Un ciudadano chino fue acusado por las autoridades federales de Florida por su presunta participación en un complot para importar y distribuir grandes cantidades de un nuevo opioide sintético, el protonitazeno, que es "significativamente más potente que el fentanilo", según informó la Fiscalía del Distrito Sur de Florida en un comunicado del 11 de mayo.
Jia Guo y Seven Schmidt, un cómplice de Las Vegas, Nevada, están acusados de conspiración para importar y poseer con intención de distribuir protonitazeno a Estados Unidos desde China. "Si son declarados culpables, cada acusado se enfrenta a una pena máxima de 20 años de prisión por cada uno de los dos cargos", señaló la fiscalía.
Al parecer, la pareja comenzó a llevar a cabo una operación de tráfico de drogas en septiembre de 2024. En el comunicado, la fiscalía señaló que la Administración para el Control de Drogas (DEA) y el Servicio de Inspección Postal de EE. UU. (USPIS) investigaron a la pareja, con la ayuda del Ministerio de Seguridad Pública de China.
"La acusación alega que un proveedor con sede en China y un distribuidor nacional colaboraron para introducir un opioide sintético letal en Estados Unidos y convertirlo en pastillas falsificadas para su distribución por todo el país", declaró el fiscal federal del Distrito Sur de Florida, Jason A. Reding Quiñones.
Guo presuntamente adquirió el protonitazeno en China y lo envió a sus cómplices, entre ellos un socio en el condado de Miami-Dade, quien utilizó prensas especiales para fabricar pastillas falsificadas, que luego se distribuyeron a traficantes de drogas en todo el país.
Schmidt presuntamente utilizó el alias "Vegas" para encargar grandes cantidades de pastillas y las hizo enviar desde Florida a Nevada a través del Servicio Postal de EE. UU.
"Una pastilla puede matar"
En septiembre, Frank Tarentino, que dirige la División de Nueva York de la DEA, advirtió sobre la creciente amenaza de los nuevos opioides sintéticos llamados nitazenos, que se están importando desde China. Afirmó que son cada vez más frecuentes en el mercado de las drogas ilícitas.Los nitazenos se distribuyen en forma de pastillas falsificadas que imitan medicamentos como el Xanax o el Percocet, según la DEA. Son más resistentes que el fentanilo a la naloxona, un medicamento que puede revertir las sobredosis de opioides.
"Aquí, en Estados Unidos, lo encontramos en la heroína, la metanfetamina y, en algunos casos, el fentanilo; y lo que es más alarmante, ahora lo hemos visto comprimido en pastillas", declaró Tarentino en una entrevista el 10 de septiembre de 2025 con NTD, un medio asociado a The Epoch Times.
"Estas pastillas están diseñadas para parecer familiares, pero una sola pastilla puede matar", dijo Reding Quiñones el 11 de mayo. "Si utilizas el sur de Florida como puerta de entrada para importar opioides sintéticos, fabricar pastillas falsificadas o lucrarte con la adicción, te enfrentarás a un proceso judicial federal".
En octubre de 2025, el FBI y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) presentaron los nuevos grupos de trabajo para combatir el crimen organizado transnacional que opera en Estados Unidos.
La fiscalía señaló que la acusación forma parte de la iniciativa del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF) establecida por el Decreto Ejecutivo 14159, "Protección del pueblo estadounidense contra la invasión".
Reding Quiñones afirmó que los cargos demostraban por qué eran necesarios los grupos de trabajo de Seguridad Nacional.
















