Cuando Beijing anunció la destitución del vicepresidente de la Comisión Militar Central (CMC), Zhang Youxia, el hecho causó una gran conmoción en el seno del Ejército Popular de Liberación (EPL) de China. El 24 de enero, horas antes de que el Ministerio de Defensa chino publicara su comunicado oficial, la CMC activó discretamente un nivel de control interno casi de guerra, según fuentes de personas con conocimiento directo del asunto.
Estas fuentes con información privilegiada hablaron con The Epoch Times bajo condición de anonimato o publicando sólo sus apellidos, citando preocupaciones de seguridad.
"La situación se agravó de forma extremadamente rápida", relató el 30 de enero una fuente del ejército chino. "No sabíamos qué había ocurrido, solo que el Ministerio de Defensa iba a hacer un anuncio importante. Pero que el sistema estuviera al borde de la guerra resultó sorprendente, sobre todo porque el máximo líder no estaba de viaje en el extranjero".
Según la fuente, sólo después de que se hiciera pública la caída de Zhang, muchos dentro del ejército comenzaron a comprender el verdadero motivo de esa escalada de seguridad tan inusual.
"Más tarde, la gente se dio cuenta de que se trataba de prevenir incidentes internos", explicó. "Existía la preocupación de que algo extraordinario pudiera ocurrir dentro del ejército".
De acuerdo con la fuente, la seguridad en torno a la sede de la CMC en Beijing se reforzó visiblemente ese día. Se desplegó un gran número de efectivos de la Oficina Central de Guardias —una unidad de élite encargada de proteger a los más altos dirigentes chinos—. Se retiraron computadoras, documentos y archivos embalados de las oficinas, y el ambiente dentro del complejo se volvió tenso y extremadamente vigilado.
Un analista militar radicado en China dijo a The Epoch Times que el término "estado casi de guerra" tiene un significado específico dentro del Partido Comunista Chino (PCCh) que a menudo es malinterpretado por los observadores externos.
"En el marco de gobernanza del PCCh, 'casi de guerra' no implica necesariamente preparativos para un combate externo", señaló el analista. "Se trata de un modo operativo de máxima alerta centrado en la seguridad política".
Estas medidas suelen activarse, agregó, cuando el líder chino Xi Jinping viaja al extranjero o durante momentos políticamente sensibles, con el objetivo principal de garantizar la estabilidad del mando y la obediencia absoluta, no de responder a amenazas militares extranjeras.
Lu, un veterano militar chino retirado, identificado solo por su apellido, coincidió con esa interpretación. Contó a The Epoch Times que, dentro del ejército, estas medidas se han vinculado históricamente a la seguridad del liderazgo y al control interno en períodos políticamente delicados.
Un momento de incertidumbre para el ejército chino
Tras el anuncio público de la destitución de Zhang, los analistas han descrito el sistema de defensa de China como si estuviera ingresando en una de sus fases más vulnerables en los últimos años.No se registraron cambios significativos en el estrecho de Taiwán, el mar de China Meridional ni a lo largo de las fronteras terrestres que pudieran justificar la elevada alerta. En cambio, múltiples indicios apuntan a que la tensión se originó de reacomodos internos de poder en la cúpula del PCCh, en particular dentro de la CMC, que controla las fuerzas armadas.
Un avance notable ha sido el creciente énfasis del ejército en la "lealtad absoluta" y la "obediencia a las órdenes", lenguaje que ha aparecido con inusual frecuencia en recientes declaraciones oficiales y comunicaciones internas.
El analista militar dijo que la estabilidad del EPL no se basa en contrapesos institucionales, sino en la autoridad personal y la lealtad.
"Zhang Youxia fue considerado durante mucho tiempo uno de los pilares clave de Xi Jinping dentro del ejército", afirmó el analista. "Figuras como Zhang desempeñaban un papel crucial para mantener el equilibrio entre facciones y reprimir cualquier inestabilidad potencial".
Una estructura de mando debilitada
Los expertos militares aseguran que la rápida reducción del número de miembros del CMC ha disminuido el número de personas capaces de comandar tropas realmente, lo que aumenta la incertidumbre dentro de las filas.Si bien Xi ostenta el título de presidente de la CMC, no comanda personalmente las fuerzas sobre el terreno. Zhang Shengmin, miembro recién ascendido de la CMC, ha pasado la mayor parte de su carrera a funciones políticas y disciplinarias, más que en mandos operativos. En comparación con Zhang Youxia, quien ejercía control directo sobre las fuerzas de combate, Zhang Shengmin se percibe como relativamente débil en cuanto a la autoridad militar real.
Bajo estas condiciones, una fuente militar le dijo a The Epoch Times que han surgido preocupaciones sobre si los oficiales en los comandos de operaciones obedecerían sin cuestionar las órdenes de alguien que no fuera Zhang Youxia.
Algunos analistas sostienen que la atmósfera actual refleja un malestar más profundo en la cúpula del PCCh respecto a la fiabilidad de sus fuerzas armadas.
La historia indica, señalan, que cuando un régimen depende cada vez más del ejército para protegerse de la inestabilidad interna, su seguridad y estabilidad general pueden entrar en una fase frágil.
Con información de Hu Ying.














