A medida que el partido comunista chino intensifica el control ideológico en medio de crecientes presiones económicas y sociales, Beijing publicó nuevas normas de afiliación al Partido, que amplían el escrutinio político sobre la expresión en línea, las relaciones sociales y la conducta personal.
La agencia estatal china de noticias Xinhua publicó el 18 de mayo el reglamento revisado de afiliación al PCCh, emitido por la Oficina General del Comité Central del PCCh. Las nuevas normas refuerzan la exigencia de lealtad al líder chino Xi Jinping y endurecen el control ideológico sobre quienes buscan ingresar al Partido Comunista Chino.
El documento fue aprobado por el Comité Permanente del Politburó del PCCh —máxima instancia de poder del partido— y ya entró en vigor.
Estos cambios representan la segunda revisión importante de las normas de afiliación al Partido desde que Xi Jinping llegó al poder hace más de una década.
Lealtad política elevada
Las nuevas normas enfatizan repetidamente que los criterios políticos deben primar al evaluar a los solicitantes. Ahora se exige a los candidatos que demuestren adhesión a las doctrinas políticas asociadas al gobierno de Xi, incluyendo los "Dos Establecimientos" y las "Dos Salvaguardias", lemas que reafirman la posición central de Xi dentro del Partido y la necesidad de proteger la autoridad centralizada del mismo.Según las directrices revisadas, las organizaciones locales del Partido deben entrevistar a los solicitantes en el plazo de un mes desde la recepción de la solicitud. Los aspirantes a miembros deben someterse a un año de observación y formación política antes de poder postularse a los procedimientos de admisión formales.
Dos académicos chinos hablaron recientemente con The Epoch Times bajo condición de anonimato por temor a represalias.
Uno de ellos, un investigador independiente, declaró a la publicación que las nuevas directrices representan una escalada significativa en comparación con las normas de afiliación anteriores, introducidas en 2014.
"La versión de 2014 hacía hincapié en los estándares políticos en principio", afirmó. "Pero esta revisión incorpora directamente los lemas políticos [de la era de Xi] a los criterios de afiliación y al sistema de formación. La lealtad política ya no es algo implícito, sino que se convirtió en un criterio explícito".
Entre las novedades más relevantes se encuentra la ampliación formal de las verificaciones de antecedentes políticos.
Las normas revisadas establecen que los solicitantes deben poseer una supuesta "integridad política intachable" y especifican que los funcionarios del régimen deben revisar su historial político, su comportamiento, además sus familiares, principales relaciones sociales y actividad en línea. Quienes no superen dicha verificación no podrán ingresar al PCCh.
Un experto en historia del PCCh de la Universidad Renmin de China declaró a The Epoch Times que este cambio refleja la evolución del enfoque del Partido en materia de vigilancia y gestión ideológica.
"Anteriormente, las revisiones políticas se centraban principalmente en cuestiones del pasado", afirmó el experto. "Ahora, el enfoque se amplió a la expresión en la vida real, los círculos sociales [en que se desenvuelve] y sus redes.
Afirmó que la inclusión del "comportamiento en línea" en el texto oficial es particularmente significativa.
"Ahora están analizando lo que la gente dice en WeChat, incluyendo si expresan apoyo a la política de ‘dormir en la cama’, si tienen vínculos con el extranjero, si viajan frecuentemente al extranjero e incluso su situación financiera", dijo. "Este tipo de investigaciones políticas existen desde hace mucho tiempo, pero ahora están formalmente incorporadas en las normas de reclutamiento del Partido".
Ampliación del control a nuevos sectores
Las normas actualizadas también exigen fortalecer el reclutamiento del Partido en lo que el régimen describe como "¿sectores emergentes", incluyendo empresas basadas en plataformas, nuevas industrias de medios y comercio electrónico.El historiador señaló que la medida del Partido refleja la creciente preocupación de Beijing por la inestabilidad social y el aumento del desempleo, particularmente entre los trabajadores jóvenes fuera del sector estatal tradicional.
"Están intentando incorporar al sistema a grupos desempleados y con empleos precarios", afirmó. "Los presentadores de transmisiones en vivo, los influencers en línea y los trabajadores de la llamada nueva economía son vistos cada vez más como poblaciones que necesitan ser controladas políticamente".
El PCCh revisó el reglamento de afiliación al Partido en 2014, cuando el régimen hizo hincapié en el control del tamaño y la estructura general de la militancia, priorizando los estándares políticos. La versión anterior no incluía muchos de los lemas ideológicos de la era Xi que ahora están presentes a lo largo del nuevo documento.
Un observador señala que un control ideológico más estricto difícilmente resolverá los problemas más profundos dentro del Partido, incluida la corrupción entre los altos funcionarios.
"La corrupción de partido único no se puede solucionar simplemente endureciendo los requisitos de ingreso al Partido", declaró el observador, radicado en China, a The Epoch Times. "Cuanto más alto ascienden los funcionarios, más corruptos se vuelven muchos; los controles de lealtad política no pueden cambiar eso".
Con información de Sun Chen.




















