En aproximadamente 5 meses estará concluyendo la revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y el presidente Donald Trump ha declarado en diversas ocasiones la posibilidad de no continuar con el tratado. Frente a esto, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, asegura que eliminar el tratado no es sencillo.
“Hay un proceso legal en Estados Unidos que no te permitiría eliminarlo así. Yo diría más de fondo, el poner en tela de juicio en un año electoral a tu principal relación comercial. Porque nosotros somos el cliente número uno”, dijo el secretario en una entrevista del 21 de enero para La Jornada, tras ser cuestionado sobre las constantes declaraciones de Trump de eliminar el T-MEC.
Ebrard destacó que si México tiene dificultades económicas, tendría repercusiones inmediatas para Estados Unidos.
“Si tú lo pones en un mapa en Estados Unidos, pues son la mayor parte de los estados de la Unión que tendrían una repercusión, empezando por Texas con el gas. Ese límite en buena medida nos protege”, declaró el funcionario.
Ebrard aseguró que el gobierno de Trump ha adoptado un nacionalismo económico conservador que nunca antes se había visto.
Detalló que este cambio tan drástico implica un nuevo rol comercial e implica un cambio geopolítico, por lo que México tuvo que prepararse para mantener todas las oportunidades económicas del país.
“Proteger todo lo que tengamos en términos del Tratado con los Estados Unidos y Canadá y procurar que no tengamos que cerrar, pues toda la red se ha construido de apertura, inversión con muchos países”, enfatizó.
Dijo que el reto principal es que el T-MEC sobreviva para continuar con la integración de México y Estados Unidos, ya que si esto no sucede los costos serían muy altos para los tres países involucrados en el tratado.
Según Ebrard, la integración económica es lo primero que va a funcionar para limitar los alcances del proteccionismo de Trump.
El segundo propósito estratégico que planteó el secretario es el aumento del contenido nacional. Ebrard señala que para sobrevivir al nuevo modelo económico de EE. UU., México debe dejar de ser una escala para los productos asiáticos y empezar a fabricar sus propios componentes.
"La presión para que dejes de importar de varios países de Asia. No de uno en particular, China, desde luego. Pero hay varios países de Asia, con todos tenemos éxito", explicó Ebrard, aclarando que si mantienen el acuerdo comercial con EE. UU. "pues si no producimos más, pues va a ser cada vez más difícil exportar los contenidos importados a los Estados Unidos".
En una conferencia de prensa del 15 de enero, el secretario aseguró que el crecimiento económico entre los socios comerciales y la cantidad de empleos que se producen avalan el funcionamiento del T-MEC.
En relación con los aranceles impuestos por Estados Unidos, el secretario dijo que el tratado no elimina por completo el riesgo de ser acreedores a aranceles, pero sí reduce la incertidumbre.
Actualmente, los tres países terminaron los períodos de consulta del T-MEC y se encuentran en la revisión del tratado que finalizará el 1 de julio del presente año.
Mientras que los líderes de México y Canadá se han mostrado positivos ante la permanencia del tratado, el presidente de Estados Unidos ha manifestado en diversas ocasiones que podría dejar el T-MEC y optar por tratados bilaterales.
El 13 de enero, Trump señaló que el T-MEC es "irrelevante", afirmando que EE. UU. no necesita productos de México y Canadá.
No obstante, empresarios estadounidenses se han pronunciado a favor de mantener el tratado, y recientemente la gobernadora de Michigan, un estado clave en la industria automotriz, también abogó por la permanencia del tratado comercial.
Con información de Eduardo Tzompa.
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