Irán declaró el 9 de abril que el estrecho de Ormuz está abierto a toda la navegación civil, pero ha advertido a los buques que deben coordinarse con Teherán, debido al riesgo que suponen las minas en el canal.
El viceministro de Relaciones Exteriores, Saeed Khatibzadeh, declaró a ITV en una entrevista, transmitida el 9 de abril, que los buques de todos los países —incluidos los de Estados Unidos— pueden pasar "como de costumbre" si se ponen en contacto con las autoridades iraníes.
Khatibzadeh señaló que la necesidad de coordinación está relacionada con cuestiones de seguridad, entre ellas las minas colocadas durante el conflicto.
"Esas restricciones técnicas están muy relacionadas con la situación de guerra, y lleva tiempo eliminarlas", dijo Khatibzadeh, y agregó que cada embarcación debe realizar los "trámites necesarios" con las autoridades iraníes para poder atravesar el estrecho de manera segura.
Advertencia sobre "posibles minas antibuque"
En una publicación en X el 9 de abril, el Consulado de Irán en Bombay advirtió sobre "posibles minas antibuque" y compartió un mapa que mostraba una zona minada en el canal principal del estrecho.Animó a los buques a tomar dos corredores alternativos más al norte, uno de los cuales es el que se conoce como el carril "peaje", al norte de la isla de Larak.
El precio del petróleo se mantuvo cerca de los 98 dólares por barril el 9 de abril, mientras que el tráfico a través del estrecho se mantuvo muy por debajo de los niveles en tiempos de paz.
Teherán cerró el estrecho después de que comenzaran los ataques estadounidenses e israelíes en Irán el 28 de febrero, lo que provocó una grave perturbación en los mercados energéticos mundiales.
Este paso de 21 millas de ancho transporta aproximadamente el 20 % del suministro mundial de petróleo por vía marítima, lo que equivale a unos 20 millones de barriles diarios.
A principios de esta semana, Trump había amenazado con destruir el sector energético y la infraestructura de Irán como medida de represalia contra los ataques del régimen de Teherán al tráfico marítimo en el estrecho.
La reapertura del estrecho fue una condición clave del alto el fuego de dos semanas, anunciado el 7 de abril.
Sin embargo, ha habido desacuerdos entre Estados Unidos e Irán en cuanto a si el Líbano —donde Israel ha continuado lanzando ataques contra objetivos de Hezbolá, un grupo aliado de Irán— estaba incluido en el alto el fuego.
El 8 de abril, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que las informaciones que indicaban que el estrecho estaba cerrado eran falsas.
La agencia de noticias semioficial iraní Fars había informado de que Teherán había detenido el tráfico de petroleros a través de la estratégica vía marítima en respuesta a los ataques aéreos israelíes en el Líbano.
Leavitt señaló que lo que los iraníes estaban diciendo públicamente difería de los hechos sobre el terreno, y dijo que Washington había observado un aumento del tráfico a través del paso.
En una publicación en X el 9 de abril, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, escribió: "El Líbano y todo el Eje de la Resistencia, como aliados de Irán, forman parte inseparable del alto el fuego".
Francia ultima el sistema de escolta
El ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, dijo que Francia está ultimando planes con alrededor de otros 14 países europeos para escoltar a los buques a través del estrecho."La planificación de esta misión se está ultimando actualmente entre los oficiales militares franceses y los países que se han ofrecido como voluntarios", declaró Barrot a la emisora France Inter.
Dijo que los trabajos para un sistema de escolta estaban muy avanzados, "una vez que se haya restablecido plenamente la calma".
No está claro si se refería a que el sistema de escolta comenzaría antes de que finalice el alto el fuego de dos semanas.
La ministra de Relaciones Exteriores británica, Yvette Cooper, tiene previsto pronunciar un discurso en la Mansion House de Londres la tarde del 9 de abril, y se ha publicado una copia anticipada del mismo.
"Las libertades fundamentales de los mares no deben ser retiradas unilateralmente ni vendidas a postores individuales", se espera que diga Cooper, según la copia anticipada. "Tampoco puede haber lugar para peajes en una vía navegable internacional. La libertad de navegación significa que la navegación debe ser gratuita".
Con información de Reuters
















