Tres hermanos adolescentes fueron rescatados por decenas de personas luego de que un Kia Soul rojo sacó al sedán en el que viajaban de la carretera provocando que el auto diera 3 vueltas antes de terminar volcado con el techo sumergido en un canal lleno de agua, mientras el que provocó el accidente huía del lugar.
Lo que parece una escena de película fue lamentablemente un hecho real ocurrido el 6 de marzo en la Interestatal 10 del condado de Harrison en Misisipi, según la página de recaudación de fondos GoFundMe.
Mientras hay casos de personas que muestran poco interés en las vidas humanas como parece ser el caso del conductor, también hay muchas personas que son capaces de arriesgar su vida por la de otros. Esto fue lo que vivieron los 3 hermanos, Mariah Gill, de 18 años, la mayor y estudiante de último año de Bay High quien conducía, y a sus hermanos menores, Michael y Matthew —tras aparentemente ser abandonados por el automovilista que causó que cayeran al precipicio— cuando al menos una docena de personas se detuvieron a un lado de la autopista para ayudar a rescatarlos.
JD Durant circulaba en dirección este por la I-10, justo al oeste de la salida de la avenida Menge, cuando presenció cómo un Kia Soul rojo empujaba a un Chevy Impala plateado fuera de la carretera. Su hijo, James Durant, y su compañera de trabajo, Missy Pearson, iban con él en la camioneta y no dudaron en detenerse a auxiliar.
"Cuando [el auto] empezó a dar vueltas como lo hizo, temí lo peor", dijo JD Durant al medio local Wlox.
Marie Garside, madre de los adolescentes, compartió la odisea en redes sociales.
"Cuando el vehículo de mis hijos se salió de la Interestatal 10 y volcó en el agua, esos momentos podrían haber acabado en tragedia. En cambio, gracias al valor y a la rápida actuación de unas personas increíbles, mis hijos siguen hoy aquí con nosotros", expresó agradecida Garside, en un posteo en Facebook, el 12 de marzo.
En un posteo aparte la madre dijo que se había identificado al responsable del incidente automovilístico.
"Todos los chicos sufrieron múltiples lesiones. Se ha identificado al autor, pero aún no se le ha interrogado y no se ha presentado voluntariamente", dijo la madre, en un posteo publicado el 13 de marzo.
"Esto deja como única alternativa preparar el caso antes de su detención; no puedo entrar en detalles, pero ningún culpable puede salirse con la suya tras dejar a tres bebés boca abajo en un canal para que murieran; el conductor no mostró ningún remordimiento por la vida humana".
Tras el incidente, la hermana mayor, Mariah, compartió su sentir tras el accidente.
"Todo el mundo no deja de decirme que el coche se fue, y eso es lo único en lo que pienso: que el coche, literalmente, nos dejó morir", dijo al medio local WXXV25.
El vehículo que conducía Mariah Gill. (Crédito: GoFundMe)Si bien el costo no fue de vidas humanas gracias a la rápida intervención de las personas que se tocaron el corazón y corrieron a ayudar a los adolescentes, si tuvo un fuerte impacto en los costos de vida de la familia Gill.
Garside dijo que su hijo mayor sufrió una fractura en un hueso facial, además de que ambos chicos sufrieron contusiones graves en las piernas y muestran dificultades para caminar, según el medio local The Sea Coast Echo. También dijo que su hija tuvo que someterse a una cirugía y enfrenta un largo camino hacia la recuperación.
"Estamos más que agradecidos de haber terminado en un hospital y no en una funeraria", agregó.
Pero las facturas médicas siguen abrumando a la familia y el vehículo del que dependía Mariah para ir a la escuela y el trabajo quedó destruido en el incidente, por lo que la familia abrió la página de GoFundMe para poder solventar esos gastos inesperados.
A pesar de la terrible situación, tanto Missy como JD dijeron que encontraron un rayo de esperanza en este suceso: los actos desinteresados de las decenas de desconocidos que, como ellos, se detuvieron para ayudar a los adolescentes atrapados.
"Cuando nos fuimos, sentí que mi humanidad había sido restaurada, porque allí había todo tipo de personas", dijo Missy. "Todos se unieron por esos chicos".














