Estados Unidos anunció el 26 de marzo que va a destinar 25 millones de dólares en nueva ayuda para apoyar la identificación, el retorno y la rehabilitación de los niños ucranianos "trasladados por la fuerza a territorios controlados por Rusia".
"La financiación estadounidense respaldará dos tipos principales de programas", señaló el Departamento de Estado de EE. UU. en un comunicado. " En primer lugar, ayudará a socios de confianza a identificar y localizar a los niños que han sido trasladados por la fuerza lejos de sus hogares, un paso esencial para respaldar los esfuerzos diplomáticos y de otro tipo destinados a facilitar su retorno. En segundo lugar, prestará apoyo al gobierno ucraniano y a socios locales de confianza para proporcionar a los niños repatriados la atención y el apoyo que necesitan para recuperarse y reconstruir sus vidas".
La primera dama de Ucrania, Olena Zelenska, que se encuentra de visita en Estados Unidos, lleva años pidiendo el retorno de los niños.
Durante su viaje, se reunió con funcionarios del Departamento de Estado en Washington y expresó su agradecimiento al gobierno y al Congreso por "hacer de esto una prioridad".
"Detrás de cada cifra hay un niño, una familia, una vida que espera ser recuperada. Todos los niños ucranianos deben volver a casa", escribió en una publicación del 26 de marzo en X.
La iniciativa "Bring Kids Back UA", un programa diseñado para repatriar a los niños que habían sido deportados a Rusia o confinados en zonas de Ucrania controladas por Rusia, indicó que, a fecha de 26 de marzo, se había repatriado a más de 2000 niños.
En una publicación en las redes sociales, señaló que Ucrania está tramitando actualmente 20,570 casos de niños deportados y trasladados a la fuerza, aunque añadió que "cientos de miles de niños ucranianos siguen bajo control ruso y aún se desconoce la verdadera magnitud de este crimen".
The Epoch Times no ha podido verificar estas cifras de forma independiente.
Una investigación de la ONU concluyó a principios de este mes que la deportación y el traslado de niños ucranianos por parte de Rusia desde que Moscú invadió el país en 2022 constituyen crímenes contra la humanidad.
La comisión afirmó que, hasta la fecha, ha verificado la deportación o el traslado de más de 1200 niños de cinco regiones de Ucrania.
La cuestión también se ha convertido en un tema de interés para la primera dama de EE. UU., Melania Trump.
La primera dama Melania Trump en la Casa Blanca el 4 de febrero de 2026. (Madalina Kilroy/The Epoch Times).El 15 de agosto de 2025, durante una cumbre celebrada en Anchorage, Alaska, envió una carta al presidente ruso, Vladímir Putin, que el presidente estadounidense, Donald Trump, entregó en persona, en la que instaba a proteger a los niños afectados por la guerra entre Rusia y Ucrania.
"Como padres, es nuestro deber alimentar la esperanza de la próxima generación. Como líderes, la responsabilidad de cuidar de nuestros hijos va más allá de la comodidad de unos pocos", escribió la primera dama. "Sin lugar a dudas, debemos esforzarnos por crear un mundo lleno de dignidad para todos, para que cada alma pueda despertar en paz y para que el futuro mismo esté perfectamente protegido".
En octubre de 2025, afirmó que esta iniciativa había permitido que ocho niños desplazados por la guerra se reunieran con sus familias.
"El alma de un niño no conoce fronteras ni banderas", declaró entonces. "Debemos forjar un futuro para nuestros hijos, un futuro lleno de potencial y seguridad, y en el que prevalezca el libre albedrío; un mundo donde los sueños se hagan realidad en lugar de verse amenazados por la guerra."
Tres de los niños llevaban en Rusia desde que fueron separados de sus padres cerca del frente de combate, dijo la primera dama.
Entre ellos se encontraba una niña rusa que fue devuelta a su familia.
En diciembre de 2025, la primera dama afirmó que otros siete niños habían sido devueltos a sus familias.
Rusia ha negado las acusaciones de que haya secuestrado o raptado a niños ucranianos, alegando que los había sacado del teatro de operaciones para mantenerlos a salvo.
La Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya, Países Bajos, dictó órdenes de detención en 2023 contra Putin y su comisionada para los derechos del niño, Maria Lvova-Belova, acusándolos de deportación ilegal de menores, lo que se considera un crimen de guerra.
En declaraciones a la agencia de noticias estatal rusa TASS en aquel momento, el Kremlin calificó las acusaciones de "indignantes e inaceptables" y afirmó que las órdenes de detención son "nulas y sin efecto", ya que Rusia no reconoce la jurisdicción de la CPI.
El embajador plenipotenciario del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Rodion Miroshnik, declaró el 25 de marzo que "las acusaciones contra Rusia de 'deportar o reubicar por la fuerza a niños ucranianos' se han convertido desde hace tiempo en una completa farsa, carente de cualquier fundamento práctico o jurídico".
"Durante los cuatro años que ha durado el conflicto, se han recibido a través del canal legalmente establecido entre el comisionado para los derechos del niño de Rusia y el defensor del pueblo de Ucrania en Kiev un total de 27 listas con 281 nombres de niños y de las personas que los buscan", declaró Miroshnik, según TASS.
"Hasta la fecha, 130 niños de 104 familias se han reunido con sus seres queridos y han regresado a Ucrania. Lo mismo ocurre con 29 niños de 21 familias que han regresado de Ucrania con sus seres queridos en Rusia."














