El presidente Donald Trump anunció que habló por teléfono con el líder del Partido Comunista Chino, Xi Jinping, en una "larga y exhaustiva llamada" el 4 de febrero, que abarcó numerosos temas antes de la visita del presidente estadounidense a China en abril.
Se discutieron muchos temas importantes, como comercio, asuntos militares, el viaje que haré a China en abril (¡que espero con ansias!), Taiwán, la guerra entre Rusia y Ucrania, la situación actual con Irán, la compra de petróleo y gas por parte de China a Estados Unidos... ¡y muchos otros temas, todos muy positivos!, escribió Trump en una publicación de Truth Social.
Trump dijo que China consideraría aumentar sus compras de soja a 20 millones de toneladas para la temporada actual, un aumento respecto a los 12 millones de toneladas métricas actuales.
China también se comprometería a comprar 25 millones de toneladas de soja de Estados Unidos la próxima temporada, según Trump.
Según datos de envíos a granel analizados por Signal Group, Brasil continúa siendo el principal proveedor de soja para China, incluso cuando se reanudaron las compras de productos estadounidenses.
Trump describió su relación con Xi como "extremadamente buena" y dijo que "ambos reconocemos lo importante que es mantenerla así".
Manifestó su convicción de que se lograrían "muchos resultados positivos" en relación con China durante los próximos tres años de su mandato.
La última reunión de Trump y Xi tuvo lugar en octubre de 2025 en Corea del Sur, donde extendieron una tregua comercial y se aseguró la cooperación china para frenar la crisis del fentanilo. Trump viajará a China en abril para otra reunión bilateral.
La llamada telefónica tuvo lugar el mismo día en que Estados Unidos acogió una nueva cumbre mundial destinada a debilitar el monopolio chino en el mercado de minerales críticos.
Representantes de más de 55 países asistieron a la Reunión Ministerial de Minerales Críticos, y la mitad de ellos planean unirse o han expresado interés en formar una "zona de comercio preferencial" que establecerá precios mínimos para los minerales críticos.
El secretario de Estado, Marco Rubio, explicó que el objetivo era evitar las perturbaciones que genera un monopolio en el mercado o, "en el peor de los casos", que ese monopolio se utilice como herramienta de presión contra otros países.
El año pasado Beijing anunció un nuevo régimen de licencias que sometería todas las ventas de minerales críticos a revisión por parte de las autoridades chinas. La comunidad internacional condenó la medida, considerándola altamente disruptiva para las cadenas de suministro, ya que ralentizaría severamente, o incluso cortaría el flujo de estos minerales esenciales.
Por su parte, el vicepresidente JD Vance dijo que los precios mínimos se harían cumplir mediante aranceles ajustables, lo que generaría condiciones predecibles capaces de atraer las inversiones necesarias para abrir minas y centros de procesamiento.














