La Plataforma Unitaria Democrática de Venezuela (PUD) acogió favorablemente la reapertura de la Embajada de EE. UU. en Caracas calificándola como hito clave para la libertad.
La PUD es una alianza política de oposición en Venezuela compuesta principalmente por los partidos políticos opositores Acción Democrática, Voluntad Popular, Primero Justicia, COPEI, Convergencia, Encuentro Ciudadano, La Causa Radical, Proyecto Venezuela y Mesa de la Unidad Democrática, y representantes de la sociedad civil,sindicatos y gremios, militares retirados y diputados de la Asamblea Nacional.
"En la Plataforma Unitaria Democrática saludamos la apertura de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela como un hito importante en la ruta de trabajo en unidad por la libertad, la democracia y la reinstitucionalización del país", dice un posteo dela PUD en X del 30 de marzo.
La embajadora Laura Dogu anunció el 30 de marzo la reapertura de las operaciones de su Embajada en Caracas, después de que la Administración del presidente de EE. UU. Donald Trump y el gobierno de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, restablecieran las relaciones diplomáticas entre ambos países.
"Este paso se inscribe en un proceso más amplio que acompañamos y respaldamos: la estabilización, la recuperación y la transición hacia la democracia plena. Con el restablecimiento de relaciones diplomáticas formales con EE. UU., Venezuela podrá consolidar alianzas clave y avanzar con visión clara hacia el futuro, con pleno respeto a los derechos humanos y al Estado de derecho", declaró la Plataforma Unitaria Democrática en su posteo.
Las operaciones consulares se detuvieron en marzo de 2019, cuando el gobierno de Venezuela, liderado por Nicolás Maduro, rompió relaciones diplomáticas con Estados Unidos y exigió al personal diplomático estadounidense que abandonara el territorio venezolano.
La bandera estadounidense ondea en la embajada de Estados Unidos en Caracas el 14 de marzo de 2026, diez días después del restablecimiento de las relaciones diplomáticas tras la captura del derrocado líder Nicolás Maduro en una incursión militar estadounidense. (Maryorin Méndez / AFP vía Getty Images)Nicolás Maduro asumió la presidencia internina de Venezuela en marzo de 2013, tras la muerte de Hugo Chávez. Luego, en las elecciones presidenciales del 14 de abril del mismo año, Maduro fue declarado como ganador a la presidencia de Venezuela por el Centro Nacional Electoral (CNE) con el 50.61% de la votación, frente al 49.07% obtenido por el candidato opositor Henrique Capriles, quien denunció irregularidades en el proceso electoral.
Tras años de debilitamiento institucional y presión a los medios de comunicación y a la oposición, en 2014 Venezuela entró en una crisis política y de derechos humanos, tras registrarse protestas masivas de ciudadanos venezolanos contra el gobierno de Maduro.
En 2017, la crisis interna se intensificó cuando el Tribunal Supremo de Venezuela, a través de varias sentencias, asumió funciones de la Asamblea Nacional controlada por la oposición, lo que repercutió en protestas masivas que fueron reprimidas por la fuerza por el gobierno de Maduro.
En 2024, la oposición liderada por María Corina Machado logró participar en las elecciones del 28 de julio con el candidato a la presidencia Edmundo Gonzalez, en medio de represión por parte del gobierno. El 29 de julio el CNE declaró como ganador Maduro para la presidencia de Venezuela para un tercer mandato, sin hacer públicas las actas que lo sustentaban.
La oposición ha negado los resultados, asegurando que las actas electorales adquiridas por sus testigos, publicadas en una página web, que suman un 85.18%, dan como ganador a González para la presidencia.
Un informe de la Organización de los Estados Americanos del Panel de Expertos Internacionales Independientes sobre la Posible Comisión de Crímenes de Lesa Humanidad en Venezuela de mayo de 2025, reveló que desde entonces el gobierno venezolano liderado por Nicolás Maduro incrementó las violaciones de derechos humanos contra la oposición y los ciudadanos venezolanos.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, habla a sus partidarios durante la conmemoración del 'Caracazo' de 1989 el 27 de febrero de 2025 en Caracas, Venezuela. (Jesus Vargas/Getty Images)En julio de 2025, Maduro fue señalado por el gobierno estadounidense como el líder del Cártel de los Soles, una organización narcoterrorista con sede en Venezuela, y elevó la recompensa por su captura a 50 millones de dólares.
En la madrugada del 3 de enero, militares estadounidenses realizaron un ataque en Caracas, Venezuela, que terminó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York donde enfrentan un proceso penal relacionados con cargos de narcotráfico y por envío de armas hacia Estados Unidos.
Tras la captura de Maduro, Rodríguez asumió el cargo de presidente interina el 5 de enero. Sin embargo, al día siguiente rechazó cualquier intervención de EE. UU. en los asuntos del gobierno venezolano, señalando que "no hay agente externo que gobierne a Venezuela".
El discurso de Rodríguez dio un giro inesperado en los días siguientes, al anunciar que su gobierno cooperaría ampliamente con Estados Unidos, especialmente en temas de energía y comercio.
Desde entonces, Rodríguez ha recibido a varios altos funcionarios estadounidenses en el Palacio de Miraflores, ha realizado reformas en la legislación venezolana relacionadas con la minería y el petróleo y ha liderado acuerdos comerciales en materia energética con empresas estadounidenses, europeas y nacionales.
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