Tras el reporte de la intoxicación de siete menores tras ingerir tamales presuntamente contaminados con fentanilo, el embajador de EE. UU. en México alertó sobre la importancia de desmantelar las redes que trafican con el opioide sintético.
“El fentanilo no distingue si eres de los Estados Unidos o de México. Como dolorosamente lo demuestra este caso [en Puebla], tampoco distingue entre un adulto y un niño indefenso”, expresó el embajador Ronald Johnson en X del 18 de febrero, al compartir la publicación oficial del gobierno de Puebla.
“Esto refuerza la urgencia de desmantelar las redes que envenenan a nuestras comunidades con fentanilo. Nos alienta saber que se encuentran en recuperación. Nuestras oraciones están con las personas afectadas y sus familias”, finaliza la publicación.
El caso fue reportado por la Secretaría de Salud del estado de Puebla el 17 de febrero en la que detallan el incidente.
Según la institución, siete menores fueron ingresados de emergencia al IMSS-Bienestar por intoxicación tras haber consumido tamales en un puesto en la vía pública en el municipio de Huauchinango en el estado de Puebla.
Entre los niños afectados, con edades entre 2 y 11 años, 6 de ellos fueron dados de alta al mostrar mejoría estable, mientras que una niña de 10 años permaneció hospitalizada bajo observación médica luego de que estudios toxicológicos dieran positivo al fentanilo.
El caso fue puesto en manos de las autoridades correspondientes para que se realicen las investigaciones pertinentes y se puedan identificar a los presuntos responsables.
De acuerdo con la Hoja Informativa de la DEA, el fentanilo es un potente fármaco opioide sintético aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos para su uso como un analgésico y anestésico y es 100 veces más potente que la morfina y 50 veces más que la heroína cuando se utiliza con fines de analgesia. No obstante, en los últimos años grupos criminales han estado traficando con el opioide sintético, causando una crisis de drogas principalmente en Estados Unidos.
Jonathan Dumke, químico forense senior de la Administración para el Control de Drogas, sostiene viales de pastillas de fentanilo en un laboratorio de investigación de la DEA en el norte de Virginia el 29 de abril de 2025. (Angela Weiss/AFP vía Getty Images, Mark Schiefelbein/AP Photo, archivo)Durante la conferencia de prensa matutina del 19 de febrero, la presidenta Sheinbaum informó que pidió al personal del gabinete de seguridad averiguar en profundidad para confirmar “si realmente fue fentanilo y también cómo es que llegó el fentanilo a los tamales”.
“El fentanilo es muy tóxico, muy venenoso, muy dañino. Entonces, con muy poquito puede causar incluso la muerte”, enfatizó la mandataria.
La presidenta detalló que en México, según una encuesta del Instituto Nacional de Salud Pública, el consumo de fentanilo en jóvenes es muy bajo y ha disminuido, atribuyendo los resultados a la campaña contra las drogas de su gobierno.
Según un reporte de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de EE. UU. de septiembre de 2025 el fentanilo sigue siendo la causa principal de muertes por sobredosis de drogas en el país norteamericano.
Según las fuerzas del orden federales gran parte de este narcótico está siendo traficado hacia Estados Unidos desde México, informa el organismo estadounidense. Debido a esto el Departamento de Seguridad está centrando sus objetivos tanto en el fentanilo como en sus precursores químicos, así como el equipo utilizado para su elaboración, los cuales señalan, provienen en su mayoría de China.
El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva en diciembre que designa al fentanilo como arma de destrucción masiva.
"Ninguna bomba hace lo que está haciendo esto", dijo. "Sabemos que mueren entre 200,000 y 300,000 personas cada año".
Con información de Darlene McCormick Sanchez.
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