De cara a la segunda vuelta en las elecciones presidenciales de Perú, el embajador estadounidense en la nación andina, Bernie Navarro, expresó su apoyo a las instituciones electorales del país.
“Estados Unidos apoya a las instituciones democráticas del Perú. Hoy me reuní con @JNE_Peru. Tienen una tarea de suma importancia: garantizar elecciones transparentes y creíbles. La democracia es fundamental para nuestra región”, expresó el diplomático a través de X este 3 de junio.
El 21 de mayo, el funcionario estadounidense publicó que participaría como líder de los observadores de la embajada estadounidense en Perú.
Tras tomar como ejemplo el discurso del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, sobre la independencia y la situación actual de Cuba, el embajador Navarro habló sobre los votantes de las democracias: “Qué privilegio tener voz y voto en decidir quién gobierna y moldea el futuro de tu país”.
El próximo 7 de junio, se enfrentarán en una segunda vuelta la candidata de derecha, Keiko Fujimori —quien se presenta por cuarta vez a la contienda presidencial—, contra el izquierdista Roberto Sánchez.
Con visiones opuestas para Perú, ambos finalistas de la contienda presidencial serán votados por más de 27 millones de electores para encabezar al país entre 2026 y 2031, desde que el ganador asuma el cargo el próximo 28 de julio.
La atención diplomática de Washington, sin embargo, no se limita al proceso peruano. Colombia también tendrá su segunda vuelta presidencial el próximo 21 de junio, un proceso en el que el gobierno estadounidense ha manifestado un respaldo similar para garantizar la transparencia de los comicios.
El funcionario aseguró que el país norteamericano tiene un compromiso con la protección de la democracia en el país sudamericano.
Las declaraciones de Landau llegan como una reiteración a las afirmaciones previas del secretario Rubio ante el Congreso un día antes, en referencia a los comicios presidenciales en Colombia.
Rubio aseguró que EE. UU. sería "muy contundente al garantizar que haya una elección libre y justa en Colombia", además de añadir que la nación estadounidense haría todo lo que estuviera a su "alcance para garantizar que eso suceda".
Como parte del trabajo del gobierno de Trump para fortalecer sus alianzas con otros países de Occidente, este año creó el Escudo de las Américas, una grupo encabezado por la nación estadounidense y con la participación de una docena de países latinoamericanos.
Esta iniciativa forma parte de su estrategia de seguridad nacional de 2025 que reafirma su peso estratégico en el continente americano y advierte a potencias extranjeras no interferir en esta zona, explica Jim González, columnista de The Epoch Times.
El Escudo de las Américas reunió a diversos ministros de Defensa de la región con un objetivo claro: coordinar acciones contra el crimen transnacional y frenar la creciente injerencia de Rusia y China.
González detalla que este despliegue estadounidense responde a un diagnóstico contundente, pues mientras Estados Unidos redujo su atención diplomática, Beijing aprovechó para alcanzar un comercio récord de 518 mil millones de dólares en la región y apoderarse de infraestructura clave en puertos, energía y telecomunicaciones, inversiones que, según las advertencias del Comando Sur, podrían tener aplicaciones militares encubiertas.
“En este contexto, el Escudo representa el intento del gobierno de Trump de imponer una estructura de seguridad en una región donde su influencia se ha erosionado y donde Beijing ha ganado posiciones institucionales y materiales”, explica el autor.
“El Escudo de las Américas puede convertirse en un importante mecanismo de coordinación liderado por Estados Unidos, pero es poco probable que evolucione hacia una arquitectura de seguridad duradera y de alcance hemisférico. Sin una legitimidad más amplia y mayor profundidad institucional, es probable que la cooperación regional en defensa continúe siendo fragmentada y disputada”, concluye el autor.
Con información de EFE.




















