Aunque México logró contener el brote del gusano barrenador del ganado (GBG) en el sur del país por más de un año, la plaga ya alcanzó cuatro de los seis estados fronterizos, siendo Chihuahua el último estado que en sumarse a la lista.
Recientemente, autoridades sanitarias de Chihuahua —una de las principales regiones exportadoras de reses de México— confirmaron el primer caso de gusano barrenador, uniéndose así a Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, que actualmente tienen 111, 97 y 48 casos activos, respectivamente.
El caso fue reportado por un productor de la zona, quien inmediatamente activó el protocolo de saneamiento en el rancho afectado y estableció un anillo de seguridad de 40 kilómetros a la redonda, según informó la Secretaría de Desarrollo Rural del estado. Mientras tanto, el gobierno estatal informó que cubrirá los tratamientos y ordenó que todo ganado que entre o salga de la entidad porte certificado de aplicación de ivermectina, además de haber recibido inspección física cuando sea destinado al sacrificio.
Hasta el momento, el país cuenta con 2021 casos activos de GBG y 33,759 casos acumulados, siendo los estados del sur los más afectados.
Tras la llegada del GBG a México a finales de 2024, Estados Unidos había ordenado el cierre y apertura de la frontera al ganado mexicano de exportación en diversas ocasiones. Tras un breve intento de reapertura gradual que duró apenas dos días a inicios de julio, el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA por sus siglas en inglés) ordenó nuevamente el cierre fronterizo el 9 de julio de 2025, una medida que continúa vigente.
Luis Fernando Haro Encinas, director general del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), estimó que, debido a la suspensión impuesta al ganado mexicano, se ha impedido la exportación de 1.7 millones de cabezas. Esto representaría cerca de 2,500 millones de dólares en divisas que dejaron de ingresar a México, según declaró la semana pasada en entrevista con Grupo Healy para el medio local El Imparcial.
Por su parte, Estados Unidos vio llegar la plaga del GBG a Texas y Nuevo México a inicios de junio de 2026, tras lo cuál ambos gobiernos informaron que en común acuerdo se suspendería la importación de animales vivos desde EE. UU. a México.
Hasta el 14 de julio, el Departamento de Agricultura de EE. UU. ha reportado 39 animales domésticos infestados con GBG en ambos estados, con 13 casos activos.
Como medida de erradicación, el gobernador de Texas, Greg Abbott, anunció el 8 de junio la activación del centro de respuesta de emergencia. Dijo que el combate contra el GBG es una “máxima prioridad” para el estado y recordó que el estado ya había erradicado esta plaga antes y esta ocasión no será la excepción.
Instó a los texanos a revisar a sus animales diariamente e informar a las autoridades en caso de sospechas sobre la presencia del GBG.
El gobernador, en una presentación diferente pero el mismo día, informó que se estaría desplegando moscas estériles en la región para frenar la propagación del GBG y emitió una declaración de desastre en el estado para movilizar recursos para su combate.
Desde la llegada del brote del GBG, Estados Unidos y México comenzaron a trabajar juntos en búsqueda de su erradicación. Una de las iniciativas entre ambas naciones se vio concretada el 27 de junio con la inauguración de la planta de producción de moscas estériles del gusano barrenador del ganado (GBG) en Metapa de Domínguez, Chiapas.
La planta producirá 28 millones de moscas estériles cada semana y esa cantidad irá en aumento gradual hasta alcanzar 100 millones para finales de 2026.
La técnica de liberación de mosca estéril consiste en liberar grandes cantidades de machos para aparearse con las hembras, impidiendo la reproducción de la mosca, que solo se aparea una vez en su vida.
Por su parte, Estados Unidos inició la construcción de una planta de mosca estéril del GBG en Texas y se estima que iniciará operaciones en 2027.
Con información de Jack Phillips.
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