El régimen comunista chino ha exportado su tecnología de censura a Irán, según un funcionario del Consejo Supremo del Ciberespacio de Irán, en un momento en que Teherán se plantea imponer restricciones permanentes en el ciberespacio que imitan las aplicadas en China.
La revelación de Mohammad Sarafraz, miembro del consejo —una autoridad estatal responsable de la formulación de políticas sobre el ciberespacio—, se produjo cuando Irán reabrió parcialmente su acceso a Internet tras meses de un bloqueo casi total.
En una entrevista con el portal de noticias online Faraz publicada el 23 de mayo, Sarafraz dijo que algunos funcionarios del consejo creen que Internet debería estar "permanentemente" bloqueado para el público.
Buscan un ecosistema digital altamente controlado en el que solo usuarios seleccionados puedan acceder a Internet global de forma limitada y controlada, según Sarafraz.
El equipo necesario para construir el sistema ha sido "adquirido e importado de China", dijo, sin dar más detalles.
En China, las principales plataformas occidentales, como Google, YouTube y WhatsApp, así como los sitios web de noticias, están bloqueadas en todo el país. Cientos de millones de usuarios chinos de Internet se ven obligados a depender de sitios web aprobados por el régimen comunista.
El Partido Comunista Chino (PCCh) ejerce un amplio control sobre el ciberespacio a través de una infraestructura de vigilancia basada en datos denominada oficialmente Escudo Dorado, que fue puesta en marcha por el Ministerio de Seguridad Pública del régimen a finales de la década de 1990.
Represión digital
Max Meizlish, investigador de la Fundación para la Defensa de las Democracias, describió a Beijing como "un socio importante" en la venta de tecnologías de censura y vigilancia a "actores malignos" como Teherán, Moscú y Pyongyang.Meizlish declaró a Iran International que dicha transferencia de tecnología cibernética debería considerarse desde la perspectiva de los abusos contra los derechos humanos y la represión digital.
“Se puede argumentar que esta forma de censura constituye una violación de los derechos humanos a gran escala”, declaró Meizlish al canal de noticias con sede en Londres el 26 de mayo.
Señaló que el control de Irán sobre las infraestructuras de Internet ya le otorga poder sobre la información online. Según Meizlish, las autoridades podrían estar construyendo su propia red nacional para garantizar que el pueblo iraní solo vea lo que el régimen quiere que vea.
Un hombre iraní mira su teléfono móvil mientras está sentado cerca de una gran fotografía que representa la actual “guerra de Medio Oriente” en un parque de Teherán el 16 de abril de 2026. (AFP vía Getty Images)Ehsan Chitsaz, viceministro de Comunicaciones de Irán, había descartado anteriormente la idea de copiar íntegramente las restricciones de Internet al estilo del PCCh por considerarla inviable.
"Fuertemente filtrado"
Tras 88 días de aislamiento casi total del mundo, Irán comenzó a restablecer parcialmente el acceso a partir del 26 de mayo, según NetBlocks, un organismo de vigilancia de la ciberseguridad que supervisa Internet a nivel mundial. El grupo calificó el corte a nivel nacional como el más prolongado de la historia moderna.“El servicio sigue estando fuertemente filtrado, con nuevas restricciones en la mensajería y las tiendas de aplicaciones en comparación con la situación anterior a enero”, señaló NetBlocks en una actualización del 27 de mayo.
El régimen iraní desconectó Internet tras el inicio de los ataques militares estadounidenses e israelíes el 28 de febrero. Desde entonces, millones de ciudadanos de a pie han quedado prácticamente aislados del mundo digital, aunque los funcionarios del régimen siguieron apareciendo en medios extranjeros a través de plataformas online como Zoom.
Las autoridades iraníes afirman que el corte fue necesario para prevenir ciberataques, proteger a los funcionarios de posibles asesinatos y detener la difusión de información que consideran perjudicial para la moral pública, según Sarafraz, el antiguo director de la cadena estatal iraní.
Sarafraz rebatió estas razones en la entrevista con Faraz. Señaló que se produjeron graves ciberataques después de que impusieran el corte de Internet, y que los asesinatos de funcionarios han continuado en medio de los ataques conjuntos de EE. UU. e Israel.
Argumentó que la destrucción de negocios en un país ya azotado por fuertes sanciones e inflación, junto con un acceso a Internet limitado solo a los ricos, causaba más daño psicológico a la sociedad que el contenido potencialmente dañino en Internet.
También criticó al Consejo Supremo del Ciberespacio como un modelo de gobernanza fallido. Creado en 2012, el consejo es responsable de bloquear populares sitios web de noticias y comunicaciones en línea y ha utilizado la tecnología digital para espiar y acosar a periodistas y disidentes, según Estados Unidos y la Unión Europea.



















