Nueve países de América Latina, junto con el Reino Unido, expresaron su rechazo al recuento general de votos ordenado por el gobierno de Honduras, al considerar que la medida desconoce a la autoridad electoral y pone en riesgo la institucionalidad democrática.
En un comunicado conjunto difundido el 11 de enero de 2026 y al que se adhirió Panamá, Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y República Dominicana, manifiestan su "firme rechazo al decreto sancionado por la presidenta Xiomara Castro que ordena un recuento general, desconociendo la autoridad del Consejo Nacional Electoral y afectando la institucionalidad democrática".
Los gobiernos de los países firmantes también condenan los hechos de violencia registrados en el contexto postelectoral. "Repudiamos también las acciones de violencia ejercidas contra miembros de la oposición el pasado jueves y todo acto de violencia política que busca alterar el resultado expresado en las urnas por el pueblo hondureño", señalaron.
En el mismo pronunciamiento, los firmantes reconocen "la proclama emitida por el poder electoral competente sobre los resultados oficiales que declararon a Nasry Asfura presidente electo de la República de Honduras", tras unas elecciones celebradas el 30 de noviembre y validadas por observadores internacionales que "confirmaron la voluntad de millones de hondureños expresada libremente en los comicios".
El comunicado concluye con un llamado directo a los actores políticos del país. "Reclamamos a todas las fuerzas políticas hondureñas a respetar el orden democrático, garantizar una transición pacífica y privilegiar el diálogo", expresaron los Estados firmantes, confiando en que el pueblo hondureño sabrá defender los valores de libertad y democracia.
A esta postura se sumó el Reino Unido. En un posteo publicado el 11 de enero por su embajada en Honduras, Londres pide respetar los resultados oficiales del Consejo Nacional Electoral.
"El Reino Unido insta a respetar los resultados oficiales del @cnehonduras, que confirman a @titoasfura como Presidente electo, junto con diputados y alcaldías”, señaló el pronunciamiento. El mensaje del gobierno británico agrega que “Honduras merece una transición pacífica, segura y transparente".
Las reacciones internacionales se produjeron un día después de que el gobierno hondureño solicitara al CNE un nuevo conteo "voto por voto" de más de 19,000 actas electorales, pese a que el ente autónomo ya había divulgado los resultados oficiales en diciembre, tras un escrutinio prolongado y controvertido. Algunas actas con inconsistencias fueron remitidas al Tribunal de Justicia Electoral, que tiene hasta el 20 de enero para emitir un informe definitivo e inapelable.
La iniciativa del recuento total fue presentada el jueves anterior por Luis Redondo durante una sesión extraordinaria del Parlamento, convocada con un grupo reducido de diputados del Partido Libertad y Refundación. Días después, Redondo advirtió que, si el CNE no realizaba el nuevo conteo, el Legislativo asumiría esa función, cuando restan dos semanas para el fin del mandato presidencial, previsto para el 27 de enero.
El decreto legislativo para el recuento de votos fue sancionado por la presidenta Xiomara Castro y publicado en el diario oficial La Gaceta, pese a que el 18 de diciembre la mandataria había afirmado públicamente que respetaría los resultados emitidos por el Consejo Nacional Electoral.
Con información de EFE
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