La Administración Trump anunció el miércoles que iniciará esta semana una serie de negociaciones comerciales con México en el marco de la primera revisión del Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá (USMCA), sin que se hayan anunciado hasta el momento conversaciones en las que participe Canadá.
Las conversaciones forman parte del primer proceso de revisión formal del Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá desde que este sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte en 2020.
La Oficina del Representante de Comercio de EE. UU. ha declarado que las negociaciones se centrarán en la seguridad económica, las normas de origen industrial, la agricultura y el mantenimiento de lo que ha descrito como "igualdad de condiciones" para los trabajadores y las empresas estadounidenses. Las normas de origen determinan qué porcentaje de un producto debe fabricarse en Norteamérica para poder acogerse a la exención arancelaria prevista en el pacto comercial.
En el comunicado no se hizo mención alguna a las negociaciones con Canadá, a pesar de que el acuerdo incluye formalmente a los tres países de América del Norte.
El senador estadounidense Todd Young (R-Ind.) declaró el día X que la primera revisión del USMCA “será una prueba clave para determinar si el pacto refuerza la confianza en el mercado norteamericano o genera más incertidumbre”.
“Los precios de los fertilizantes, el combustible y los equipos, así como la existencia de compradores fijos para el maíz, la soja y la carne de cerdo, dependen en su totalidad del resultado”, escribió Young.
Young afirmó que el T-MEC “no es perfecto” y señaló que las amenazas de México contra los productos de maíz estadounidenses y los controles a la importación de Canadá en su mercado lácteo “deben abordarse de forma directa”.
Estados Unidos prevé que los aranceles formen parte de las negociaciones comerciales con México esta semana, cuando las autoridades inicien las conversaciones para renovar el T-MEC, según declaró el 26 de mayo el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
En una intervención ante el Consejo de Relaciones Exteriores en Washington, D.C., Greer señaló que el presidente Donald Trump sigue preocupado por el déficit comercial de Estados Unidos con México e indicó que los aranceles seguirían formando parte de la política comercial estadounidense. También afirmó que se espera que los negociadores debatan el aumento de los requisitos de contenido de fabricación estadounidense en los productos fabricados en América del Norte.
Greer señaló que México se ha beneficiado de los esfuerzos de Estados Unidos por diversificar las cadenas de suministro alejándolas de China y afirmó que la Administración desea una distribución más amplia de la producción. Añadió que Estados Unidos desea más cadenas de suministro con sede en América tras la escasez experimentada durante la pandemia COVID-19.
Greer señaló que se espera que las negociaciones con México sean productivas, pero describió las conversaciones comerciales con Canadá como más difíciles. Canadá y China fueron los únicos países que tomaron medidas de represalia contra Estados Unidos por los aranceles.
Funcionarios estadounidenses dijeron que las negociaciones tienen por objeto fortalecer la industria manufacturera norteamericana y reducir la dependencia de las cadenas de suministro en el extranjero.

















