ledge", informó el Departamento de Policía de Kauai en un comunicado publicado el 20 de mayo.
Los transeúntes le practicaron reanimación cardiopulmonar (RCP) al senderista hasta que llegó el personal del Departamento de Bomberos de Kauai a bordo del helicóptero Air 1. Posteriormente —el joven del que se desconoce su identidad— fue trasladado al Hospital Memorial Samuel Mahelona, donde posteriormente fue declarado muerto.
Las autoridades esperan la autopsia para determinar la causa exacta de su fallecimiento. Sin embargo, las autoridades no sospechan de algún delito relacionado a su deceso.
"El Departamento de Policía de Kauai expresa sus condolencias a la familia y los seres queridos de la víctima en estos momentos difíciles", dijo el Departamento en el comunicado.
Asimismo, los detectives del caso solicitaron que los testigos del incidente —o las personas que hayan ayudado con las maniobras de RCP— se ponga en contacto con las autoridades para aportar información que ayude a esclarecer las causas del fallecimiento del joven.
Kalalau es una de las rutas de senderismo más atractivas del mundo debido a sus impresionantes vistas de la costa de Na Pali, sus numerosas cascadas y sus playas de arena blanca. Sin embargo, esta enorme zona turística la convierte también en una de las rutas más peligrosas debido, en parte, a la constante erosión de sus acantilados.
"La gente tiene dificultades con algunos de los precipicios", afirma Kathy Valier, una residente de Kauai que ha escrito guías sobre senderismo en la isla, según la revista de senderismo Backpack. "El sendero es estrecho y desmoronado, y he hablado con muchas personas que se han caído o han presenciado caídas".
El sendero completo tiene una extensión de unos 18 kilómetros y cuenta con una regulación estricta para controlar el flujo de visitantes. Se requiere un pase de uso de un día para recorrer únicamente los primeros 3.2 km del trayecto. No obstante, si se desea continuar más allá de los primeros kilómetros es obligatorio contar con un permiso válido. Y según informa el portal Backpackers, solo se emiten 60 permisos por día.
Las autoridades locales recuerdan que la costa de Nāpali carece por completo de cobertura de telefonía celular y presenta múltiples riesgos ambientales para los que hay que estar preparado. El camino cuenta con tramos muy inestables debido a raíces, rocas sobresalientes y zonas resbaladizas por el lodo o piedras sueltas, por lo que se exige llevar calzado adecuado.
Asimismo, advierten firmemente no cruzar nunca un arroyo desbordado. Los arroyos de Hawái pueden pasar de ser corrientes suaves y cristalinas a torrentes profundos y fangosos en cuestión de minutos, por lo que se debe evitar cruzar corrientes rápidas si el nivel del agua está por encima de las rodillas.
Finalmente, las autoridades no recomiendan nadar, meterse en el agua, ni practicar bodysurf a menos que se sea un nadador experimentado y familiarizado con las condiciones locales, ya que el oleaje y las corrientes son sumamente variables y traicioneras, incluso durante el verano, y la zona no cuenta con salvavidas.


















