El gobierno de Estados Unidos anunció la asignación de más de 23 millones de dólares para fortalecer la aplicación de leyes laborales en México, en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esto ocurre en medio de la incertidumbre por las tensiones geopolíticas entre ambos países.
En un comunicado publicado el 12 de enero, el Departamento de Trabajo de EE. UU. informó que otorgó "más de 23 millones de dólares en financiamiento para fortalecer la aplicación de la ley laboral en México y garantizar que el comercio entre Estados Unidos y México beneficie a los trabajadores y empresas estadounidenses".
Del total de recursos, el Departamento de Trabajo asignó 15.4 millones de dólares a Partners of the Americas y 8 millones de dólares a Creative Associates International. Según el comunicado, los proyectos respaldarán esfuerzos con "el gobierno de México, el sector privado y los trabajadores para hacer cumplir las leyes laborales y garantizar el cumplimiento de las disposiciones laborales" del T-MEC.
La dependencia explicó que las iniciativas se enfocan en prácticas que afectan directamente a la economía estadounidense.
"Estos proyectos apuntarán a prácticas laborales que suprimen salarios, distorsionan la competencia y otorgan a malos actores una ventaja comercial injusta a expensas de los trabajadores estadounidenses", señaló el Departamento de Trabajo.
Los programas serán administrados por la Oficina de Asuntos Laborales Internacionales, que indicó que las acciones "impulsan la agenda comercial del presidente Donald Trump al exigir que México rinda cuentas sobre sus compromisos laborales". El comunicado añadió que los proyectos se concentrarán en sectores prioritarios del T-MEC en México que "compiten directamente con empresas estadounidenses, donde una aplicación débil de la ley puede socavar empleos y salarios en Estados Unidos".
Entre los objetivos centrales, el Departamento de Trabajo destacó que se busca "fortalecer la aplicación de la ley y empoderar a los trabajadores para que reporten violaciones", incluso mediante el uso del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del T-MEC.
"Al garantizar que México cumpla con sus compromisos, el departamento está ayudando a que los trabajadores estadounidenses compitan y ganen en el comercio global", afirmó.
Partners of the Americas, organización no partidista con sede en Washington fundada en 1964, participa en iniciativas de cooperación transfronteriza para mejorar condiciones de vida y oportunidades económicas, incluido el abordaje de los derechos laborales, según el comunicado.
Por su parte, Creative Associates International, fundada en 1977, desarrolla programas de capacitación y fortalecimiento institucional "para lograr resultados óptimos en beneficio de los trabajadores estadounidenses".
El anuncio ocurre en medio de la discusión sobre el futuro del T-MEC. El principal negociador comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, dijo a principios de diciembre que la administración Trump considera la posibilidad de negociar acuerdos comerciales separados con México y Canadá, al considerar que las relaciones comerciales y las condiciones laborales y regulatorias con cada país son distintas.
Greer ha indicado que todas las opciones permanecen sobre la mesa de cara a la revisión del acuerdo antes de julio de 2026. Aunque México y Canadá han manifestado su respaldo a la continuidad del tratado, Estados Unidos mantiene abierta la posibilidad de modificarlo o reemplazarlo.
En este contexto, el fortalecimiento de la aplicación de las leyes laborales en México se posiciona como un elemento relevante en la evaluación del cumplimiento de los compromisos asumidos bajo el T-MEC.
El gobierno mexicano anunció el mes pasado un proyecto de reforma para disminuir la jornada laboral a 40 horas, que beneficiará a 13.4 millones de empleados mexicanos. Sin embargo, el plan se ejecutará de forma gradual con una disminución de dos horas por año para que en 2030 se concreten las 40 horas.
"Se tomó la decisión de que fuera de manera gradual, entonces no implica ni mayores costos para el sector empresarial sino en algunos de ellos, incluso, mayor productividad y es un acuerdo de consenso", dijo la presidenta Claudia Sheinbaum.
Además del ámbito laboral, Greer enlistó 9 temas —durante la presentación de un informe ante los Comités fiscales del Congreso el 16 y 17 de diciembre— en los que México debe trabajar, entre las que destacan las políticas que favorecen al uso de insumos o productos de países fuera de Norteamérica, las políticas que favorecen a empresas estatales energéticas y el trato equitativo para los proveedores estadounidenses para operar en México y que utilizan sistemas de pagos digitales.
En este sentido, Greer advirtió que el desenlace exitoso del tratado está sujeto al cumplimiento de estas condiciones específicas impuestas por Estados Unidos.
“Quiero subrayar que el éxito de la Revisión Conjunta dependerá de una variedad de factores, incluida la ambición de nuestros socios del T-MEC. Además, debemos lograr resultados que cumplan con las expectativas del presidente Trump”, declaró Greer.
Ante estas declaraciones, la mandataria mexicana expresó el 19 diciembre optimismo ante la revisión del T-MEC, debido a las conversaciones que están llevando a cabo los tres países.
"Él [Greer] dijo que ha sido muy bueno el tratado, pero hay que revisar algunos temas, más o menos en pocas palabras. Es bastante larga su intervención y eso nos da una visión", apuntó.
Pese a las conversaciones bilaterales, la consultora Fitch Ratings declaró el 6 de enero que las tensiones geopolíticas en la región por la intervención en Venezuela podrían tornar complicada la próxima revisión del T-MEC.
Además, algunos congresistas estadounidenses, han advertido al gobierno mexicano que sus acciones con respecto al apoyo al régimen cubano y el petróleo, podrían poner el riesgo la próxima revisión del T-MEC.
Con información de Paul Rowan Brian y Estela Hernández
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