Un incendio devastador tuvo lugar en un supuesto taller de costura que en realidad funcionaba una fábrica clandestina de fuegos artificiales —donde al menos 7 personas murieron y dos más quedaron atrapadas— provocado por una potente explosión en el norte de India.
Alrededor de 25 trabajadores se encontraban en la fábrica ubicada en el distrito de Bhiwadi, Rajastán cuando ocurrió el incendio, la explosión fue alrededor de las 9:30 de la mañana de este lunes.
"Se reportó que nueve personas quedaron atrapadas dentro de la fábrica. Hasta el momento se han recuperado siete cuerpos y se está trabajando para localizar a los dos restantes", informó la magistrada del distrito adicional de Bhiwadi, Sumita Mishra, según el medio local The New Indian Express.
Cuatro obreros que lograron sobrevivir sufrieron quemaduras graves, dos de ellos sufrieron quemaduras en más del 90% del cuerpo. Ambos trabajadores fueron trasladados de urgencia al hospital Instituto de Ciencias Médicas de toda la India (AIIMS) de Delhi para recibir atención especializada.
Los testigos manifestaron que al momento de la explosión sintieron como un terremoto acompañado de llamas envolvieron rápidamente las instalaciones de la fábrica debido a presencia de pólvora, petardos y cartón almacenados, según el medio local Dainik Jagran. Estos elementos en su conjunto provocaron que las autoridades solo pudieran recuperar los cuerpos carbonizados de los trabajadores.
Según los medios locales, los bomberos lucharon contra las llamas durante casi una hora y media antes de lograr controlar en gran medida el incendio. Aunque las operaciones de enfriamiento continuaron durante varias horas.
Como medida de precaución, las autoridades indias evacuaron las fábricas cercanas y cortaron temporalmente el suministro eléctrico en la zona para evitar más daños.
Bhajan Lal Sharma, el ministro principal, manifestó su pesar por la tragedia a través de las redes sociales, y ordenó una rápida operación de rescate mientras rezaba por los fallecidos.
El primer ministro Narendra Modi también lamentó el siniestro calificándolo como "trágico y profundamente triste". Por su parte, el ex ministro principal Ashok Gehlot y el líder de la oposición Tikaram Jully también expresaron sus condolencias por la muerte de los siete trabajadores.
Las primeras investigaciones indican que la fábrica que tenía licencia para confeccionar prendas de vestir, en realidad fabricaba pirotecnia a puertas cerradas, según el Dainik Jagran. Por lo que la policía incautó pólvora, explosivos y cajas para embalar.
El gerente de la fábrica fue detenido para ser interrogado, sin embargo tanto el dueño como el inquilino del lugar continuan desaparecidos.
La policía india abrió una investigación en el caso para determinar la responsabilidad penal del dueño del inmueble por presuntamente manejar licencias comerciales fraudulentas.
En India son frecuentes los incendios y otros accidentes en las industrias debido al incumplimiento de las normas de seguridad, la falta de mantenimiento y el estado general de las infraestructuras, mayormente en las areas industriales con gran población.
Con información de EFE.














