Los precios del petróleo subieron el 11 de mayo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazara una respuesta iraní a su propuesta de paz, lo que avivó la preocupación de que el conflicto —que ya dura 10 semanas— pudiera seguir obstaculizando el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz.
El precio del crudo de referencia Brent escaló hasta los 105.92 dólares por barril en las primeras operaciones —un repunte intradiario de cerca del 4.5 por ciento— al reabrirse los mercados tras el fin de semana, mientras la materia prima continuaba fluctuando en medio de la incertidumbre provocada por la guerra.
Esto supuso un alza de 4 dólares antes de que el precio retrocediera ligeramente, tras semanas de altibajos que incluyeron máximos de 126 dólares por barril el 30 de abril y mínimos de 98 dólares el 6 de mayo.
Sin embargo, todos estos precios se mantienen muy por encima del costo anterior a la guerra, que rondaba los 70 dólares por barril.
Washington presentó una oferta a Teherán la semana pasada con el objetivo de reactivar las negociaciones entre las partes en conflicto.
El 10 de mayo, Irán publicó su respuesta a la oferta, centrada en poner fin a la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano, donde Israel, aliado de Estados Unidos, combate a militantes del grupo terrorista Hezbolá, respaldados por Irán.
Teherán también exigió una indemnización, reafirmó su soberanía sobre el estrecho de Ormuz y pidió a Estados Unidos que pusiera fin al bloqueo naval, garantizara la no realización de nuevos ataques, levantara las sanciones y la prohibición de vender petróleo iraní.
Horas después, Trump rechazó la propuesta en una publicación en redes sociales.
"Acabo de leer la respuesta de los llamados 'representantes" de Irán', escribió Trump en una publicación en Truth Social el 10 de mayo. "No me gusta; ¡es TOTALMENTE INACEPTABLE!".
Teherán respondió el 11 de mayo defendiendo su postura.
"Nuestra exigencia es legítima: reclamar el fin de la guerra, el levantamiento del bloqueo [estadounidense] y de la piratería, y la liberación de los activos iraníes que han sido injustamente congelados en bancos debido a la presión de Estados Unidos", declaró Esmaeil Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán.
"El paso seguro a través del estrecho de Ormuz y el establecimiento de la seguridad en la región y en el Líbano fueron otras de las exigencias de Irán, las cuales se consideran una oferta generosa y responsable".
El alza en el precio del petróleo se produce días después de que el Banco Mundial advirtiera que las interrupciones en el estrecho de Ormuz y la escalada del conflicto en Medio Oriente están desencadenando una conmoción en el suministro mundial de petróleo, la cual ya comienza a deprimir la demanda energética a nivel global.
En su análisis del 7 de mayo, el Banco Mundial señaló que la demanda mundial de petróleo disminuyó en 0.8 millones de barriles diarios —en términos interanuales— durante el mes de marzo, y se prevé que caiga en otros 1.5 millones de barriles diarios en el segundo trimestre de 2026.
"Está emergiendo una destrucción de la demanda de petróleo", afirmó el Banco Mundial, citando el aumento de los precios, las interrupciones comerciales y la reducción de la actividad económica en las economías avanzadas, Asia y Medio Oriente.
Las advertencias del Banco Mundial se produjeron tras las advertencias de S&P Global Energy y Chevron en el sentido de que es probable que los precios de la energía se mantengan elevados durante algún tiempo, incluso una vez que se alcance un acuerdo de paz.
S&P Global Energy declaró el 6 de mayo que la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz no constituiría una solución rápida en la etapa actual. El gigante de las materias primas señaló que, en caso de reabrirse la vía navegable, se requerirían al menos siete meses adicionales para restablecer plenamente la producción upstream (de exploración y extracción), suponiendo que no existan daños permanentes y que las cadenas de suministro operen con fluidez.
Por su parte, Michael Wirth, director ejecutivo de Chevron, afirmó el 4 de mayo que, debido al cierre del estrecho, comenzarían a manifestarse a nivel mundial situaciones de escasez en el suministro físico de petróleo.
"La demanda debe ajustarse para equipararse a la oferta", declaró Wirth durante un debate patrocinado por el Instituto Milken. "Las economías tendrán que desacelerarse".
Con información de Reuters, Evgenia Filimianova y Tom Gantert.














