La Embajada de Estados Unidos en México informó el lunes que los empleados gubernamentales deben evitar viajar a una ciudad cercana a la frontera entre Estados Unidos y México debido a una "actividad delictiva violenta".
El consulado estadounidense en Matamoros, México, recibió informes sobre actividad delictiva —incluyendo bloqueos de carreteras establecidos en Reynosa, México—, según un boletín del Departamento de Estado.
Se aconseja a los empleados estadounidenses en la zona evitar el área, mantener un alto grado de vigilancia, guardar un perfil bajo, estar atentos a su entorno, informar a amigos o familiares sobre su seguridad, monitorear los medios locales para obtener actualizaciones, seguir las instrucciones de las autoridades locales y llamar al 911 para solicitar asistencia de emergencia, señaló la embajada.
Reynosa es la ciudad más grande del estado de Tamaulipas, situada en el extremo noreste de México, a unas 10 millas del Aeropuerto Internacional de McAllen, en Texas.
Actualmente, el Departamento de Estado de EE. UU. emitió una advertencia de viaje de Nivel 4 para el estado de Tamaulipas, aconsejando a las personas no viajar a dicha zona.
"Existe riesgo de violencia en el estado por parte de grupos terroristas, cárteles, pandillas y organizaciones criminales", señaló el Departamento de Estado en un aviso.
Asimismo, advirtió que "la actividad del crimen organizado es habitual a lo largo de la frontera norte y en Ciudad Victoria", tales como "enfrentamientos armados, homicidios, robos a mano armada, asaltos de vehículos, secuestros, desapariciones forzadas, extorsiones y agresiones sexuales".
Esto incluye a grupos delictivos que tienen como objetivo los autobuses públicos y privados de la zona, señaló el Departamento de Estado, añadiendo que los vehículos que transitan por el estado de Tamaulipas también podrían ser blanco de ataques.
El departamento emitió advertencias de Nivel 4, o de "No viajar", para los estados mexicanos de Colima, Guerrero, Michoacán, Sinaloa y Zacatecas, citando funcionarios del departamento razones similares.
Por otra parte, dos funcionarios estadounidenses y dos responsables estatales mexicanos fallecieron en un accidente automovilístico a principios de este mes, tras haber participado en una operación para desmantelar laboratorios clandestinos de drogas en el municipio de Morelos. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, declaró el 20 de abril que su gobierno investigaría dicha operación.
Durante una conferencia de prensa celebrada la semana pasada, Sheinbaum anunció que solicitaría al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, que se reuniera con el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, para abordar el incidente.
Las autoridades estatales confirmaron que los funcionarios mexicanos fallecidos en el accidente eran el director de la agencia estatal de investigación y un oficial. Johnson publicó un mensaje en la red social X lamentando el suceso, aunque no identificó a los trabajadores estadounidenses fallecidos.
"Esta tragedia constituye un solemne recordatorio de los riesgos que enfrentan los funcionarios de México y de los Estados Unidos dedicados a proteger las comunidades, y refuerza nuestra determinación de continuar su misión y de hacer avanzar nuestro compromiso compartido con la seguridad y la justicia, para proteger a nuestra gente", escribió Johnson el 19 de abril.
Además de los estados de México, el Departamento de Estado ha mantenido una alerta de "precaución mundial" para los ciudadanos estadounidenses, la cual fue emitida tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
"Las instalaciones diplomáticas de Estados Unidos —incluso aquellas situadas fuera de Medio Oriente— han sido objeto de ataques", señalaba el boletín. "Grupos afines a Irán podrían atacar otros intereses estadounidenses en el extranjero, o bien lugares asociados con Estados Unidos y/o con ciudadanos estadounidenses en cualquier parte del mundo".
Con información de Reuters.















