La Casa Blanca dijo el 23 de abril que China y otros adversarios extranjeros están llevando a cabo "campañas a escala industrial" para extraer tecnología avanzada de inteligencia artificial (IA) de EE. UU.
En un memorándum dirigido a las agencias federales, Michael Kratsios, director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, dijo que, aunque Estados Unidos sigue siendo líder mundial en IA, las autoridades tienen pruebas de que entidades extranjeras —principalmente con sede en China— están atacando sistemáticamente los sistemas de IA de vanguardia estadounidenses.
Según el memorándum, estas iniciativas implican "decenas de miles de cuentas proxy" y el uso de técnicas de jailbreaking diseñadas para eludir las medidas de seguridad y extraer información confidencial. Kratsios dijo que estas campañas explotan la innovación y los conocimientos técnicos estadounidenses a gran escala.
Aunque los sistemas resultantes no replican por completo las capacidades de los principales modelos de IA estadounidenses, permiten a los actores extranjeros desarrollar productos comparables a un costo significativamente menor.
"Estas campañas de destilación también permiten a esos actores eliminar deliberadamente los protocolos de seguridad de los modelos resultantes y desactivar los mecanismos que garantizan que esos modelos de IA sean ideológicamente neutrales y busquen la verdad", dice el memorándum.
La destilación de IA se refiere al proceso de entrenar modelos más pequeños y eficientes utilizando los resultados de sistemas más grandes y avanzados, a menudo como medida de ahorro de costos. Aunque la destilación se utiliza ampliamente en el desarrollo legítimo, los funcionarios estadounidenses sostienen que su uso indebido en este contexto socava la investigación y la propiedad intelectual de Estados Unidos.
Kratsios hizo hincapié en que Estados Unidos apoya la innovación en IA, pero calificó como "inaceptables" los esfuerzos maliciosos de destilación a gran escala.
"No hay nada innovador en extraer y copiar sistemáticamente las innovaciones de la industria estadounidense", escribió. "Y no hay nada de abierto en los supuestos modelos abiertos que se derivan de actos de explotación maliciosa".
Para hacer frente a la amenaza, la Administración planea aumentar el intercambio de información con las empresas estadounidenses de IA sobre actividades extranjeras sospechosas y reforzar la coordinación entre el gobierno y la industria. Las autoridades también pretenden desarrollar mejores estrategias de detección, mitigación y respuesta para contrarrestar este tipo de campañas.
Además, la Casa Blanca está estudiando medidas para exigir responsabilidades a los actores extranjeros por estas actividades.
El memorándum llega apenas unas semanas antes de una reunión prevista en Beijing entre el presidente de EE. UU., Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping, lo que podría añadir tensión a una relación tecnológica ya frágil entre ambos países. En octubre de 2025 se había alcanzado una tregua temporal, pero las últimas advertencias sugieren que persisten las fricciones en el sector de la IA.
La cuestión también genera nueva incertidumbre en torno a las exportaciones de semiconductores de EE. UU. En enero, la Administración aprobó la venta condicional de chips avanzados de IA de Nvidia a China. Sin embargo, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, indicó esta semana que los envíos aún no han comenzado.
Con información de Reuters















