Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) se sumaron a una creciente lista de países que prometieron apoyar el paso seguro por el estrecho de Ormuz.
"Manifestamos nuestra disposición a contribuir a los esfuerzos pertinentes para garantizar el paso seguro por el estrecho", reza una declaración conjunta publicada el 21 de marzo.
"Acogemos con satisfacción el compromiso de las naciones que están llevando a cabo planes preparatorios".
Hasta el sábado, 22 países se comprometieron a garantizar la navegación segura a través de este paso crucial situado frente a la costa suroeste de Irán, por el que transita alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas del mundo.
Los países comprometidos con esta iniciativa son los Emiratos Árabes Unidos, el Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Japón, Canadá, la República de Corea, Nueva Zelanda, Dinamarca, Letonia, Eslovenia, Estonia, Noruega, Suecia, Finlandia, República Checa, Rumanía, Baréin, Lituania y Australia.
La declaración conjunta del sábado también condenó los recientes ataques de Irán contra buques comerciales desarmados en el Golfo, los ataques contra infraestructuras civiles, incluidas las instalaciones de petróleo y gas, y el cierre del estrecho de Ormuz por parte del régimen iraní.
"Expresamos nuestra profunda preocupación por la escalada del conflicto", añadía la declaración.
"Instamos a Irán a que cese inmediatamente sus amenazas, el sembrado de minas, los ataques con drones y misiles, y otros intentos de bloquear el estrecho al tráfico comercial, y a que cumpla con la Resolución 2817 del Consejo de Seguridad de la ONU".
Las naciones advirtieron que las acciones de Irán se dejarán sentir en todo el mundo, y los países están trabajando para estabilizar los mercados energéticos, que se han visto muy afectados desde que desde que Estados Unidos e Israel atacaron al régimen iraní el 28 de febrero.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró a los periodistas el 20 de marzo que Irán estaba "desde un punto de vista militar... acabado", pero que seguía "obstruyendo" el estrecho de Ormuz.
La declaración de Trump se produjo un día después de que funcionarios del Pentágono anunciaran que lanzaron una ofensiva para intentar reabrir el estrecho de Ormuz utilizando aviones de vuelo rasante y helicópteros Apache para atacar a los buques iraníes en la vía navegable.
Estados Unidos también emitió una exención de sanciones de 30 días, que permitirá que el crudo y los productos petrolíferos iraníes, actualmente varados en el mar, se vendan hasta el 19 de abril, según un comunicado del secretario del Tesoro Scott Bessent, el 20 de marzo.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que la situación en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz solo volverá a la normalidad si Estados Unidos e Israel detienen los ataques y ponen fin a la guerra, y prometen que no habrá más agresiones, según un resumen traducido de su conversación telefónica con el ministro de Asuntos Exteriores de la India que compartió con sus seguidores de Telegram el 21 de marzo.
Funcionarios estadounidenses afirmaron que las operaciones militares contra Irán constituyen un ataque preventivo para impedir que el régimen, que lleva mucho tiempo apoyando a grupos terroristas, obtenga un arma nuclear. Los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel se lanzaron días después de que la ronda más reciente de conversaciones nucleares entre las delegaciones estadounidense e iraní en Ginebra no lograra alcanzar un acuerdo.













