El embajador de Estados Unidos en México, Ron Johnson, dijo que el desarrollo de inversiones estratégicas en el país depende de condiciones institucionales claras, al señalar que el sector privado requiere "certeza, seguridad y un entorno libre de corrupción" para operar.
“Sin estas condiciones, las inversiones no avanzan. Cuando existen, las empresas crecen y generan prosperidad para todos”, expresó Johnson durante la ceremonia de colocación de la primera piedra del proyecto Pacífico Mexinol, en Sinaloa, el 23 de abril.
El evento marcó el arranque de una de las mayores inversiones extranjeras en México, con un monto de 3.3 mil millones de dólares. De acuerdo con la página oficial del proyecto, se contempla que la planta produzca aproximadamente 1.8 millones de toneladas métricas anuales de metanol azul y 350,000 toneladas métricas anuales de metanol verde.
Según una evaluación de impacto ambiental de 2021 publicada por el gobierno de México, la instalación empleará tecnología avanzada orientada a maximizar la eficiencia energética y reducir emisiones contaminantes, con una disminución de CO2 de entre 66% y 78% frente a plantas similares en operación.
Johnson enmarcó esta inversión dentro de la relación económica bilateral, que describió como la más relevante a nivel global, con un intercambio anual cercano a los 873 mil millones de dólares. En ese contexto, sostuvo que el proyecto representa "una declaración firme de confianza en el futuro de América del Norte" y forma parte de los esfuerzos para fortalecer la seguridad energética regional.
No obstante, insistió en que el flujo de capital privado responde a condiciones específicas. "La inversión sigue la certeza y huye de la corrupción", afirmó, al advertir que factores como la falta de transparencia o la debilidad en la rendición de cuentas afectan directamente la toma de decisiones empresariales. Añadió que "ninguna empresa compromete recursos donde las reglas son confusas".
El embajador también vinculó estas condiciones con compromisos establecidos en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al señalar que dicho acuerdo exige tipificar el soborno y la corrupción como delitos, así como implementar códigos de conducta para funcionarios públicos.
El posicionamiento ocurre en el contexto previo a la revisión del T-MEC, cuyo proceso formal se prevé abordar en la semana del 25 de mayo. Días antes, el 20 de abril, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, emitieron una declaración conjunta en la que confirmaron el inicio de las negociaciones y la continuidad de los trabajos técnicos.
Según el comunicado, ambos funcionarios instruyeron a sus equipos a avanzar en discusiones sobre seguridad económica y medidas comerciales complementarias. También se contemplan temas como el fortalecimiento de reglas de origen en sectores industriales, la cooperación en minerales críticos y la resolución de asuntos bilaterales pendientes.
Greer arribó a México para reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum y autoridades económicas, en el marco de este proceso. Tras un primer encuentro con Ebrard, calificó el diálogo como constructivo: "Hemos estado trabajando de manera muy constructiva con el secretario Ebrard y su equipo". Por su parte, el funcionario mexicano señaló que la reunión fue "muy productiva" y destacó la relevancia de mantener el tratado.
La siguiente reunión entre los equipos se llevará a cabo en Washington, mientras que la renegociación formal del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá está prevista para el 1 de julio del presente año.
Con información de Estela Hernández.
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