Cerca de mil residentes de Wuhan, China, se unieron a una protesta en oposición al plan de las autoridades locales de construir una gran fábrica de baterías en un barrio residencial. Tras varios días de enfrentamientos entre los residentes y las autoridades, el proyecto ha sido suspendido temporalmente.
En la tarde del 15 de marzo, unos mil residentes se reunieron en el distrito de Jiangxia de la ciudad de Wuhan, en la provincia de Hubei, tras las protestas similares del 8 y del 11 de marzo.
En el lugar, el jefe de la Administración de Quejas y Propuestas del distrito de Jiangxia anunció a la multitud que el aviso público emitido anteriormente sobre el plan de construcción de la fábrica de baterías había sido anulado.
Aunque los funcionarios no declararon explícitamente si el proyecto se había cancelado de forma permanente, la retirada del aviso público significa que los trámites para llevar adelante el proyecto se han detenido efectivamente.
Lo que desencadenó las protestas fue el proyecto para una fábrica de baterías de energía "Chuneng New Energy" del gobierno municipal de Wuhan, perteneciente al régimen comunista chino.
Con una inversión total de aproximadamente 22,000 millones de yuanes (3200 millones de dólares) y una capacidad de producción anual prevista de 80 GWh, las autoridades locales consideran al proyecto como una iniciativa de inversión clave en el sector de las nuevas energías.
La controversia se deriva de un aviso de modificación del plan urbanístico que fue emitido el 13 de febrero por las autoridades locales, y por el que se cambiaba el uso del suelo, que originalmente se había destinado a fines educativos, médicos y residenciales ecológicos en el distrito de Jiangxia, a un suelo industrial de clase II para la construcción de la planta de baterías de gran escala.
La fábrica de baterías proyectada se encuentra a solo unas decenas de metros de varios complejos residenciales —entre ellos Poly Shiguang Yinxiang, Vanke Liantou Lixiang Xingguang y Minmetals Wanjing Shuian— que albergan a miles de hogares.
El plan y la modificación forzosa del uso del suelo por parte de las autoridades alejada de su propósito original, enfurecieron a miles de residentes de los complejos aledaños, quienes lanzaron una campaña de protesta a principios de marzo.
Li, una residente que solo dio su apellido por motivos de seguridad, le dijo a The Epoch Times: "No nos oponemos a la industria de las energías nuevas; simplemente creemos que una fábrica tan grande está situada demasiado cerca de una zona residencial".
Otro residente, Wang, que también dio solo su apellido por motivos de seguridad, le dijo a The Epoch Times que a muchas familias les preocupa que su futuro entorno y la seguridad de sus viviendas puedan verse comprometidos por la fábrica de baterías, especialmente en lo que respecta a la contaminación. Añadió que las autoridades no celebraron audiencias públicas ni entablaron un diálogo abierto antes de realizar las modificaciones urbanísticas, ellos "anunciaron de repente que se iba a construir una fábrica".
Varios días de enfrentamientos
Un vídeo publicado en el sitio web del Archivo de incidentes de protestas colectivas en China —yesterdayprotests.com— muestra las escenas de las protestas del 8 y el 11 de marzo.El 8 de marzo había más de un centenar de manifestantes. El 11 de marzo el número aumentó a casi un millar de residentes que rodearon un sedán oficial negro en el que viajaba un teniente de alcalde, coreando: "¡Libérenlos! ¡Libérenlos!", exigiendo la liberación de los residentes que habían sido detenidos por la policía durante la protesta.
Gao Xiaohong, un residente de Wuhan que utilizó un seudónimo por temor a represalias, le dijo a The Epoch Times que los residentes de Jiangxia comenzaron a protestar a principios de marzo.
"Comenzando con solo unas pocas docenas de personas, las manifestaciones crecieron hasta involucrar a más de mil participantes el 11 de marzo", dijo.
"En la tarde del 11 de marzo, los enfrentamientos entre los residentes y la policía se intensificaron cuando la gente exigió la liberación de los detenidos. Ese día, los residentes de varios complejos residenciales —entre ellos Poly Shiguang Yinxiang, Vanke Liantou Lixiang Xingguang y Minmetals Wanjing Shuian— salieron a protestar. Calculo que había cerca de mil personas".
El vídeo muestra numerosos vehículos policiales estacionados a ambos lados de las carreteras, con un gran número de policías y personal del equipo SWAT vigilando la zona y llevando a cabo un operativo de desalojo.
Durante el operativo la policía detuvo a varios residentes que participaban en la protesta. Estas detenciones aumentaron rápidamente la tensión entre los manifestantes.
Posteriormente, los vecinos indignados rodearon un vehículo oficial en el lugar donde se encontraba el teniente de alcalde, quien había llegado para abordar la situación.
Los vecinos golpearon repetidamente las ventanillas del coche y corearon consignas, exigiendo la liberación de los detenidos e insistiendo en que el gobierno debía "servir al pueblo". Algunos exigieron que el funcionario saliera del vehículo para dar explicaciones, mientras que otros gritaban: "Si no puede desempeñar su cargo, renuncie".
Ante la presión constante de la multitud que rodeaba su coche, el teniente de alcalde finalmente salió para dialogar brevemente con los manifestantes; sin embargo, no liberó a los detenidos ni anunció la cancelación del proyecto.
Posteriormente, con la llegada de refuerzos policiales, la multitud se dispersó gradualmente, aunque la tensión en el lugar seguía siendo palpable.
Li relató el incidente: “En aquel momento, lo único que queríamos era que el gobierno diera un paso al frente y aclarara la situación. Dado que el plan había cambiado tan abruptamente, deberían haber dado una explicación a los residentes”.
Logros políticos por encima del bienestar público
Xue Yang, quien usó un seudónimo por temor a represalias, es un investigador independiente de la Universidad de Tsinghua y le dijo a The Epoch Times que este conflicto es el resultado inevitable de que los gobiernos locales del Partido Comunista Chino (PCCh) persigan "proyectos vanidosos" sin tener en cuenta el bienestar de la población.Xue señaló que el impulso forzado por parte de las autoridades de un proyecto a tan gran escala y altamente contaminante en zonas residenciales —sin tener en cuenta los riesgos ambientales— equivale, en esencia, a "sacrificar a la gente para los propios fines de los funcionarios".
"Dentro de la hermética política de 'caja negra' " del PCCh, la retirada del aviso público por parte de las autoridades no es en absoluto un repentino despertar de la conciencia; más bien, es una "medida provisional", una reacción ante la amenaza percibida de que la resistencia pública pudiera desestabilizar al régimen. Tales decisiones son meras 'tácticas dilatorias' diseñadas para ganar tiempo, con el objetivo de sofocar la indignación pública y evitar que la situación se agrave mediante concesiones temporales".
Xue advirtió que, mientras persistan la mentalidad de "el PIB es lo primero" de las autoridades y el poder autoritario sin control, los proyectos podrían resurgir en cualquier momento bajo una apariencia diferente, lo que significa que las preocupaciones de la gente no han sido atendidas realmente.
Con información de Wang Xin















