Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) advirtieron el jueves en un nuevo informe de que la malaria, una enfermedad parasitaria de la sangre que en ocasiones puede ser mortal, podría reaparecer en Estados Unidos.
Tras señalar que Estados Unidos eliminó la malaria, que se transmite a través de ciertos tipos de mosquitos, a principios de la década de 1950, los CDC subrayaron que "el país sigue siendo susceptible a la reintroducción de la malaria".
La razón, según el informe de los CDC, es "la importación continuada de casos de malaria y la presencia constante de mosquitos vectores competentes".
"Los mosquitos locales capaces de transmitir la enfermedad podrían picar a alguien que haya contraído los parásitos de la malaria fuera de Estados Unidos y propagarla a personas que no hayan viajado".
Cada año se notifican en Estados Unidos, de media, unos 2000 casos de malaria y siete muertes. La mayoría de los casos se diagnostican entre personas que regresaron a Estados Unidos desde un país donde la malaria es endémica.
En 2023, se notificaron 10 casos de malaria transmitida localmente en cuatro estados: Arkansas, Florida, Maryland y Texas, según los CDC.
La agencia añadió que, desde 1972, el número anual de casos de malaria entre la población civil estadounidense aumentó, y señaló que las condiciones en muchas partes del país son propicias para la transmisión local. Esto es especialmente cierto en zonas donde los mosquitos Anopheles son autóctonos, según indicó.
El informe de los CDC proporcionó nuevas directrices a los responsables de salud pública sobre cómo responder a los casos de malaria de transmisión local. Como medida de precaución, las agencias y departamentos de salud deben fumigar con insecticidas y reducir los hábitats de reproducción de los mosquitos durante los brotes de malaria.
"A diferencia de las enfermedades transmitidas por vectores que tienen otros reservorios animales, la detección temprana y las medidas de respuesta ante la malaria pueden garantizar con éxito que las medidas de control dirigidas a los seres humanos y a los mosquitos limiten eficazmente la propagación de los brotes focales", afirmaron los CDC.
Los CDC también indicaron que los responsables sanitarios deben hablar con los médicos y otros profesionales sanitarios para que notifiquen a las agencias de salud cualquier caso confirmado o sospechoso de malaria.
Las personas infectadas con malaria pueden sufrir fiebre, escalofríos y dolores de cabeza que, si no se tratan, pueden provocar complicaciones graves y la muerte. Se da principalmente en climas tropicales y subtropicales, según los responsables sanitarios.
Los síntomas más graves pueden incluir fatiga extrema, alteración del estado de conciencia, convulsiones, orina oscura o con sangre, sangrado anormal e ictericia, o el color amarillento de la piel y los ojos, según las autoridades.
La infección es causada por un parásito transmitido por mosquitos y no se transmite de persona a persona. Los síntomas suelen aparecer entre 10 y 15 días después de que una persona sea picada por un mosquito infectado.
La malaria mató a unas 610,000 personas en 2024, en su mayoría niños pequeños del África subsahariana, según informó la Organización Mundial de la Salud en diciembre de 2025. La cifra de víctimas supuso un ligero aumento con respecto a 2023, y el número de casos también se incrementó, pasando de 273 millones a unos 282 millones, según el informe anual sobre la malaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OMS añadió que África soporta "una parte desproporcionadamente elevada de la carga mundial de la malaria" y que, en 2024, concentraba alrededor del 95 por ciento de todos los casos y muertes. La mitad de las muertes en la región se produjeron en Nigeria, la República Democrática del Congo y Níger, según la organización.
Con información de Reuters.



















