A pocos días de que inicien las primeras mesas de conversaciones sobre el T-MEC entre México y Estados Unidos, el gobierno estadounidense informó sobre el inicio de investigaciones comerciales contra México, China y otros países por llevar a cabo presuntas prácticas desleales en la producción manufacturera.
Mediante un comunicado publicado el 11 de marzo por la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), se informó que el titular de dicha entidad, Jamieson Greer, anunció el inicio de las pesquisas conforme a la Sección 301(b) de la Ley de Comercio de 1974.
El documento detalla que este proceso determinará si los países sometidos a investigación están incurriendo en prácticas desleales en la producción manufacturera afectando por consecuencia a dicho sector del país norteamericano.
“Estados Unidos ya no sacrificará su base industrial ante otros países que puedan estar exhortándonos sus problemas de exceso de capacidad y producción”, dijo el embajador Greer, según el comunicado.
Los países investigados son México, China, la Unión Europea, Singapur, Suiza, Noruega, Indonesia, Malasia, Camboya, Tailandia, Corea, Vietnam, Taiwán, Bangladesh, India y Japón.
Greer aseguró que muchos de los socios comerciales de EE. UU. están produciendo más bienes de los que pueden consumir internamente. Estas acciones han desplazado a la producción nacional, e incluso han impedido la inversión y expansión de la producción manufacturera nacional, agregó.
“En muchos sectores, los Estados Unidos han perdido una capacidad de producción nacional sustancial o se han quedado preocupantemente rezagados frente a competidores extranjeros”, enfatizó el funcionario estadounidense.
Además subrayó que estas acciones ponen en perspectiva el compromiso del presidente Trump de traer de vuelta a Estados Unidos las fábricas importantes y crear empleos bien pagados para los estadounidenses.
La Asociación Global de Electrónica, líder en el ramo, presentó un informe en octubre de 2025 en el que desarrolla por qué México es clave para la manufactura estadounidense.
El informe señala que México y Estados Unidos comparten “una de las relaciones comerciales más integradas y estratégicamente alineadas del mundo, especialmente en el sector electrónico, donde las cadenas de suministro transfronterizas impulsan la producción nacional, la creación de empleos y la seguridad nacional”.
No obstante, el documento apunta que esta relación se encuentra en un momento crítico debido a los aranceles impuestos por la actual administración estadounidense.
Destaca que si la intención de EE. UU. es relocalizar la manufactura y reducir la dependencia de rivales geopolíticos, penalizar a México es contraproducente para Washington.
“Se necesita con urgencia un acuerdo comercial entre Estados Unidos y México que mantenga el acceso libre de aranceles (...), a fin de evitar daños económicos y proteger el futuro industrial de Estados Unidos”, urge el informe.
La revisión formal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) está programada para el 1 de julio. Sin embargo, a mediados de marzo iniciaran diálogos preliminares y el 16 de marzo, México y EE. UU. iniciarán una primera ronda bilateral de conversaciones preparatorias para la revisión del tratado.
(Izq.-Dcha.) El representante comercial de EE. UU. Jamieson Greer se reúne con el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, en el marco de la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) en Gyeonju, Corea del Sur, el 29 de octubre de 2025. (Crédito: Gobierno de México)En cuanto a Beijing, el Gigante Asiático tiene una historia de larga data de utilizar mano esclava en su industria manufacturera.
En 2001, China ratificó el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que establece compromisos para salvaguardar condiciones laborales justas. No obstante, el país opera con un único sindicato controlado por el mismo Partido Comunista Chino (PCCh) y las huelgas suelen ser catalogadas como delitos penales.
Reportes recientes identifican trabajo forzado contra la minoría uigur en Xinjiang, así como la utilización de trabajadores norcoreanos en embarcaciones pesqueras chinas. Además, autoridades de Brasil acusaron a la empresa china BYD de emplear al menos a 163 trabajadores en condiciones de esclavitud y de retener pasaportes y salarios.
Otras investigaciones también reportan jornadas excesivas en plantaciones de café en Yunnan que abastecen a cadenas internacionales como Starbucks y Nestlé.
En 2022, el régimen chino ratificó el Convenio sobre el trabajo forzado, aunque comisiones internacionales concluyeron que las prácticas coercitivas contra uigures y otras minorías turcas se extendieron en Xinjiang.
El gobierno de Estados Unidos calificó estas acciones como genocidio y promulgó una ley para prohibir la importación de productos fabricados con trabajo forzoso, además de recomendar mayor transparencia en las cadenas de suministro y la inclusión de empresas en listas restrictivas.
Con información de Eduardo Tzompa y Catherine Yang.
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