Estados Unidos invertirá 40 millones de dólares en el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), con sede en México, como parte de su estrategia de seguridad alimentaria y cooperación agrícola bilateral.
"Como dos potencias agrícolas con mercados profundamente integrados, Estados Unidos y México reconocen que la innovación en los sistemas alimentarios fortalece a nuestras naciones y contribuye a una estabilidad regional más amplia", dice el anuncio publicado, el 18 de febrero en X, por el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, bajo el título "Liderazgo de Estados Unidos en Seguridad Alimentaria y Cooperación Agrícola con México".
En el comunicado, la representación diplomática señaló que "la seguridad alimentaria es seguridad estratégica". Añadió que para Estados Unidos, fortalecer la resiliencia agrícola, proteger las cadenas de suministro y avanzar en la innovación en la ciencia de cultivos constituyen prioridades nacionales centrales bajo el liderazgo del presidente Donald Trump.
La embajada explicó que la inversión "refuerza el liderazgo estadounidense en ciencia agrícola al tiempo que fortalece los sistemas alimentarios globales".
También indicó que la presencia del CIMMYT en México refleja décadas de colaboración científica.
El comunicado afirmó que, bajo el liderazgo del presidente Trump y de la presidenta Claudia Sheinbaum, la cooperación continúa expandiéndose en sectores críticos y genera beneficios tangibles para la población mexicana.
Entre los resultados enumerados se encuentra el acceso a variedades mejoradas de trigo con mayores rendimientos y mayor resistencia a plagas, enfermedades y condiciones climáticas extremas.
También destacó la protección de la biodiversidad del maíz en México mediante el respaldo a uno de los bancos genéticos más grandes del mundo, que resguarda más de 28,000 adhesiones de maíz y 124,000 de trigo.
El documento señaló la reducción de la dependencia de fertilizantes mediante prácticas agronómicas mejoradas que disminuyen costos para los agricultores y fortalecen la sostenibilidad a largo plazo.
Asimismo, informó sobre la ampliación de ensayos de investigación y centros de innovación en México, lo que incrementa la productividad de los agricultores, eleva ingresos y apoya la creación de empleos en comunidades rurales.
La representación diplomática subrayó que casi el 60 por ciento de la superficie sembrada con trigo en Estados Unidos utiliza variedades derivadas del CIMMYT, lo que fortalece la productividad, la resiliencia climática y la estabilidad de los mercados.
"Respaldar instituciones que generan estos resultados no es asistencia; es una inversión estratégica en la fortaleza estadounidense. La seguridad alimentaria da forma a los mercados, la migración y la estabilidad geopolítica", añadió.
El maíz ha sido un punto de controversia entre México y Estados Unidos debido a que México había impuesto restricciones a las importaciones de maíz amarillo transgénico, publicadas en el Diario Oficial de la Federación (DOF) en los años 2020 y 2022, según un informe de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La disputa escaló hasta el Panel de Solución de Controversias que evaluó los argumentos de ambos países y falló a favor de EE. UU. el pasado 20 de diciembre de 2024, una resolución que de acuerdo a los establecido en el capítulo 31 del T-MEC, será inapelable.
El panel argumentó que las restricciones a las importaciones de maíz transgénico eran violatorias al acuerdo comercial, por lo que Estados Unidos tenía derecho de establecer sanciones o aranceles si estas medidas no se levantaban.
Esto llevo al gobierno mexicano a dar la vuelta a la resolución con una reforma a nivel constitucional y el 17 de marzo de 2025 se publicó en el DOF el decreto que prohíbe el cultivo de maíz transgénico en México, para en su lugar procurar que se siembre a través de técnicas agroecológicas.
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