Mientras que México asegura que no ha violado el Tratado de Agua de 1944 y el retraso en la entrega del líquido a su socio del norte se debe a las sequías que ha atravesado el país en los últimos años, el senador texano John Cornyn, impulsa una ley que impondría aranceles a México por presuntamente continuar “violando” el acuerdo.
Un comunicado del 13 de mayo informa que el senador Cornyn presentó la Ley de Garantía de Agua y Cumplimiento del Tratado para los Agricultores del Río Bravo, o Ley WATER para los Agricultores (WATER for Farmers Act), la cual impondría sanciones en forma de aranceles a México “si el país continúa violando el Tratado de Aguas de 1944 al negarse a enviar el agua que le debe a los Estados Unidos”.
Según el documento, el senador aseguró que “la escasez de agua provocada por el incumplimiento de este tratado por parte de México” está causando una crisis para los agricultores y ganaderos con un impacto económico “terrible” para el estado de la estrella solitaria.
El senador argumentó que más retraso en las entregas de agua podría provocar una depresión en estas industrias con graves repercusiones, como la perdida de empleos y la elevación de los precios en los alimentos de los estadounidenses.
El senador reconoció el trabajo del secretario de Estado, Marco Rubio, y de la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, en la materia, y aseguró que los agricultores del sur de Texas “no pueden esperar más”.
También expresó que la medida podría resultar “extraordinaria”, y señala la imposición de “aranceles severos” a México para que cumpla con el tratado, asegurando que ha contado con suficiente tiempo “para corregir las cosas”, y que podría presionar al país para que inicie la entrega de agua que debe para el beneficio de los agricultores y ganaderos texanos.
En el mes de marzo, durante una de sus conferencias de prensa matutinas, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que México tiene toda la disponibilidad para cumplir con el Tratado.
Tras ser cuestionada sobre la presión ejercida por funcionarios estadounidenses como Cornyn, la mandataria afirmó que el acuerdo bilateral sigue en pie.
“Hay acuerdo, no sé por qué, a lo mejor no está enterado el senador [Cornyn]. (...) El Tratado del 44 establece periodos de 5 años para poder entregar una cierta cantidad de metros cúbicos de agua del Bravo, y ellos entregar del Colorado en el oeste”, comenzó explicando la mandataria.
“Entonces, en los últimos 5 años México no pudo entregar la cantidad de agua, no porque no quisiera, sino porque fueron años de mucha sequía; entonces, no había condiciones para entregar el agua”, agregó.
La presidenta detalló que se firmó un anexo al Tratado para permitir que el volumen de agua adeudado sea entregado durante el siguiente periodo correspondiente, y aseguró que actualmente es lo que está sucediendo.
Afirmo que hay un adeudo y que se está trabajando para poder saldarlo “acorde con la cantidad de agua que existe, porque no se puede entregar el agua que no tenemos o que afectará el consumo humano de agua en nuestro país, o de alguna parte del riego agrícola”.
“Hay un acuerdo para la entrega de agua (...) Y vamos trabajando bien”, enfatizó Sheinbaum.
A inicios de febrero, el secretario de Estado, Marco Rubio, informó que México y Estados Unidos alcanzaron un nuevo acuerdo para la gestión del agua en la cuenca del Río Bravo, asegurando que este paso representa un beneficio directo para su país.
El secretario Rubio declaró que el acuerdo alcanzado representa “una victoria para los agricultores y ganaderos estadounidenses” y agradeció al gobierno de Sheinbaum por los esfuerzos para cumplir con el tratado binacional.
El Tratado de Aguas de 1944 rige el reparto de agua entre ambas naciones a través de una red de presas y embalses interconectados. Mientras que México tiene que entregar a Estados Unidos 1.75 millones de acres-pies de agua del Río Grande cada 5 años, Estados Unidos debe proporcionar a México 1.5 millones de acres-pies del río Colorado.
Con base en estas cantidades, se espera que México entregue anualmente 350,000 acres-pies de agua. No obstante, desde octubre de 2020 y octubre 2024 México entregó un poco más de 400,000 acres-pies, lo que equivale a menos del 30 por ciento de su cuota requerida para el actual ciclo de cinco años, según datos de la Comisión Internacional de Límites y Aguas, un organismo integrado por funcionarios de ambos gobiernos que supervisa el cumplimiento del acuerdo.
Con información de Eduardo Tzompa y Bill Pan.
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