Washington propone imponer a México un arancel adicional del 10% tras acusarlo de no aplicar de manera efectiva las normas para bloquear importaciones de productos hechos con trabajo forzoso, como parte de una ofensiva comercial que apunta a 60 países, incluidos los del T-MEC, que participan en cadenas globales relacionadas con abusos laborales y violaciones de derechos humanos.
México aparece en la lista de las seis economías "que no han logrado hacer cumplir de manera efectiva la prohibición de importar bienes producidos con trabajo forzoso", al lado de Canadá, Ecuador, La Unión Europea , Indonesia y Pakistán, dice un comunicado de la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. (USTR) de este 2 de junio. Para estas economías el responsable de la Oficina propone un arancel adicional del 10%
Después de una serie de investigaciones y el informe resultante, Jamieson Greer, el titular de la Oficina, señaló que "Es inaceptable que nuestros socios comerciales más importantes no aborden la importación de productos elaborados con trabajo forzoso", según el comunicado.
También indica que omitir o no aplicar de forma efectiva la prohibición contra estas importaciones "crea una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir globalmente en condiciones desiguales”, lo que es “irrazonable o discriminatorio y supone una carga o restricción para el comercio estadounidense".
“Ya no toleraremos esta desigualdad", declaró Greer.
Agrega que esto puede justificar medidas comerciales en virtud del artículo 301 de la Ley de Comercio sobre políticas o prácticas extranjeras desleales, entre las que se inscriben las propuestas para México.
Aranceles para el 15% de exportaciones de México
Tras este anuncio, la Secretaría de Economía de México reaccionó indicando que en consulta con el USTR, este día confirmó que "las mercancías que cumplan con las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) estarían exentas" de su posible aplicación.Agrega que el 85% de las exportaciones del país estarían exentas de los aranceles adicionales al cumplir las reglas de origen del T-MEC, por lo que solo impactaría al 15% restante, según dice un comunicado de este 3 de junio.
Prohibiciones en el T-MEC
Desde la entrada en vigor del T-MEC en julio de 2020, los tres países quedaron obligados a prohibir importaciones de productos elaborados total o parcialmente con trabajo forzoso, incluido el trabajo infantil forzado.Aunque el compromiso internacional existía desde 2020, México aún debía construir el procedimiento interno para recibir casos, investigarlos y, en su caso, restringir importaciones vinculadas con el trabajo forzado.
México creó hasta 2023 su mecanismo nacional para restringir importaciones de productos elaborados con trabajo forzado. La medida entró en vigor el 18 de mayo de ese año.
Según la Secretaría del Trabajo, el mecanismo permite identificar productos elaborados total o parcialmente con trabajo forzoso y restringir su importación a México.
En 2024 México reportaba la colaboración con Estados Unidos y Canadá para implementar plenamente el compromiso contra importaciones de mercancías elaboradas con trabajo forzoso, derivado del artículo 23.6 del Capítulo Laboral del T-MEC.
La dependencia también informó que preparaba una herramienta digital para recibir solicitudes de investigación, analizar casos y emitir resoluciones que pudieran restringir importaciones sospechosas de estar vinculadas con trabajo forzoso.
El 29 de octubre de 2025, México reformó el mecanismo. La guía oficial de la Secretaría del Trabajo afirma que los requisitos iniciales eran “muy específicos”, lo que dificultaba activar investigaciones sobre productos sospechosos de estar vinculados con trabajo forzoso.
Estados Unidos inicia investigaciones y propone aranceles adicionales
El 12 de marzo de 2026, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos inició investigaciones bajo la Sección 301 de la Ley Comercial contra 60 economías, entre ellas México, por presuntas fallas en imponer o aplicar eficazmente prohibiciones contra importaciones hechas con trabajo forzoso.El 2 de junio, Washington propuso imponer un arancel adicional de 10% a México y a otras cinco economías que ya cuentan con políticas contra importaciones hechas con trabajo forzoso, pero que, según Estados Unidos, no las aplican eficazmente.
Las conclusiones de la USTR se apoyan en un informe sobre la falta de imposición y aplicación efectiva de prohibiciones contra bienes producidos con trabajo forzoso en las economías investigadas.
Para las otras 54 economías investigadas, la USTR propuso un arancel mayor, de 12.5%, al considerar que no han establecido una prohibición efectiva contra ese tipo de importaciones.
Aunque la propuesta general prevé aranceles adicionales de 10% o 12.5%, la USTR planteó un esquema especial para textiles y prendas de vestir. Bajo ese mecanismo, un volumen limitado de esos productos podría ingresar a Estados Unidos con una tasa menor.
La propuesta aún no es definitiva. USTR abrió un periodo de participación pública: quienes quieran testificar deben registrarse antes del 22 de junio; los comentarios escritos se recibirán hasta el 6 de julio, y la audiencia será el 7 de julio.
La lista negra contra el trabajo forzoso uigur
Estados Unidos además creó la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur como respuesta a las denuncias sobre trabajo forzoso y abusos contra uigures y otras minorías en Xinjiang, China. La norma permite impedir la entrada de productos relacionados con empresas o entidades señaladas por beneficiarse de esas prácticas.La lista no se limita al sector textil. También alcanza cadenas relacionadas con polisilicio para paneles solares, químicos, plásticos, baterías, electrodomésticos, electrónica, productos de mar y otros sectores.
Para México, el riesgo está en convertirse en un punto de tránsito o integración de insumos vinculados con trabajo forzoso. Esa es la preocupación de fondo de Estados Unidos: que las cadenas regionales terminen incorporando mercancías que su propia aduana busca bloquear.
La aduana estadounidense está obligada a detener productos sujetos a esa ley. Eso significa que un bien puede ser revisado o bloqueado aunque no llegue directamente desde China, si contiene insumos o vínculos con entidades señaladas.
No solo Estados Unidos ha condenado la situación en Xinjiang. El Parlamento Europeo también ha denunciado la represión contra la minoría uigur y ha señalado preocupaciones por la vigilancia masiva en la región. En resoluciones europeas aparecen mencionadas empresas como Hikvision, Dahua Technology y Huawei por su participación en tecnologías utilizadas para sistemas de control y monitoreo del trabajo forzoso.
En ese contexto, la presión sobre México no se limita a una discusión arancelaria. Estados Unidos busca que sus socios comerciales demuestren que pueden impedir la entrada o circulación de productos vinculados con trabajo forzoso, especialmente cuando esos bienes pueden integrarse a cadenas regionales bajo el tratado comercial.



















