El expediente judicial presentado por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York en el caso de Maduro, asegura que la embajada de Venezuela en México facilitó vuelos privados del narcotráfico bajo protección diplomática.
En su página 11, el documento señala que entre 2006 y 2008, Nicolás Maduro, mientras se desempeñaba como Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, facilitó las operaciones.
“Cuando los narcotraficantes necesitaban trasladar las ganancias de la droga desde México de vuelta a Venezuela, MADURO MOROS facilitó el movimiento de aviones privados bajo cobertura diplomática para asegurar que los vuelos no recibieran escrutinio por parte de las fuerzas del orden o militares”, se lee en el documento.
Además, expone que el líder venezolano vendió pasaportes diplomáticos venezolanos a los presuntos narcotraficantes que realizaban estás acciones.
El documento sostiene que para dichas operaciones Maduro llamaba a la embajada venezolana en México para informar “que una misión diplomática llegaría en un avión privado”, refiriéndose al avión que sería utilizado para el traslado de las ganancias del narcotráfico.
Detalla que los traficantes se reunían con el Embajador de Venezuela en México bajo la fachada de “misión diplomática” ordenada por Maduro, mientras tanto el avión era cargado con el dinero para luego regresar a Venezuela.
El archivo asevera que Nicolás Maduro y otros altos funcionarios venezolanos han estado asociados desde 1999 con “algunos de los narcotraficantes y narcoterroristas más violentos y prolíficos del mundo, y han confiado en funcionarios corruptos en toda la región para distribuir toneladas de cocaína hacia los Estados Unidos”, tales como el Cártel de Sinaloa y Los Zetas.
En el expediente se expone al territorio mexicano y los narcotraficantes de la región de manera significativa. Se menciona a México como un punto de transbordo clave tanto de drogas como del dinero obtenido de ellas, así como la relación de Maduro y los demás acusados, con líderes de los cárteles mexicanos para asegurar que la cocaína producida por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) llegara a territorio estadounidense.
Además de a Maduro y Cilia, el documento también señala a Diosdado Cabello Rondón, diputado de la Asamblea Nacional y vicepresidente del partido de gobierno (PSUV), Ramón Rodríguez Chacín, exministro de Interior y Justicia y exgobernador, Nicolás Ernesto Maduro Guerra, diputado de la Asamblea Nacional e hijo de Nicolás Maduro y Héctor Rusthenford Guerrero Flores, a quien EE. UU. ha señalado como líder de la organización criminal transnacional Tren de Aragua (TdA) como co-conspiradores.
Tras la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores en Caracas, Venezuela la madrugada del 3 de enero, la pareja fue trasladada a Nueva York. El 5 de enero comparecieron ante el Juez Alvin Hellerstein en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York en Manhattan, donde enfrentan varios cargos de conspiración.
El juez Hellerstein ofreció un resumen de la acusación antes de que, tanto Maduro como su esposa se negaran a escuchar la lectura completa. La pareja no solicitó la libertad bajo fianza, pero pidió la posibilidad de solicitarla en una fecha futura. Maduro le dijo a Hellerstein que había hablado con su abogado y que le gustaría recibir una visita consular. La pareja se declaró inocente de las acusaciones.
Maduro se encontraba en la lista de personas buscadas desde hace años por el gobierno estadounidense, tras su captura, la fiscal general Pam Bondi anunció una nueva acusación formal contra el líder venezolano y su esposa.
Epoch Times en Español solicitó información a la Embajada de Venezuela en México pero al momento de esta publicación no hubo respuesta.
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