El vicepresidente estadounidense, JD Vance, lanzó este miércoles un claro ultimátum a Irán: Estados Unidos volverá a atacar si Teherán no detiene sus ataques contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz.
"Se portaron bien. Se comportaron correctamente durante aproximadamente una semana, pero luego empezaron a disparar contra los barcos", dijo Vance a los periodistas en Milwaukee. "El acuerdo es muy simple. Si disparan a los barcos, les daremos una paliza".
El vicepresidente advirtió que Irán puede "o cumplirlo o recibir exactamente lo mismo que anoche", y añadió que los ataques estadounidenses "seguirán ocurriendo hasta que abran ese paso y dejen de disparar contra los buques".
La administración Trump seguirá comprometida con mantener el estrecho abierto al transporte marítimo comercial, dijo también Vance en el evento, calificándolo como "esa arteria vital a través de la cual transportamos gran parte de la energía del mundo".
Los comentarios se producen luego que el martes, el ejército estadounidense realizara nuevos ataques contra el ejército iraní en respuesta a los ataques contra tres petroleros en el estrecho, mientras que el régimen iraní emitió el miércoles nuevas amenazas contra Estados Unidos y sus aliados del Golfo.
Las declaraciones de Vance se producen después de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunciara el miércoles en un comunicado que el presidente estadounidense Donald Trump había comenzado a llevar a cabo "ataques adicionales contra Irán para reducir aún más su capacidad de amenazar la libertad de navegación" a través de la vía marítima, que en condiciones normales permite el transporte de aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas comercializado en el mundo.
"Estados Unidos responsabiliza a Irán por la reciente agresión injustificada contra buques comerciales y tripulaciones civiles que navegaban libremente por una vía marítima internacional vital", señaló.
Por su parte el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) confirmó haber atacado objetivos militares estadounidenses en Bahréin y Kuwait, y haber derribado un dron MQ-9 estadounidense que intentaba interferir en la operación. Posteriormente, el ejército de Bahréin reportó haber frustrado los ataques iraníes.
Los nuevos ataques del ejército estadounidense se produjeron después de que Trump declarara en un acto en Turquía que probablemente lanzaría más ataques contra Irán y que el memorando de entendimiento entre Washington y Teherán había terminado. "Les aviso: esta noche les daremos un duro golpe", dijo Trump a los periodistas.
"En mi opinión, es una pérdida de tiempo tratar con ellos", dijo también en Ankara, y añadió: "Ahora bien, dejaré que nuestros excelentes negociadores sigan hablando si quieren, pero yo no lo veo así. No me gusta esta gente, ya lo saben".
El CENTCOM detalló el martes por la noche que decenas de pequeñas embarcaciones utilizadas por la Guardia Revolucionaria Islámica figuraban entre los objetivos alcanzados en una operación destinada a imponer un alto coste a Irán por los ataques contra buques mercantes en violación del alto el fuego.
"Las fuerzas estadounidenses atacaron los sistemas de defensa aérea iraníes, las redes de mando y control, las estaciones de radar costeras, las capacidades de misiles antibuque y más de 60 pequeñas embarcaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en el estrecho y sus alrededores para mermar la capacidad de Irán de seguir atacando el comercio internacional que fluye a través del corredor comercial internacional", decía el comunicado.
En virtud del memorando anterior entre Estados Unidos e Irán, el Departamento del Tesoro estadounidense había emitido una licencia general que permitía la venta de petróleo crudo y productos petroquímicos y derivados del petróleo de origen iraní hasta el 21 de agosto. Sin embargo, el departamento revocó la licencia el martes tras los ataques contra buques en el estrecho.
Con información de Reuters.




















