Los aliados de la OTAN declararon el 13 de abril que no apoyarían el bloqueo estadounidense al estrecho de Ormuz durante el conflicto en curso con Irán, lo que pone de relieve las crecientes tensiones entre el presidente Donald Trump y la alianza.
Aunque los miembros de la OTAN han dejado abierta la posibilidad de intervenir una vez que terminen las hostilidades, hasta ahora se han negado a participar en cualquier acción militar actual.
El primer ministro británico, Keir Starmer, declaró a la BBC que el Reino Unido no participaría en el bloqueo.
"Mi decisión fue muy clara: Sea cual sea la presión —y ha habido una presión considerable—, no nos dejaremos arrastrar a la guerra", afirmó. Trump anunció que Estados Unidos colaboraría con países aliados para bloquear el tráfico marítimo en esta vía navegable estratégica después de que las negociaciones del fin de semana no lograran resolver el conflicto de seis semanas con Irán. El bloqueo, que comenzó el 13 de abril, solo afecta a los buques que viajan hacia o desde puertos iraníes.
"El bloqueo comenzará en breve. Otros países participarán", dijo Trump en una publicación en Truth Social.
Sin embargo, aliados clave se han distanciado de la medida.
Desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques el 28 de febrero, Irán ha restringido en gran medida el acceso al estrecho, permitiendo el paso únicamente a sus propios buques. También ha manifestado su intención de formalizar su control sobre el paso e imponer tasas a los buques en tránsito.
En respuesta, Francia está colaborando con el Reino Unido y otras naciones para desarrollar una iniciativa multinacional destinada a restablecer la navegación segura una vez que el conflicto acabe. El presidente francés, Emmanuel Macron, describió la iniciativa como una misión estrictamente defensiva, independiente de las partes beligerantes, que se desplegará cuando las condiciones lo permitan.
"Francia y el Reino Unido también organizarán una conferencia en París este viernes, que reunirá por videoconferencia a países no beligerantes dispuestos a contribuir, junto a nosotros, a una misión multilateral y puramente defensiva destinada a restablecer la libertad de navegación en el estrecho cuando las condiciones de seguridad lo permitan", afirmó en X.
En su intervención en el Parlamento el lunes, Starmer dijo: "Permítanme ser muy claro: Se trata de salvaguardar el transporte marítimo y apoyar la libertad de navegación una vez que el conflicto termine. Nuestro objetivo común aquí es un plan coordinado, independiente y multinacional".
Según Starmer, el plan propuesto establecería directrices para el paso seguro y coordinaría escoltas navales para el transporte comercial.
Turquía instó a una solución diplomática, advirtiendo que crear una fuerza internacional para gestionar el estrecho sería complejo. El ministro de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, también pidió a la OTAN que reevaluara su relación con Estados Unidos en una próxima cumbre en Ankara.
Mientras tanto, Trump ha criticado a la OTAN por negarse a apoyar a Estados Unidos durante el conflicto. Advirtió que su papel se enfrentaría a un serio escrutinio en el futuro.
A lo largo del conflicto, Trump ha acusado repetidamente a los miembros de la OTAN de no actuar —en particular a los países europeos que dependen de los envíos de petróleo a través del estrecho—. También ha seguido cuestionando el valor de la alianza, llegando incluso a plantear de nuevo la idea del control estadounidense sobre Groenlandia, un territorio danés.
The Epoch Times se puso en contacto con la Casa Blanca para recabar comentarios.
Con información de Reuters















