La Unión Europea debe implementar su acuerdo comercial con Estados Unidos sin enmiendas, o de lo contrario corre el riesgo de perder el acceso favorable para sus envíos de gas natural licuado (GNL), afirmó Andrew Puzder, embajador de EE. UU. ante la UE.
El 23 de marzo, Puzder declaró al medio Financial Times que, si el bloque intentara modificar los términos del acuerdo, las exportaciones de energía podrían verse comprometidas.
En julio de 2025, la administración Trump alcanzó un acuerdo comercial con la UE —firmado en el complejo de golf Turnberry del presidente estadounidense Donald Trump, en Escocia— que implicaba la compra por parte de la UE de energía procedente de Estados Unidos por un valor de 750,000 millones de dólares.
Sin embargo, el 23 de febrero, el Parlamento Europeo suspendió el acuerdo después de que Trump anunciara un arancel global del 15 por ciento, tras la decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos de anular sus aranceles de emergencia.
Está previsto que el Parlamento vote el 26 de marzo sobre partes clave del acuerdo.
"No sé qué sucederá con respecto a la energía si no siguen adelante con el acuerdo", dijo Puzder. "Si no se implementa Turnberry —quiero decir— volvemos al punto de partida. No estoy seguro de hacia dónde nos dirigimos".
Dijo que Estados Unidos seguirá buscando hacer negocios con Europa, "pero es posible que los términos no sean tan favorables".
"El entorno, ciertamente, no será tan favorable", afirmó Puzder. "Y... hay otros compradores ahí fuera".
"Personalmente... consideré que los europeos deberían haberse comprometido a adquirir energía por valor de USD 1billón, ya que no se trataba solo de una promesa de que comprarían dicha energía, sino de un compromiso de que nosotros se la venderíamos".
"Si [los Estados miembros de la UE] pretenden sobrevivir económicamente, necesitan energía, y nosotros podemos suministrársela. Nos gustaría mantener el tipo de relación que nos incentive a hacerlo".
Estados Unidos fue el mayor proveedor de GNL de la UE en 2025, representando casi el 58 por ciento del total de las importaciones de GNL, según datos de la propia UE.
El Grupo del Partido Popular Europeo (PPE) —de centroderecha y el bloque más numeroso del Parlamento Europeo, al que pertenece la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen— declaró en un comunicado que desea "una rápida aprobación de este acuerdo para aportar estabilidad al comercio transatlántico".
En un comunicado del 23 de marzo, Željana Zovko, la eurodiputada del Grupo del PPE responsable de las relaciones comerciales con Estados Unidos, declaró: "En un momento de incertidumbre, debemos aportar claridad y estabilidad".
"La aprobación de este acuerdo fortalecerá nuestra asociación con Estados Unidos y demostrará que Europa es un socio fiable".
La semana pasada, los precios del gas natural en Europa se dispararon después de que ataques con misiles iraníes dañaran el complejo industrial de Ras Laffan, en Qatar —el mayor centro de exportación de gas natural licuado del mundo—, en represalia por los ataques israelíes contra Irán.
Esta escalada se produce tras una oleada de ataques estadounidenses e israelíes contra Irán que comenzó el 28 de febrero y que ha tenido como objetivo, de manera creciente, la infraestructura energética de la región.
El 18 de marzo se reportaron explosiones en el yacimiento de gas iraní South Pars, el cual es compartido por Irán y Qatar.
Esta interrupción se produce en un momento en que Europa también está cerrando el suministro de gas ruso.
El Comisario Europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, declaró en una publicación del 19 de marzo en X que, "a partir de hoy, la UE comienza a cerrar el grifo del gas ruso de forma definitiva".
"Quedan prohibidas las importaciones en virtud de contratos de gas natural licuado (GNL) —a corto o largo plazo— y de gas por gasoducto que hayan sido celebrados, o modificados, con posterioridad al 17 de junio de 2025", afirmó.













