Tras meses de la crisis energética que enfrenta La Habana y frente a la posibilidad de la caída del régimen castrista, la periodista y activista exiliada cubana Ninoska Pérez Castellón, sostiene que los cubanos fuera de la isla tienen el compromiso de ver a Cuba libre.
"No importa cuándo llegaron, no importa dónde nacieron, tenemos una asignatura pendiente que se llama 'Ver a Cuba libre'", dijo la Sra. Pérez en entrevista para Líderes del Mundo Hispano de Epoch TV de Jen García.
La periodista que vive en el exilio en Estados Unidos, reconoce la labor y el compromiso del también cubano-americano Marco Rubio, ahora secretario de Estado de Estados Unidos. Pero también resaltó el trabajo de otros funcionarios cubano-americanos, Mario Díaz-Balart, Ileana Ros-Lehtinen y Lincoln Díaz-Balart.
Sobre Mario Díaz-Balart, la Sra. Pérez dijo que Balart "es quizás [uno] de los congresistas más respetados dentro del Congreso", y agregó que el hecho de que trabaje por una Cuba libre "es un deber sagrado por él, por su familia, por su hermano Lincoln Díaz-Balart, que fue congresista".
Sobre Lincoln Díaz-Balart e Ileana Ros-Lehtinen mencionó su esfuerzo de hace más de 20 años en la codificación de la Ley Helms-Burton.
La ley oficialmente llamada Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana de 1996, es una legislación federal de Estados Unidos que endureció y expandió el embargo económico a Cuba.
Sobre el embargo, la activista aseguró que para que EE. UU. levante el embargo, es muy sencillo lo que debe hacer el régimen cubano.
"Si ellos quieren que le levanten el embargo, es facilísimo. Paren la represión, liberen a los presos políticos, permitan la oposición que se puede expresar libremente, permitan una prensa libre, celebren elecciones multipartidistas en un periodo donde se pueda preparar esa oposición que no ha tenido una oportunidad".
La activista enfatizó que el trabajo para que Cuba sea libre no es algo reciente, sino que lleva años ocurriendo.
"Esto viene pasando hace años y viene pasando por cubano-americanos que han tenido la visión de hacerlo de esa manera, porque tanto Ileana Ros-Lehtinen como Lincoln Díaz-Balart habían nacido en Cuba, pero Mario Díaz-Balart nació en este país, pero sigue pensando en Cuba", dijo.
"Cuba sigue siendo algo de importancia para él y para todos los cubanos".
La periodista recordó y tomó como ejemplo las manifestaciones que se dieron en Miami tras la muerte de Fidel Castro. Narró la respuesta de algunos de los asistentes más jóvenes.
"Cuando tú les preguntabas: ‘¿Por qué tú estás protestando hoy aquí?’, te decían: ‘Porque mi abuelo no pudo ver el final del hombre que le destruyó su vida’, ‘porque mi padre fue a prisión’, ‘porque a mi abuelo me lo fusilaron’. Ese era el sentir de esa juventud cubana", relató.
Actualmente, Cuba atraviesa una crisis energética profundizada por la suspensión de suministro de petróleo por parte de sus dos mayores proveedores: Venezuela y México.
Caracas dejó de proveer a la Isla del crudo a partir de la captura de su exlíder Nicolás Maduro por parte de las autoridades estadounidenses a inicios de enero.
Por su parte, México cortó el suministro debido a las presiones de Estados Unidos, su primer socio comercial. No obstante, la presidenta de México Claudia Sheinbaum asegura que se está trabajando para reanudar el suministro, ya que no se trata solo de ayuda humanitaria, sino de temas comerciales.
En una reciente entrevista para The Epoch Times, la hija del fallecido líder comunista Fidel Castro, Alina Fernández —asilada también en Miami tras huir de La Habana en 1993— apoyó la visión de una Cuba Libre, no obstante acepta que no es sencillo.
"Para mí, ya era hora de un cambio de régimen desde finales de los años 80", dijo Fernández. "Cuando murió Fidel Castro, todos pensábamos que su régimen había llegado a su fin, porque era un gobierno muy personalista y paternalista... narcisista... Pero sobrevivió", agregó.
La disidente del régimen de su padre señaló que es poco probable que se produzca un cambio significativo desde dentro de Cuba en un futuro próximo. Explicó que el sistema comunista sigue profundamente arraigado y que el poder está muy centralizado, con muchos de los líderes originales aún en sus puestos, aunque algunos hayan fallecido.
Con información de Emel Akan y Jen García.
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