Frente a las críticas internacionales que señalan a la presidente Claudia Sheinbaum de comunista, la líder del ejecutivo mexicano indicó que el movimiento de la Cuarta Transformación –iniciado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador–, es un movimiento humanista y fiel a los valores fundacionales de México.
La mandataria manifestó su postura durante la conferencia de prensa matutina del día de hoy y detalló que el lema de la Cuarta Transformación “por el bien de todos, primero los pobres” es lo que caracteriza el modelo económico del movimiento morenista.
Detalló que este modelo apoya a las personas de bajos recursos, evocando a la construcción de derechos, acceso a la educación, salud, cultura, deporte y salarios dignos “para garantizar (..) mayor distribución de la riqueza (...) Un modelo económico que apoya a quien históricamente había sido los olvidados de México”.
"Y eso es lo que es la cuarta transformación. Y lo que nos caracteriza es el humanismo. Por eso nuestro pensamiento es el humanismo mexicano”, enfatizó la mandataria.
Sostuvo su argumento citando episodios y figuras clave de la historia nacional, particularmente lo que denominan la Primera Transformación, que es la Independencia, la Segunda Transformación, la Reforma y la Tercera Transformación, la Revolución Mexicana.
Sheinbaum además enfatizó que es la primera vez que una de las Cuatro Transformaciones “reconoce a los pueblos originarios en toda su magnitud y que enarbola algo fundamental que es el humanismo”.
“¿De dónde viene nuestro pensamiento? De nuestra historia (...) Entonces, cuando dicen, ‘Es que son comunistas’ (...) somos humanistas y somos mexicanos. Y eso es lo que nos define y por eso tiene tanta fuerza nuestro movimiento, porque está anclado ahí y está anclado en los pueblos originarios, en la grandeza cultural de México y nuestros valores”, expresó la mandataria.
Aseguró que eso es lo que le da tanta fortaleza al movimiento al que pertenece, y que “eso la derecha nunca lo va a entender, nunca”.
La presidenta ha sido catalogada como comunista por algunos funcionarios internacionales debido a las relaciones que mantiene con algunas de las naciones con regímenes comunistas o socialistas en América Latina, tales como Nicaragua, Cuba o en su momento la Venezuela de Nicolás Maduro.
Sheinbaum ha mantenido una postura de apoyo y fraternidad con los líderes de estos países.
Las relaciones diplomáticas que más críticas internacionales le han generado son las que mantiene con Cuba y Venezuela. En el caso de la isla, destaca el abastecimiento de petróleo que México enviaba hasta hace unos meses bajo el concepto de ayuda humanitaria.
Mientras que con Venezuela, la mandataria ha criticado sostenidamente la detención de Nicolás Maduro por parte de las autoridades estadounidenses, mostrando su respaldo a que se utilicen recursos públicos venezolanos para costear su defensa legal ante los cargos por narcoterrorismo en EE. UU..
Uno de los funcionarios mas vocales y que ha sostenido esta denominación a la mandataria mexicana es el congresista estadounidense Carlos A. Gimenez, quien ha sido muy crítico por la relación que México tiene con Cuba. Asimismo, el eurodiputado de Vox por España, Hermann Tertsch, ha catalogado como comunista a Sheinbaum, también por su relación con el régimen castrista.
Por otro lado, el presidente de Argentina Javier Milei señaló en una entrevista con CNN a la presidenta de socialista, tras la crítica de la mandataria de México sobre el gobierno argentino, al que catalogó como un retroceso.
En México, la oposición, así como los críticos del gobierno actual, suelen usar términos como “izquierda radical” o incluso “populismo”; no obstante, algunos funcionarios, como Alito Moreno o el analista Carlos Alazraki, han utilizado el término de comunista o narcodictadura en referencia a Sheinbaum o a su gobierno.
















