El régimen comunista de Cuba se enfrenta a una presión creciente debido al agravamiento de la crisis económica, el aumento de los disturbios y las sanciones adicionales de EE. UU.
Mientras tanto, funcionarios estadounidenses dicen que ven pocas posibilidades de un cambio pacífico, ya que los líderes del régimen cubano continúan reforzando su control del poder e ignorando los llamados a la reforma.
El presidente Donald Trump declaró a los periodistas el 21 de mayo que los anteriores presidentes de EE. UU. han intentado cambiar el sistema político y económico de Cuba durante décadas, pero que "parece que seré yo quien lo consiga".
Trump ha calificado repetidamente a Cuba de "nación fallida" y ha planteado la posibilidad de una "toma de poder amistosa" de la isla.
Intensificó la campaña de presión de EE. UU. ampliando las sanciones y restringiendo los envíos de petróleo a la isla tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro en enero. Al cortar los envíos de petróleo venezolano subvencionado, la Administración Trump cortó de raíz el sustento económico más importante de Cuba.
En declaraciones a los periodistas en el aeropuerto Homestead de Miami el 21 de mayo, el secretario de Estado Marco Rubio dijo que la Administración Trump sigue prefiriendo una solución negociada con La Habana.
"La preferencia del presidente es siempre un acuerdo negociado", dijo Rubio. "Esa sigue siendo nuestra preferencia con respecto a Cuba. Solo estoy siendo sincero con ustedes. La probabilidad de que eso ocurra, dada la situación a la que nos enfrentamos ahora mismo, no es alta".
Rubio describió a Cuba como una amenaza de seguridad nacional de larga data para Estados Unidos, citando sus estrechos vínculos con Rusia y China y su papel como uno de los principales patrocinadores del terrorismo en el hemisferio occidental.
En los últimos días, los líderes cubanos han recurrido con frecuencia a las redes sociales para responder a Trump y Rubio. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, advirtió en una publicación del 18 de mayo en X que cualquier acción militar de EE. UU. contra la isla "desencadenaría un baño de sangre con consecuencias incalculables".
Las condiciones en Cuba siguen deteriorándose, con apagones diarios y una grave escasez de alimentos, agua potable y medicamentos básicos. Las protestas se han extendido por toda la isla a medida que los cubanos expresan cada vez más su frustración.
Mario Tabárez, un extenista profesional cubano que desertó a Estados Unidos en 1994, dice que la mayoría de los cubanos están preparados para un cambio de régimen.
En una entrevista reciente con The Epoch Times, Tabárez describió a la familia Castro como un "cartel" que lleva 67 años gobernando la isla.
Dijo que el régimen ha dividido a las familias y encarcelado a los disidentes, y que así es como han mantenido el poder durante años.
Tabárez, que en los años noventa fue un exitoso tenista en la escena mundial, se escapó de su equipo cubano durante un torneo internacional en México. Cruzó la frontera en Tijuana y solicitó asilo en Estados Unidos. Ahora vive en Miami y trabaja como profesor de tenis.
Afirmó que muchos cubanos esperan una operación militar similar a la que capturó a Maduro en Caracas en enero, y que cree que una operación en Cuba sería mucho más fácil.
"No tienen ejército. No tienen nada", dijo Tabárez. "No tienen ninguna posibilidad".
La vida en Cuba
Ese sentimiento es compartido por disidentes y activistas políticos que viven en la isla.En la localidad de Caimanera, al sureste, cerca de la base naval estadounidense de la Bahía de Guantánamo, el activista de derechos humanos Yusmel Acosta afirma que los cubanos están agotados por la escasez constante y la represión del Gobierno.
"No hay comida y no hay nada con qué cocinar", declaró a The Epoch Times en una entrevista telefónica. "Hace mucho tiempo que no llega gas a esta zona. Y debido a los problemas con la electricidad, muchas personas ni siquiera tienen los medios para preparar una comida para sus familias, para sus hijos".
Pero muchos tienen miedo de alzar la voz, dijo Acosta.
"El gobierno, concretamente la Seguridad del Estado aquí, ha dejado claro que cualquiera que se queje, organice una protesta o haga algo por el estilo será castigado".
Según Acosta, el gobierno cubano vigila e intimida con frecuencia a los disidentes. Debido a su activismo político, dice que ha sufrido detenciones arbitrarias, torturas y una vigilancia constante por parte del régimen.
Lo único que el régimen ha sembrado entre la gente, dijo, es «miedo y privaciones».
Acosta dijo que muchos en su ciudad natal esperan en silencio una operación militar al estilo Maduro.
"Incluso aquí en Caimanera, podemos oír, y a veces incluso ver, los helicópteros de la base estadounidense cuando vuelan cerca", dijo. "Pasan casi todos los días, y la gente empieza a decir: '¡Ahí vienen! ¡Por fin van a tomar la isla!'"
Otro disidente, Julio César González, describió la vida en La Habana como "absolutamente caótica".
"La sociedad cubana está viviendo actualmente una catástrofe tanto espiritual como material", declaró González a The Epoch Times en una entrevista telefónica. "Casi se podría decir que la vida de un cubano no es realmente una vida, sino más bien una mera lucha por la supervivencia".
El deterioro de las condiciones en Cuba también se ha convertido en un tema político cada vez más importante en el sur de Florida, donde se encuentra la mayor comunidad de exiliados cubanos del país.
Para el recaudador de impuestos de Miami-Dade, Dariel Fernández, la crisis actual pone de relieve que el sistema comunista es el verdadero obstáculo para la recuperación de Cuba.
La única forma de reconstruir Cuba es acabar con la dictadura por completo, declaró a The Epoch Times en una entrevista reciente.
Fernández, un cubano-estadounidense que emigró a Estados Unidos hace 24 años en busca de libertad, dijo que el significado del sueño americano va mucho más allá del éxito material.
"El verdadero sueño americano no es solo comprar una casa o un coche. El verdadero sueño americano es la libertad que tenemos en este país", dijo, y añadió que espera que los cubanos de la isla puedan algún día experimentar esa misma libertad.
Aumenta la presión
En las últimas semanas, el gobierno de EE. UU. ha aumentado la presión económica sobre el régimen cubano imponiendo nuevas sanciones a empresas estatales, organismos gubernamentales y altos cargos.Entre las entidades empresariales afectadas se encuentra el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), que se estima que representa entre el 40 y el 70 % de la economía de la isla. GAESA es un conglomerado empresarial gestionado por el ejército cubano.
El 21 de mayo, Rubio anunció la detención de Adys Lastres Morera, hermana del presidente ejecutivo de GAESA. Rubio declaró que se le revocó su estatus de residente permanente tras descubrirse que gestionaba activos inmobiliarios y vivía en Florida mientras prestaba ayuda al régimen comunista de La Habana.
El 20 de mayo, Raúl Castro, de 94 años, hermano menor del veterano dictador comunista Fidel Castro, fue imputado por cargos de asesinato en Estados Unidos. Los cargos se derivan del supuesto papel de Raúl Castro en un incidente ocurrido en 1996, cuando Cuba derribó dos aviones del grupo humanitario Hermanos al Rescate, causando la muerte de tres ciudadanos estadounidenses y un residente permanente legal.
Díaz-Canel rechazó los cargos de asesinato, afirmando en una publicación del 20 de mayo en X que Cuba había actuado en legítima defensa dentro de sus aguas jurisdiccionales.
Acusó a Estados Unidos de inventar mentiras y describió la acusación como parte de un esfuerzo más amplio para justificar una posible acción militar contra la isla.
Mientras tanto, el USS Nimitz y su grupo de ataque llegaron al Caribe el 20 de mayo, lo que avivó las especulaciones de que una operación militar podría ser inminente.
Con información de Jill McLaughlin.


















