El presidente de Estados Unidos Donald Trump dijo que se cerrará el centro de tortura en Caracas –conocido como "El Helicoide"– que el chavismo mantuvo por muchos años en el centro de Caracas. ¿De qué se trata?
En su discurso en el evento de retiro de los miembros republicanos de la Cámara de Representantes el 6 de enero, el presidente Trump declaró que Maduro y su grupo han mantenido una "cámara de tortura en el centro de Caracas", la que ahora y bajo su dirección "están cerrando".
En su intervención, Trump se refirió a Nicolas Maduro como "un tipo violento, y ha matado a millones de personas. Ha torturado. Tienen una cámara de tortura en el centro de Caracas que están cerrando. Pero ha torturado a gente", enfatizó.
La "cámara de tortura" a la que se refirió Trump es "El Helicoide", una antigua construcción que fue concebida inicialmente como un lujoso centro comercial sobre la roca "Tarpeya", alrededor de barrios populares de Caracas, Venezuela.
El edificio fue construido en la década de los 50 con recursos del Estado generados por la exploración petrolera, y buscaba albergar unas 360 tiendas, un cine, un hotel cinco estrellas, un helipuerto, entre otros. Sin embargo, nunca llegó a cumplir su función.
"Es un edificio absolutamente icónico, no hay nada semejante en América Latina, ni siquiera en la actualidad", le dijo a la BBC Mundo Lisa Blackmore, coautora, junto a Celeste Olalquiaga, del libro Downward Spiral: El Helicoid's Descent from Mall to Prison (2018).
Con la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez en 1958, la construcción se detuvo y fue ocupada gradualmente por personas sin hogar hasta 1982, cuando el Estado la intervino para convertirla en un Museo Nacional de Historia y Antropología. Tras instalar la enorme cúpula "Buckminster Fuller" en la cima de la construcción, el plan cultural se descartó en 1985, y la construcción fue cedida a la policía política DISIP.
En 2010 Hugo Chávez decretó que fuera la sede principal del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y designó presupuesto para la adecuación de las celdas.
Luego, en 2014, cuando cientos de venezolanos fueron detenidos por participar en marchas y manifestaciones públicas en todo el país, se empezaron a escuchar denuncias de personas que habían sido torturadas en el Helicoide, entre ellos políticos, activistas, opositores, periodistas y en general personas a las que el gobierno consideraba como una amenaza.
Foro Penal, Human Rights Watch, Human Rights Council y Amnistía Internacional, son algunos de los organismos internacionales que han documentado las violaciones de derechos humanos en "El Helicoide".
Según el Foro Penal, en este momento en El Helicoide "operan la PNB (Policía Nacional Bolivariana), la Dirección de Investigaciones del SEBIN y el Centro de Condenados y Procesados del AMC I", y en general el gobierno venezolano mantenía hasta esta fecha al menos a 863 presos políticos en diferentes centros de reclusión de todo el país.
Testimonio de un ex preso político en "El Helicoide"
"El Helicoide es la imagen cruda de la dictadura, la imagen de un régimen criminal que ha pisoteado los derechos de los venezolanos", le dijo a The Epoch Times José Vicente García, expreso político venezolano que vive en México como refugiado.García explicó que pasó más de dos años de torturas en El Helicoide, hasta que en 2018 un grupo de presos decidió "hacer un motín" para tomar en custodia el lugar.
"En esa cárcel estuve en más de cuatro celdas y al final terminé compartiendo celda con otros presos políticos como Lorent Saleh, John Goicoechea y Joshua Holt, un ciudadano norteamericano (...). Ese motín fue producto de la tortura de uno de nuestros compañeros", dijo.
"Decidimos salir de nuestras celdas, capturamos el área de custodia del Helicoide y la mantuvimos tomada durante aproximadamente 36 horas con seis funcionarios retenidos. Rodearon la cárcel todos los cuerpos de seguridad del Estado y, por órdenes de Nicolás Maduro, existían instrucciones para entrar y masacrar a todos los presos", añadió.
García detalló que debido a la presencia del preso político Joshua Holt, un ciudadano norteamericano, el presidente Trump llamó durante su primer gobierno para evitar que se ingresara al lugar y "evitar la masacre".
"Finalmente salimos de esa cárcel con medidas restrictivas importantes. En mi caso, tenía prohibición de declarar a los medios, de usar redes sociales, de participar en actos públicos, prohibición de salida del país y obligación de presentación cada 30 días ante tribunales", dijo.
Debido a las amenazas directas en su contra, García se vio obligado a salir de Venezuela y está resguardado en México .
A la fecha, cerca de 7 millones de venezolanos han abandonado el país huyendo de la crisis, según la organización de Refugiados y Migrantes R4V.
Vista general del edificio El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) en Caracas, tomada el 28 de julio de 2023. (YURI CORTEZ/AFP vía Getty Images)En la madrugada del 3 de enero, militares estadounidenses realizaron un ataque en Caracas, Venezuela, que permitió la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Maduro había sido señalado por el gobierno estadounidense como el líder del Cártel de los Soles, una organización narcoterrorista con sede en Venezuela, y había elevado la recompensa a 50 millones de dólares por su detención.
Maduro y Flores comparecieron el 5 de enero en un tribunal en Manhattan, tras una imputación por varios cargos de conspiración, así como a la posibilidad de pasar décadas en prisión. Los dos permanecerán en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn hasta una próxima audiencia que se llevará a cabo el próximo 17 de marzo.
En el plan para la Venezuela post-Maduro que el secretario Marco Rubio anunció este 7 de enero, indicó que este proceso permitiría que los opositores fueran liberados de las cárceles para dar paso a la reconstrucción de la sociedad civil venezolana. Se estima que esta medida incluiría a los prisioneros políticos del Helicoide.
Con información de Eduardo Tzompa















