Según cuenta la leyenda, un día en la antigua Grecia, Pitágoras salió a caminar. Y no fue un paseo cualquiera para el visionario filósofo occidental, sino uno que daría origen a todo un campo de estudio: la teoría musical. Hasta entonces, la gente disfrutaba de cómo sonaban ciertas notas juntas, pero nadie sabía realmente por qué.
Pero, al pasar junto a los herreros trabajando, Pitágoras empezó a descifrar la respuesta. Sus martillos tenían pesos distintos, y al golpearlos contra diferentes piezas de metal, algunos tonos armonizaban con belleza, mientras que otros resultaban discordantes.
Aquella observación impulsó a Pitágoras a realizar los primeros grandes descubrimientos sobre la música, hallazgos que marcarían para siempre la música de estilo occidental.
Cada día comienza con un canto
Pitágoras (570 a. C.–circa 495 a. C.) nació en la isla griega de Samos, cerca de la actual Turquía, pero se trasladó a Crotona, un puerto del sur de Italia. Al igual que otros filósofos de su época, Pitágoras fundó una escuela que se convirtió en uno de los centros de pensamiento más influyentes en los albores de la civilización occidental.Sus discípulos estudiaban materias como lógica, gramática, astronomía y geometría en lo que hoy se conoce como la "Escuela Pitagórica". También estudiaban música, y cada día comenzaba y terminaba con canto.
Los pitagóricos se reunían en círculo con un cantor principal en el centro, a menudo acompañado por un músico con una lira, según explica el sitio web musical Popular Beethoven. Por la mañana cantaban canciones que ayudaban a despertar el espíritu e inspiraban para las actividades del día, y por la noche, canciones que relajaban el alma y favorecían el descanso.
Para Pitágoras y sus seguidores, las matemáticas eran la base de todo, incluida la música, y esta teoría fundamental influyó en sus estudios experimentales. Los pitagóricos estaban tan entregados al mundo de los números que el lema central de su escuela de pensamiento se ha descrito a menudo como "todas las cosas son números".
Fue precisamente en su escuela de Crotona, rodeado de sus alumnos, donde realizó experimentos inspirados en aquellos herreros que había observado durante su paseo.
Pitágoras se sienta, con un brazo apoyado en este teorema y el otro apuntando hacia un grupo de herreros. Se dice que el sonido de sus martillos pitagóricos al golpear el metal le dio la noción de la base matemática de la armonía. Frontispicio de "Musurgia Universalis, Volumen I", 1650, de Kircher, Athanasius. Biblioteca de la Universidad de Cornell, Nueva York. (Dominio público).Instrumento antiguo para medir el sonido
Cuando Pitágoras oyó a los herreros martillar, notó que un trozo de metal de la mitad del tamaño de otro producía un sonido más agudo y armonioso al ser golpeados simultáneamente, y quiso averiguar por qué. Para los experimentos en su escuela, empleó una herramienta más musical: un instrumento antiguo llamado monocordio. En lugar de metal, utilizó cuerdas de diferentes tamaños, con la intención de demostrar que la longitud de la cuerda corresponde al tono o altura de sonido.El monocordio consiste en una cuerda metálica tensada sobre un cuerpo hueco que resuena. Mediante un puente móvil, la cuerda puede dividirse en dos partes cuyas longitudes pueden ajustarse en cualquier proporción, produciendo distintas alturas e intervalos musicales al pulsarlas, explica el Museo Whipple de Historia de la Ciencia.
Un monocordio ilustrado en la Biblioteca de conocimientos generales y prácticos para candidatos militares, volumen III, 1905. (Dominio público).Pitágoras descubrió que proporciones específicas y simples crean sonidos consonantes, es decir, armoniosas.
Según la tradición, el antiguo filósofo griego... descubrió la correspondencia entre proporciones simples de la longitud de las cuerdas y los intervalos musicales consonantes. Dividiendo la cuerda en secciones en las proporciones de 2:1 o 3:2, por ejemplo, se obtienen respectivamente los intervalos de una octava perfecta y una quinta perfecta.
Estos bellos y agradables intervalos se pueden encontrar en canciones como "Ahí viene la novia", que utiliza el sonido alegre pero estable de la cuarta perfecta, proporción de cuatro a tres, o el sonido abierto y equilibrado de "Brilla, brilla, estrellita", que incluye intervalos de quinta perfecta.
La longitud de las cuerdas es un factor determinante para el tono porque las cuerdas más cortas vibran más rápido, creando tonos más agudos, mientras que las cuerdas más largas vibran más lento, creando tonos graves.
"La esfera del pensamiento"
El trabajo de Pitágoras sentó las bases de la teoría musical, ya que indujo a la gente a considerar la música como un sistema organizado y medible. Su demostración de que una octava (la distancia entre una nota y otra del mismo nombre a lo largo de una escala musical) tiene una proporción matemática de dos a uno, estableció el fundamento del sistema musical occidental que se desarrolló desde la época de la música clásica hasta géneros modernos como el pop. Mostró a los músicos que la música se puede medir, creando al mismo tiempo orden y un vasto espacio para la creatividad.Aunque la afinación y ciertos detalles de la música han evolucionado desde sus estudios, el descubrimiento de que las notas y armonías poseen intervalos medibles siguen siendo la piedra angular de la teoría musical contemporánea utilizada en la música occidental.
El filósofo y autor Leonard Peikoff calificó el trabajo de Pitágoras como "un descubrimiento asombroso" en su libro "Fundadores de la filosofía occidental: de Tales a Hume".
Busto de Pitágoras. Copia romana del original griego. Museos Capitolinos, Roma. (Dominio público).Además de la música, el filósofo griego también realizó otros descubrimientos fundamentales. Su teorema de Pitágoras se enseña todavía hoy en las escuelas secundarias a estudiantes cada año, junto con su famosa ecuación: a2 + b2 = c2, que resuelve la longitud desconocida del lado de un triángulo rectángulo.
Los filósofos posteriores lo han reconocido como una figura clave e inspiradora. Bertrand Russell escribió sobre la importancia de las contribuciones de Pitágoras en su libro "Historia de la filosofía occidental". "No conozco a ningún otro hombre que haya sido tan influyente como él en el ámbito del pensamiento".














