En un movimiento poco habitual, el fiscal general de Texas, Ken Paxton, está respaldando a una Doctora de Texas en su batalla contra la junta médica del estado, que la reprendió públicamente por tratar a pacientes de COVID-19 con ivermectina.
La Junta Médica de Texas (TMB), que otorga licencias a los médicos de Texas, emitió una reprimenda formal contra la Dra. Mary Talley Bowden en octubre de 2025 después de que se presentara una queja formal en su contra en 2023.
Paxton anunció el 12 de febrero que intervenía en nombre de la doctora Bowden en la demanda civil que ella presentó contra la junta en enero para revertir la reprimenda.
"No me quedaré de brazos cruzados mientras pisotean los derechos constitucionales de la doctora Bowden y se obstaculiza su capacidad para atender a sus pacientes mediante una reprimenda ilegal", declaró Paxton en un comunicado. "La doctora Bowden ha sido una defensora de la libertad en salud, ha servido a sus pacientes de manera desinteresada y ha actuado plenamente de acuerdo con la ley".
“Por eso he presentado esta intervención en apoyo a la Dra. Bowden y para garantizar que las agencias administrativas no violen los derechos de los profesionales con licencia en Texas".
En su escrito legal, Paxton solicitó a la corte que declarara nula la reprimenda impuesta por la junta a Bowden y que prohibiera de forma permanentemente a la junta tomar cualquier medida adicional en su contra por tomar "medidas que salvaron vidas" en beneficio de su paciente en noviembre de 2021.
"Las leyes de este Estado, la Constitución de Texas y la Constitución de Estados Unidos buscan prevenir la asombrosa injusticia a la que ha sido sometida la doctora Bowden por parte de la TMB y exigen la inmediata revocación de la sanción impuesta por la Junta Médica de Texas", señala el escrito .
En 2021, la familia de un paciente hospitalizado por COVID-19 obtuvo una orden judicial que instruía a la doctora Bowden administrar ivermectina al enfermo, quien se encontraba conectado a un respirador y en coma inducido médicamente. Sin embargo, sin que Bowden lo supiera, una corte de apelaciones bloqueó la orden de la corte de distrito.
Cuando la enfermera de Bowden llegó al hospital para administrar la ivermectina, el personal del hospital le negó la entrada y llamó a la policía.
Paxton dijo en su comunicado que, a pesar de que Bowden actuó de buena fe para atender a un paciente en riesgo de muerte y creyendo que tenía la autoridad legal para administrar el medicamento, la junta la penalizó y la reprendió públicamente.
En una publicación en las redes sociales en X, Bowden simplemente dijo: "Gracias", seguido de tres emojis de oración, debajo de un anuncio publicado por el Fondo de defensa de la Libertad de Salud (Health Freedom Defense Fund).
"La Dra. Bowden ha sido una defensora de la libertad sanitaria, ha servido desinteresadamente a sus pacientes y ha actuado en total conformidad con la ley", declaró el Fondo de Defensa.
El abogado de Bowden en Houston, Steve Mitby, dijo a The Epoch Times que estaba satisfecho con la participación de Paxton y agregó que la reprimenda fue el resultado de una venganza política contra su cliente.
"Nunca había oído hablar de un caso como este, donde, ya sabes, una agencia estatal se ha vuelto tan deshonesta que ningún abogado podría defender lo que hacen", dijo. "Ella intentaba cumplir la ley, no infringirla, tal como señaló el fiscal general".
Bowden fue uno de los varios médicos que demandaron a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) por instar al público a no tomar ivermectina para tratar el COVID-19.
En un acuerdo, la FDA acordó eliminar dichas directrices de sus páginas web. Asimismo, acordó eliminar comentarios negativos en redes sociales como: "No eres un caballo. No eres una vaca. En serio, dejen de hacerlo".
Los comentarios se referían al hecho de que además de su uso establecido en humanos como agente antiparasitario, la ivermectina también tiene aplicaciones veterinarias.
La FDA no admitió ninguna irregularidad y señaló que los datos de ensayos clínicos actualmente disponibles no demuestran que la ivermectina sea tan efectiva contra el COVID-19.
"La agencia no ha autorizado ni aprobado la ivermectina para su uso en la prevención o el tratamiento del COVID-19", declaró la agencia.














