El presidente de EE. UU., Donald Trump, indicó el 15 de marzo que su país mantiene conversaciones con Cuba y espera alcanzar un acuerdo con la nación gobernada por el régimen Comunista en un plazo breve.
Trump comentó a los periodistas a bordo del Air Force One que "algo sucederá con Cuba muy pronto" y que Washington decidirá sobre Cuba después de resolver el conflicto en Irán.
El 11 de enero, Trump instó a Cuba a llegar a un acuerdo tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses en una operación el 3 de enero. Cuba ha sido durante mucho tiempo un aliado cercano del régimen de Maduro y ha dependido del suministro de petróleo de Venezuela durante décadas.
Tras el derrocamiento de Maduro, la líder interina venezolana Delcy Rodríguez redirigió los envíos de petróleo a Estados Unidos.
"Cuba también quiere llegar a un acuerdo, y creo que muy pronto haremos un trato o haremos lo que sea necesario", dijo Trump a los periodistas el 15 de marzo. "Así que estamos conversando con Cuba, pero primero nos ocuparemos de Irán".
El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que imponía aranceles a cualquier país que "suministrara petróleo a Cuba, directa o indirectamente", una medida que exacerbó la escasez de combustible en la isla caribeña.
En su orden, Trump acusó al régimen cubano de alinearse con "países hostiles, grupos terroristas transnacionales y actores malintencionados", incluidos Rusia, China e Irán, así como con los grupos terroristas extranjeros designados por Estados Unidos, como Hamás y Hezbolá.
El líder cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez señaló el 13 de marzo que su gobierno ha estado negociando con funcionarios estadounidenses para identificar y resolver cualquier diferencia bilateral entre ambas naciones.
"Estas conversaciones han tenido como objetivo buscar soluciones, a través del diálogo, a las diferencias bilaterales que existen entre las dos naciones", dijo Bermúdez, según un comunicado publicado en redes sociales por el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla. "Existen factores internacionales que han facilitado estos intercambios".
Un hombre empuja un triciclo junto a un jeep con una cubierta de rueda que muestra la imagen de la bandera estadounidense en La Habana, el 23 de enero de 2026. (Yamil Lage/AFP vía Getty Images).Bermúdez afirmó que sus funcionarios han expresado que las negociaciones deben llevarse a cabo "sobre la base de la igualdad y el respeto a los sistemas políticos de ambos Estados", así como a su soberanía.
"Este es un asunto que se desarrolla en el marco de un proceso muy sensible que se lleva a cabo con seriedad y responsabilidad, ya que afecta a las relaciones bilaterales entre las dos naciones y requiere enormes esfuerzos para encontrar soluciones y crear espacios de entendimiento que nos permitan alejarnos de la confrontación", agregó.
Turistas viajan en un viejo automóvil estadounidense usado como taxi por una tranquila avenida de La Habana el 8 de febrero de 2026. (Adalberto Roque/AFP vía Getty Images).Trump afirmó la semana pasada que Cuba enfrenta actualmente graves desafíos humanitarios debido a las interrupciones en las importaciones de petróleo y que está deseoso de negociar con Estados Unidos. También mencionó la posibilidad de una "toma de control amistosa" de la nación, aunque añadió que "quizás podría no ser una toma de control amistosa".













