El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha convocado una huelga general en todo el sector ferroviario tras una cadena de accidentes ocurridos en las últimas 48 horas en España que, según la organización, han provocado la muerte de tres maquinistas, además de varios heridos entre trabajadores y usuarios. En un comunicado difundido en la madrugada del martes, el sindicato afirma que la situación evidencia un "deterioro constante del ferrocarril" y califica de inadmisible que se mantenga la circulación sin garantías suficientes de seguridad, especialmente en un contexto de condiciones meteorológicas adversas.
Uno de los maquinistas falleció tras el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba, el 18 de enero, en el que se vieron implicados dos trenes de larga distancia. Se trataba de Pablo, vecino de Alcorcón, de 28 años, con cinco años de experiencia profesional. Llevaba solo unos meses realizando este trayecto de larga distancia.
Un segundo maquinista fallecido fue Fernando Huerta, un joven que se encontraba realizando sus prácticas en un tren de Rodalies que se descarriló tras el desprendimiento de un muro de contención sobre la vía, entre Gelida y Sant Sadurní d’Anoia, en Barcelona, lo que provocó además decenas de heridos. Las autoridades de Cataluña confirmaron oficialmente el fallecimiento y la activación de los servicios de emergencia. En la cabina viajaban en ese momento cuatro personas: el maquinista y tres alumnos en prácticas, entre ellos el fallecido, que se llevaron la peor parte del accidente.
El sindicato incluye un tercer maquinista fallecido en 48 horas, sin aclarar a qué incidente se atribuye, y hasta el momento no consta un comunicado oficial de Adif, Renfe o de los servicios de emergencia que identifique de forma expresa una tercera víctima como tal.
Este balance de víctimas es el que ha llevado al sindicato a intensificar su respuesta. SEMAF señaló que, tras conocer los descarrilamientos registrados en la red de Rodalies de Cataluña, realizó gestiones urgentes para paralizar el tráfico ferroviario en ese ámbito.
"Baches, garrotes y descompensaciones"
Las denuncias del sindicato no son nuevas. SEMAF ya había alertado de una situación de deterioro en el mes de agosto. El secretario del Área Técnica del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios, Luis Ángel Alonso, denunció entonces problemas en varias líneas de alta velocidad y pidió a las autoridades una reducción temporal de la velocidad máxima hasta los 250 km/h ante la falta de mantenimiento adecuado.Alonso se refería de forma expresa a las líneas correspondientes a los corredores Madrid–Sevilla, Madrid–Barcelona, Madrid–Levante y Madrid–Málaga, por problemas persistentes que afectaban tanto a la seguridad operativa como al confort de los viajes.
"Los maquinistas que desempeñan su trabajo a diario por ellas se están encontrando con una gran cantidad de baches, garrotes y descompensaciones en la catenaria, entre otros problemas, que están produciendo una falta de confortabilidad y fiabilidad en los viajes, tanto para las personas viajeras como para el propio maquinista", señalaba Alonso en una carta remitida a las autoridades.
El responsable técnico de SEMAF añadía que esta situación está provocando "una degradación profunda y acelerada del material rodante", lo que se traduce en "frecuentes averías", y advertía de que estas incidencias "son reportadas diariamente a los responsables de Circulación de Adif, sin que se adopten medidas correctoras".
El presunto deterioro de las vías llegó también al Senado en agosto del año pasado, donde los senadores expusieron estos casos y solicitaron explicaciones al ministro de Transportes, Óscar Puente.
Por este motivo, el sindicato solicita "una reducción de la velocidad máxima en estas líneas, estableciendo como límite los 250 km/h", una medida que, según subraya el documento, "debería mantenerse en el tiempo hasta que la red adecue su estado para poder circular a velocidades superiores".
Investigación técnica
En paralelo a las reivindicaciones sindicales, la investigación técnica y judicial del accidente continúa avanzando. El ministro de Transportes, Óscar Puente, declaró el 21 de enero que "dos o tres trenes" que circularon antes del Iryo accidentado en Adamuz presentaban marcas similares a las detectadas en los bogies de los vagones siniestrados."La cuestión es por qué se han producido estas marcas, si había algo en la vía o si era la propia vía la que estaba empezando a romperse. En este momento no es posible establecer una conclusión", afirmó.
Preguntado por la posibilidad de que la causa del accidente fuera una vía en mal estado, respondió que "se está apuntando a esta hipótesis como se podría apuntar a otras 27", y añadió: "No me voy a posicionar en esa hipótesis. No estoy en eso ahora".
Por su parte, la Guardia Civil investiga una pieza del eje de un tren encontrada cerca del lugar del accidente ferroviario de Adamuz, que podría resultar clave. Se trataría de la misma pieza mencionada por un fotógrafo de The New York Times, quien afirmó que no se encontraba acordonada por los investigadores ni había sido dada a conocer por las autoridades.
El fotógrafo captó la estructura de "un bogie, una parte del chasis inferior de un tren", según citó la Agencia EFE.
Fuentes de la investigación informaron a la agencia de que la pieza fue hallada parcialmente sumergida en un arroyo, a 270 metros de la vía, y que la Guardia Civil ya la tenía localizada mediante un sistema de infografía forense en tres dimensiones, obtenido a partir de drones. El Equipo Central de Inspecciones Oculares realizó la identificación y reseña, aunque, debido a su volumen y peso, la pieza se ha dejado en el lugar del hallazgo.
Hipótesis técnicas
A estas actuaciones se suman las primeras hipótesis técnicas difundidas por medios internacionales. La agencia Reuters ha publicado que, según una fuente informada, los investigadores hallaron una junta rota en los rieles en el lugar del descarrilamiento ocurrido en Adamuz, Córdoba.Los técnicos habrían identificado desgaste en la unión entre secciones del carril, una pieza conocida como placa de unión, que podría llevar tiempo en mal estado. Según los expertos citados, esta unión defectuosa se habría ido ensanchando con el paso continuado de los trenes.
"La fuente, que pidió no ser identificada debido a la delicadeza del asunto, dijo que los técnicos creen que la unión defectuosa es clave para identificar la causa precisa del accidente", precisó Reuters.
Entre las medidas exigidas, el sindicato reclama:
Como medidas "iniciales" para corregir la situación de la red ferroviaria estatal en la que se han producido en 48 horas sendos accidentes con numerosos fallecimientos, "entre ellos los de tres maquinistas", SEMAF pide a las autoridades:- La depuración de responsabilidades penales de las personas encargadas de garantizar la seguridad de la infraestructura ferroviaria.
- Que no se reanude el servicio en Cataluña sin garantías plenas de seguridad.
- La aplicación de los mismos protocolos de paralización en toda la red ferroviaria estatal cuando concurran riesgos meteorológicos graves.
- Que, al inicio de cada servicio, los maquinistas exijan al responsable de circulación la confirmación expresa de que el trayecto es seguro, adaptando la marcha del tren cuando dichas garantías no existan.













