Todos tenemos esa tienda favorita a la que solemos ir y llegamos a reconocer cuando otros son habituales del lugar. Esto pasó en un supermercado Tesco en Skegness, Inglaterra con un recurrente y peludo visitante local al que se le retiro el permiso de visita generando tristeza entre sus conocidos.
Freddie —un hermoso gatito atigrado marrón— es un peludo amigo muy conocido del lugar. El simpático recepcionista del Tesco se ganó el cariño de la comunidad y generó mucho revuelo y con ello una campaña de recaudación de firmas en la plataforma de activismo social por Internet Charge.org cuando se supo que se le había retirado su mantita y su cama del supermercado.
En la petición los vecinos del lugar consideran a Freddie como "un embajador no oficial" a quién además le atribuyen atraer a "personas de todas las edades con su cálida personalidad y actitud positiva".
"Teniendo en cuenta el afecto y la felicidad generalizados que genera, es de suma importancia reconsiderar la decisión y reconocer el valor que Freddie aporta a nuestro Tesco local y más allá", agregó la petición.
"Freddie es una de las principales razones por las que muchos de nosotros vamos a Tesco en Skegness. Nunca he sido muy de gatos, pero Freddie es tan especial y alegra el día a tanta gente", dijo Ashleigh Corby, quién firmó la petición para que permitieran el regreso del peludo a la tienda.
Otra persona que firmó con el nombre de Sammy indicó: "Freddie me ayuda a controlar la ansiedad cuando entro y salgo del supermercado".
"Que vuelva Freddie. Es obvio que la gente va al Tesco porque puede ver a este gato. No hace ningún daño. Él anima a la gente en este mundo ahora tan triste, lleno de pesimismo. Por favor", dijo otra persona con el nombre de Beverly.
Los clientes salen de un supermercado Tesco en Liverpool, al norte de Inglaterra, el 10 de abril de 2024. (PAUL ELLIS/AFP vía Getty Images)El cariño y el sentido de comunidad que provocó Freddie parece quedar probado en su regreso, ya que sus interacciones no son meramente superficiales, sino que crean un sentido de comunidad con los visitantes de la tienda, convirtiendo la rutinaria visita de compras en una experiencia más encantadora.
El medio local Skegness Standard, hizo un seguimiento de lo que denominó "Salven a Freddie, el gato de Tesco", posterior a la campaña de recaudación de firmas hubo conversaciones entre el Consejo del Distrito de East Lindsey y el super mercado para llegar a una solución.
El medio indicó que Julie Maczynski, la dueña de Freddie se reunió con la gerencia de la tienda y tuvieron una conversación muy productiva lo que finalmente dio como resultado que Freddie regresara y se encuentre nuevamente saludando con ronroneos a los clientes.
Por ahora, su caja y su manta se quedan en casa, hasta que Salud Ambiental y la sede central de Tesco confirmen las directrices definitivas para la permanencia de Freddie, pero todo parece ir por buen camino.
Por su parte, Maczynski pidió a la gente que simpatiza con Freddie que no se enoje con el personal de Tesco ya que simplemente seguían el protocolo, y que no deberían culparlos de nada.
Mientras tanto Freddie la pequeña leyenda que conquistó corazones en Inglaterra y más allá sigue haciendo lo que mejor sabe hacer: Dormir, salir en las fotos y patrullar el territorio, haciendo un poco más felices a todos los clientes que conoce.












