La Embajada de Estados Unidos en Nicaragua afirmó este viernes que más de 60 personas continúan detenidas o desaparecidas de forma injusta en el país centroamericano, luego de que Venezuela anunciara la liberación de un grupo de prisioneros políticos como gesto de distensión.
"En Nicaragua, más de 60 personas siguen injustamente detenidas o desaparecidas, entre ellas pastores, trabajadores religiosos, enfermos y ancianos. ¡La paz solo es posible con libertad!", escribió este viernes en un posteo de X la embajada estadounidense.
El pronunciamiento se difundió junto a un mensaje del presidente Donald Trump publicado en Truth Social, en el que celebró la liberación de prisioneros políticos en Venezuela como una señal de búsqueda de paz, confirmando avances en la cooperación bilateral entre Washington y Caracas, especialmente en materia energética.
Trump aseguró que Estados Unidos y Venezuela trabajan en un plan de reconstrucción de la infraestructura petrolera y gasífera venezolana, y anunció la cancelación de una segunda ola de ataques militares que, según dijo, ya no sería necesaria bajo el actual escenario de cooperación. No obstante, precisó que los buques estadounidenses permanecerán desplegados por razones de seguridad.
De acuerdo con el mandatario, al menos 100 mil millones de dólares serían invertidos por grandes compañías petroleras estadounidenses, con cuyos directivos sostuvo reuniones en la Casa Blanca. La información fue ampliada en una entrevista concedida el 8 de enero a Fox News, donde Trump anunció que las 14 principales petroleras de Estados Unidos están dispuestas a ingresar a Venezuela para reconstruir completamente su infraestructura energética y aprovechar sus reservas en beneficio mutuo.
Venezuela es miembro fundador de la OPEP y posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero su producción cayó de más de 3 millones de barriles diarios a inicios de los años 2000 a menos de 1 millón en los últimos años, en un contexto marcado por mala gestión, falta de inversión, corrupción y sanciones internacionales.
Trump indicó en declaraciones previas que las empresas estadounidenses podrían recuperar la producción petrolera en un plazo aproximado de 18 meses, aunque reconoció que el proceso implicaría un alto costo financiero. "Habrá que gastar una enorme cantidad de dinero, y las petroleras lo harán; luego se les reembolsará mediante ingresos", señaló en una entrevista reciente con NBC News.
El anuncio de la suspensión de una segunda ofensiva militar se produjo tras una operación estadounidense realizada en la madrugada del 3 de enero, que incluyó ataques aéreos en Caracas y derivó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Estados Unidos para enfrentar cargos relacionados con drogas y armas.
Tras esa operación, Trump advirtió que nuevos ataques seguían sobre la mesa si las autoridades venezolanas no cooperaban. También lanzó una advertencia directa a la líder interina Delcy Rodríguez, quien posteriormente expresó la disposición de Caracas a trabajar con Washington en una agenda de cooperación orientada al desarrollo y al diálogo.
Como muestra de esa apertura, el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez, anunció el 8 de enero la liberación de un “número significativo” de detenidos, tanto venezolanos como extranjeros, como señal de la intención de buscar la paz. Entre los liberados se encontraban dirigentes opositores como Enrique Márquez y Biagio Pilieri. España confirmó la excarcelación de cinco de sus ciudadanos.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos señalan que el alcance de las liberaciones sigue siendo limitado. El director de Foro Penal, Alfredo Romero, informó que hasta el 9 de enero solo ocho presos políticos habían sido liberados, mientras que 863 personas continuaban detenidas por razones políticas en Venezuela, incluidas 86 de nacionalidad extranjera.
Con información de Tom Ozimek
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